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sábado, 14 de abril de 2012

Denuncia del obispo de Segorbe-Castellón Hay profesores que «se mofan» de quienes cursan Religión

En la hoja parroquial de esta semana, el obispo de Segorbe-Castellón denuncia una situación que tiene lugar en su diócesis, pero que es bastante general en el resto de España.

Al abrirse el proceso de matrícula para el próximo curso, Casimiro López Llorenterecuerda a los padres que son ellos "quienes han de pedir expresamente la inscripción de sus hijos a la asignatura de religión y moral católica... Es un derecho que les asiste. Pero además es su responsabilidad como padres católicos. Ellos son los primeros educadores de sus hijos, también de su formación cristiana y de su educación en la fe y desde la fe. A ello se comprometieron ante la Iglesia y ante sus hijos, cuando pidieron el bautismo para sus hijos".

Sin embargo, monseñor López Llorente reconoce y denuncia las dificultades artificiales que se ponen al ejercicio de ese derecho y deber: "La misma legislación ha venido poniendo trabas a la clase de religión al no equipararla al resto de las asignaturas fundamentales como está acordado con la Santa Sede, para concretar el derecho constitucional de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones religiosas".

El problema no está sólo en la ley, también en el reglamento: "Es clara la discriminación que sufren los alumnos que cursan esta asignatura cuando no existe una
verdadera alternativa a la clase de religión para el resto de los alumnos; una discriminación que aumenta cuando la clase de Religión se pone al comienzo o al final del horario escolar".

Y está, por último la presión social de los sectores laicistas, en ocasiones con abuso de posición dominante: "Según me indican los mismos padres y alumnos, en algún colegio público se intenta disuadir a los padres que piden religión para sus hijos y existen profesores que se mofan de ellos porque cursan esta asignatura".

¿Qué hacer? "Ante esta situación antidemocrática, sacerdotes, profesores de religión y profesores cristianos, catequistas hemos de ayudar a los padres católicos para que valoren la clase de religión y no se dejen amedrentar por los intentos de que sus hijos no reciban formación religiosa en la escuela o por la facilidad de tener una asignatura menos", afirma monseñor López Llorente.

jueves, 12 de abril de 2012

CCOO mete cizaña contra la Iglesia a través de un informe adulterado

Los sindicatos han colocado en el punto de mira a la Iglesia católica a cuenta de su financiación, con los Presupuestos Generales del Estado para 2012 presentados por el Gobierno de Mariano Rajoy como telón de fondo. Y lo han hecho a través de un informe en el que denuncian cómo los fondos públicos destinados a la Iglesia han crecido en los últimos tiempos para demostrar que "está muy lejos de ser capaz de autofinanciarse". Aunque, para ello, hayan tergiversado el origen de algunas cifras.

Este martes, Comisiones Obreras divulgó a través de su web dicho informe sobre Financiación de la Iglesia Católica y gasto social, elaborado por la Fundación 1º de Mayo, en el que en 14 páginas resume el "negocio" de la Iglesia a cuenta de las arcas públicas. Así, destacan que tan sólo en 2011 percibió "créditos por un monto total de 282,3 millones de euros". Si bien no se especifica que de esas asignaciones 278 millones provenían de la libre decisión de los contribuyentes de marcar en su declaración de la Renta la casilla de la Iglesia Católica.

Una asignación, por cierto, que no ha hecho más que crecer en los últimos tiempos al incrementarse anualmente el número de personas que destinan ese 0,7 por ciento de su IRPF a la Iglesia. Según datos de la CEE, tan sólo en la declaración de 2010 -último cerrado-, el 35,7 por ciento de los contribuyentes marcaron su casilla o, lo que es lo mismo, 7.454.823 personas. Lo que supuso un millón de ciudadanos más que los que lo hicieron en 2006: 6.483.180.

El resto de los fondos que percibió la Iglesia en 2011, como asevera el informe, lo constituyeron ayudas directas destinadas "al sostenimiento de su patrimonio" que, no obstante, forma parte del patrimonio histórico, cultural y turístico de España como el Monasterio de Yuste o la promoción del Camino de Santiago.

La conclusión más clara es que la Iglesia depende de los contribuyentes que libremente deciden darles su aportación. Aunque para Comisiones Obreras estos datos significan que no puede subsistir sin ayudas públicas. Unas ayudas, las registradas en los PGE, que sí se han recortado sustancialmente para los sindicatos y que no dependen de la libre voluntad de los ciudadanos.

El informe, no obstante, también apunta hacia Cáritas y Manos Unidas, a las que sí reconoce dedicarse a fines sociales. Así, destaca que en 2010 la primera percibió de los Presupuestos 81 millones de euros. Como aseguraron fuentes de Cáritas a este diario, el dinero público que perciben anualmente para sus fines sociales suponen tan sólo un 30 por ciento del total, el 70 por ciento restante procede de donaciones privadas. Pero, además, no existe una partida como tal de los PGE destinada a esta organización, que sólo en 2010 prestó ayuda a más de 1,5 millones de españoles azotados por la crisis económica, sino a través de la casilla de Fines Sociales en la Declaración de la Renta, como a cualquier otra ONG, o de las Administraciones Locales y Autonómicas para acciones concretas que lleven a cabo.

Aunque en ningún momento se incluyen los datos de los Presupuestos para 2012 recientemente presentados ni la base de tales cifras -mucho más infladas que los datos de los anteriores ejercicios- la Fundación sindical lanza su estimación de más 5.000 millones de ayudas públicas para la Iglesia. De momento, el Gobierno ha calculado que al menos 246 millones de lo que se recaude con el IRPF irán destinados a la Institución.

Este, no obstante, no es el único ataque que ha recibido la Institución a cuenta de su financiación. Dos semanas atrás, la Conferencia Episcopal exigió mediante una carta una rectificación al artículo publicado en El País bajo el título Jaque al paraíso fiscal, como publicó este diario. Días después, también el diario de Prisa, lanzaba sus dardos al Gobierno a cuenta de la partida estimada en los PGE para la Iglesia y que precisamente no se recortaba porque dependerá de lo que decidan los contribuyentes en la presentación de su próxima Declaración.


martes, 20 de marzo de 2012

La Conferencia Episcopal decide denunciar públicamente las "falsedades" de 'El País'

El diario de Prisa publicó un artículo contra la Conferencia Episcopal y posteriormente se ha negado a publicar un escrito de rectificación.

El diario El País vuelve a estar inmerso en una polémica con la Iglesia Católica, ya que no es la primera vez que esto ocurre en las páginas del diario de Prisa. El último choque se ha producido por un artículo publicado el pasado 26 de febrero por el encargado de la información religiosa del periódico y que se titulaba: "Jaque al paraíso fiscal". En él se arremetía contra la Conferencia Episcopal por los supuestos beneficios fiscales que disfruta la Iglesia y que no le deberían corresponder.

Ante los hechos publicados, y al considerar que el texto estaba lleno de "falsedades", la Conferencia Episcopal decidió tomar medidas y envió a El País un escrito el pasado 29 de febrero ejerciendo el derecho de rectificación con el que pretendía aclarar los datos vertidos en el artículo. Sin embargo, la carta redactada por el órgano de los obispos no ha sido publicada ni se ha recibido contestación con los motivos por los cuales la dirección del periódico ha tomado dicha decisión.

Pese a ello, la Oficina de Información de la CEE no se resignó y posteriormente envió otra misiva al Defensor del Lector de El País con "la intención de que pudiera mediar dada su función de ‘vigilancia' para que el tratamiento de las informaciones sea acorde con las reglas éticas y profesionales del periodismo".

Tal y como cuenta ahora el jefe de prensa de la Conferencia Episcopal, Isidro Catela, el Defensor del Lector les contestó asegurando que las invocaciones al derecho de rectificación no le correspondían a él. Tampoco hizo mención a las "implicaciones éticas" del asunto.

Ante el silencio del diario de Prisa, este martes la Conferencia Episcopal ha tomado la decisión de dar a conocer el asunto a la opinión pública a través de un comunicado, mostrando tanto las "falsedades" del artículo como la actitud de El País ante las peticiones de la Iglesia.

En este sentido, la Conferencia Episcopal ha afirmado que "hoy, 25 días después de la publicación del artículo, ante el incumplimiento de la obligación del diario de dar cauce adecuado al ejercicio del derecho de rectificación, y dado el interés general que tiene el contenido de la carta, la damos a conocer a la opinión pública".

El servicio de información muestra el escrito de rectificación enviado al diario desmontando datos concretos ofrecidos en el artículo en cuestión. En el texto dirigido al director afirma que "le solicito que rectifique lo publicado en la página 32 de la edición de El País del domingo 26 de febrero, donde se afirma que el Estado ‘tiene en nómina a obispos y curas como si fuesen funcionarios’".

"Es falso", sentencia categóricamente la Conferencia Episcopal, que explica que "son las diócesis las que retribuyen mensualmente a los sacerdotes". Y asegura que podrían hacerlo con el Fondo Común Interdiocesano que distribuye la CEE y que entre otras partidas proviene de la casilla que marcan los españoles a favor de la Iglesia Católica en su Declaración de la Renta.

Del mismo modo, el escrito de rectificación se refería a otro dato dado por El País, que aseguraba, según la CEE, que "la Iglesia católica está exenta del IBI ‘en virtud de los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede’". "Tampoco es cierto", responde el jefe de prensa, que aclara que "ese régimen fiscal está regulado por la Ley de Mecenazgo 49/2002" y que se da "en virtud de lo que allí se recoge por lo que la Iglesia disfruta de las mismas exenciones que otras instituciones sin fines lucrativos".

Sin embargo, no es la primera vez que la Conferencia Episcopal envía una carta de rectificación a este diario. Hace poco más de un año ocurrió lo mismo por un editorial titulado "Púlpitos en las aulas" y que obligó a otro escrito en el que se decía a El País que "la discrepancia en las ideas, en este caso expresadas en forma de editorial, es legítima. Lo que no se sostiene es que esas ideas se basen en hechos que no son verdad".

Este es el escrito íntegro envíado por la Conferencia Episcopal al diario El País:

RECTIFICACIÓN

Sr. Director:

Le solicito que rectifique lo publicado en la página 32 de la edición de “El País” del domingo 26 de febrero, donde se afirma que el Estado “tiene en nómina a obispos y curas como si fuesen funcionarios”. Es falso. Son las diócesis quienes retribuyen mensualmente a los sacerdotes. Lo podrían hacer con el dinero que procede de una parte del Fondo Común Interdiocesano, distribuido anualmente por la Conferencia Episcopal Española y que a su vez, se compone, entre otras partidas, del dinero que los contribuyentes, de forma libre y voluntaria, asignan cada año en su Declaración de la Renta a favor de la Iglesia. Pero ni siquiera todas las diócesis pagan los sueldos con el dinero del mencionado Fondo, porque en él se incluyen partidas de asignación y no de distribución directa a los interesados.

En la misma información también se asegura que la Iglesia católica está exenta del IBI “en virtud de los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede”. Tampoco es cierto. Ese régimen fiscal está regulado por la Ley de Mecenazgo 49/2002. Es en virtud de lo que allí se recoge por lo que la Iglesia disfruta de las mismas exenciones que otras instituciones sin fines lucrativos.

Isidro Catela Marcos

Director Oficina de Información

Conferencia Episcopal Española

martes, 13 de marzo de 2012

La Fundación Cives pide ahora "consenso" para la asignatura que sustituya a EpC. Este año no anuncia cursos para profesores

La Fundación Cives, que surgió al amparo del socialista Gregorio Peces Barba, uno de los promotores de Educación para la Ciudadanía, se ocupaba, entre otras cosas, de impartir cursos para profesores sobre esta materia. La llegada del nuevo Gobierno y el anuncio, casi inmediato, del ministro de Educación, José Ignacio Wert, de la sustitución de EpC por otra materia que libre de adoctrinamientos, ha hecho cambiar el discurso a la Fundación.

Tras la celebración de las IV Jornadas de EpC, Democracia y Derechos Humanos, han emitido unas conclusiones en las que, entre otras cuestiones, afirman que "más que el nombre que tenga la asignatura en el futuro, nos interesa y preocupa especialmente el debate sobre valores y contenidos que deba tener la materia así como la búsqueda de un consenso que consideramos imprescindible para pacificar definitivamente la querella abierta sobre el desarrollo curricular que cabe dar al artículo 27 de la Constitución".

También exige que no se desprecien "los difíciles y costosos avances que entre todos conseguimos realizar" en "cuestiones tan delicadas y complejas pero tan necesarias como la educación ético cívica" y que no se tiren "por la borda debido a impulsos de fundamentalismos morales o religiosos".

Además, consideran que "lo peor que podría ocurrirle a nuestro sistema educativo es volver a verse envuelto, una vez más, en una poco ejemplar polémica doctrinaria". Cabe recordar la fuerte presencia tanto de Cives como entidad como de Peces Barba en distintos foros públicos cuando se preparaba la implantación de Educación para la Ciudadanía.

De hecho, la Fundación tuvo un papel muy importante en la formación de profesorado. SEgún los cálculos elaborados por Profesionales por la Ética, esta institución ha podido formar a unos 8.000 docentes en toda España. Además, recibía cuantiosas sumas de fondos públicos. En las legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero, recibió unos 49.000 euros del Ministerio de Educación, además de otros fondos de distintas Comunidades Autónomas.

miércoles, 19 de octubre de 2011

LIBROS: Historia de una maestra rural

Una vida entre dos fuegos
de Nieves San Martín
Victoria Díez fue fusilada en la madrugada del 12 de agosto de 1936, junto al sacerdote –del que había sido fiel colaboradora en la catequesis y la organización de la Acción católica–, y otros dieciséis vecinos en la Mina del Rincón, por promotores de una revolución anarco-libertaria.

Historia de una maestra rural, la beata María Victoria Díez y Bustos de Molina. Una mujer alegre y sencilla, que se sintió llamada desde muy joven a dar y darse hasta el límite. Una vida entre dos fuegos, alude a un artículo escrito por Victoria a raíz del incendio provocado de su parroquia en 1934. La maestra se movía entre el fuego de los violentos y el fuego más profundo de su celo por la gloria de Dios. Sevillana, vitalista, creativa, pintora, alegre y comprometida hasta la médula en levantar la dignidad de los pueblos en los que realizó su misión, y en transmitir la honda fe cristiana que había recibido como don. Una fe que consideraba el mejor regalo que podía hacer a amigos, alumnas y vecinos. Bebió de la pedagogía de san Pedro Poveda, fundador de la Institución Teresiana, que aplicó con gran dedicación en Cheles (Badajoz), y sabiendo que arriesgaba todo en Hornachuelos (Córdoba).

Dio la vida por la fe en 1936, a los 32 años, en Hornachuelos, pueblo tomado por elementos promotores de una revolución anarco-libertaria, que acabó con las autoridades legalmente constituidas, fomentada por cabecillas de otros pueblos y secundada por escopeteros de la localidad.
En la madrugada del 12 de agosto, junto al sacerdote –del que había sido fiel colaboradora en la catequesis y la organización de la Acción católica–, y otros dieciséis vecinos, fue fusilada en la Mina del Rincón, a doce kilómetros del pueblo.

Su fama de santidad fue muy temprana: murió como había vivido. Los habitantes de Hornachuelos se unieron para mantener viva su memoria. Fue beatificada por Juan Pablo II en Roma, en 1993. Hoy llevan su nombre como inspiración centros educativos de diversos países y un centro de estudios teológicos diocesano en Córdoba.

martes, 6 de septiembre de 2011

Reabren la causa a las Juventudes Socialistas por mofarse del sentir religioso

En relación a la 'original' campaña: "Bendito condón que quitas el sida del mundo". La Audiencia de Sevilla ordena practicar las diligencias necesarias para determinar si se produjo un delito según el artículo 525 del Código Penal.

En diciembre de 2010, las juventudes del PSOE fueron denunciadas ante la Fiscalía de Andalucía por una asociación de padres y madres de familia, por una campaña titulada "Bendito condón que quitas el sida del mundo".

Ahora, año y medio después, la Audiencia de Sevilla ha ordenado reabrir la causa por un delito contra los sentimientos religiosos presuntamente cometido por las Juventudes Socialistas al hacer una parodia del sacramento de la comunión en una campaña a favor del uso del preservativo.

También el Centro de Estudios Jurídicos Tomás Moro denunció a las juventudes del PSOE por la misma campaña: "Bendito condón que quitas el sida del mundo" en la que se veía a un sacerdote en el momento de la consagración con un condón entre sus manos en lugar de la forma utilizada en la comunión.

La Sección Primera de la Audiencia, en un auto anula el archivo dictado por la juez de instrucción 6 y ordena practicar las diligencias necesarias para determinar si se produjo un delito contra los sentimientos religiosos del artículo 525 del Código Penal.

Dice el magistrado ponente, Joaquín Sánchez Ugena, que el mensaje de la campaña era sin duda "impactante" y "sumamente afortunado", aunque "desde el punto de vista de una nada desdeñable porción de nuestra sociedad, supone un claro ultraje, una descarada ofensa, una inaceptable mofa de sus sentimientos religiosos".

La Audiencia ve dos posibles ofensas: la primera cuando la campaña hace un "plagio" de un sacerdote católico en el momento de la consagración y luego cuando sustituye la expresión litúrgica "Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo" por el lema "Bendito condón que quitas el sida del mundo".

"Cualquiera de estas dos manifestaciones, por separado, tiene virtualidad para atentar contra los sentimientos religiosos" y "unidas ambas, el atentado puede resultar pleno", entiende la Audiencia.

Los jueces anulan así el auto de archivo dictado por la juez de instrución 6 de Sevilla, quien entendía que en España se han superado "concepciones anteriores, en las que el Estado trataba de proteger mediante los delitos religiosos una determinada confesión religiosa oficial".

En sus razonamientos jurídicos, la magistrada Mercedes Alaya sostenía que las campañas de prevención sanitaria, como la emprendida por JJSS, tienden a ser agresivas e impactantes "en razón a la eficacia que se pretende" y citaba como ejemplo las de la Dirección General de Tráfico para evitar los accidentes.

Ahora, la Audiencia reconoce que tales campañas tienen éxito "en función de lo impactante que sea el mensaje, su originalidad y contundencia", pero entiende que "podríamos encontrarnos ante algo mucho más allá de una comprensible campaña publicitaria, inicialmente correcta, pero a la postre teñida de un matiz posiblemente delictivo".

De esta manera, ordena que la juez practique las diligencias de investgación necesarias, pese a que su decisión de archivo había sido apoyada por la Fiscalía de Sevilla.


miércoles, 31 de agosto de 2011

Los padres de la pública se unen contra la religión

Fapar y Ceapa piden quitarla del horario escolar

Creen que supondría un sensible ahorro para las arcas públicas


La supresión de la religión del horario escolar supondría un considerable ahorro para las arcas públicas y posibilitaría que no se llevasen a cabo recortes en el resto de profesorado. Eso, al menos, sostiene la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Aragón (Fapar), que, de ese modo, se acoge a lo esgrimido por laConfederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), mayoritaria en la escuela pública. Lo cuenta J. Oto en El Periódico de Aragón.

La reivindicación de Fapar --también defendida por algunos partidos políticos y sindicatos-- pertenece a una serie de peticiones efectuadas por el colectivo en vísperas del comienzo de las clases. Además del ahorro, desde Fapar se advierte de que la supresión de la religión del horario aportaría otras ventajas. "A los alumnos que acuden a clase de religión se les trata con mimo y cuidado mientras que los que no, pierden el tiempo miserablemente", expuso el presidente de la asociación aragonesa, Juan Ballarín.

El estudio de la religión es la opción preferentemente elegida por la gran mayoría de los padres para sus hijos. De hecho, el número de alumnos que acceden a ese aprendizaje en el segundo ciclo de Infantil es más del doble que el de los matriculados en Atención Educativa, la alternativa en enseñanzas obligatorias.

En Primaria, el porcentaje todavía es mayor y el número de alumnos que cursan el aprendizaje de alguna doctrina religiosa triplica a los que no lo hacen. Sin embargo, todo cambia al llegar a la ESO, donde Atención Educativa se impone sobre religión, que pierde adeptos hasta quedarse en la mitad (9.449) de los que optan por la alternativa (18.834). En Bachillerato, el número de los que no cursan doctrina alguna es seis veces mayor que los que estudian la religión católica.

lunes, 29 de agosto de 2011

La clase de Religión pierde medio millón de alumnos en la última década

Munilla denuncia una campaña para desprestigiarla.


La asignatura de religión católica (de oferta obligatoria para los centros y de carácter voluntario para el alumnado) resiste en las aulas españolas pese al acoso laicista. En los últimos diez años, más de medio millón de alumnos han dejado de cursar la materia en España, lo que preocupa a las autoridades eclesiásticas, que en más de una ocasión han mostrado su malestar por la pérdida progresiva de peso de la asignatura en el currículo educativo. Lo cuenta Esther Armora en ABC.

Sectores católicos atribuyen esta situación a una campaña de desprestigio contra la materia por parte de grupos laicistas y «al descenso de espíritu religioso de los padres que ceden a las presiones de sus hijos».

Los últimos datos del Ministerio de Educación y Ciencia, consultados por este diario, dan fe de esta sangría de alumnado. Según las mencionadas estadísticas, la demanda de religión católica en las etapas de educación básica (Infantil, Primaria y Secundaria) ha descendido en más de 500.000 estudiantes en los últimos diez años, un total de 158.483 en los colegios y 344.668 en los institutos.

El informe ministerial revela que el 75,5 por ciento de los 2.665.161 estudiantes españoles matriculados en Primaria (niños de entre 6 y 12 años) en el curso 2008-2009 -el último del que se tienen estadísticas oficiales-, y el 55,3 por ciento de los 1.813.572 alumnos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) estaban inscritos en la asignatura. Diez años antes, cursaba religión el 84,7 por ciento de los 2.562.785 alumnos de Primaria y el 71,3 por ciento de los 1.890.004 de ESO. Así, en virtud de los números, la asignatura ha perdido en diez años un 7,3 por ciento de estudiantes en los colegios y hasta un 25,5 por ciento en los institutos.

La Comunidad en la que la asignatura es menos aceptada es, con diferencia, Cataluña, donde hace dos cursos sólo un tercio del alumnado estudiaba religión. Ahora, según recientes estadísticas de la consejería de Enseñanza, la situación ha ido a más y sólo uno de cada diez alumnos la marca en su currículo básico. En Melilla, donde la materia tiene también muy poca presencia escolar, solo un 25% del alumnado de los centros públicos la elige. Por contra, en Extremadura, Andalucía y Cantabria cursan la materia entre nueve y ocho alumnos de cada diez.

Los casos de Cataluña y el País Vasco (sólo la elige el 35,5 por ciento del alumnado de Primaria y el 21,7 por ciento de ESO) han sembrado preocupación entre los defensores de la educación religiosa en la enseñanza básica. Una de las voces más beligerantes ha sido la del obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, quien denuncia que desde hace años hay una campaña para desprestigiar la asignatura. «No es justo lo que ocurre con religión. Está padeciendo una agresiva estrategia de acoso y derribo», afirmó el prelado en declaraciones recientes.

«Se empieza por poner palitos en las ruedas al estatus de la asignatura (evaluable o no evaluable; troncal o secundaria; con asignatura alternativa o sin alternativa; en horario escolar o extraescolar; etc...); se sigue por reivindicar su exclusión del sistema público de enseñanza, en nombre de una malentendido concepto de "escuela laica"; y se terminará por forzar su salida del curriculum», añadió.

Monseñor Munilla defiende la clase de religión asegurando que es un derecho y no un privilegio y advierte de que «algunos católicos pueden estar arrastrando una especie de complejo, como si hubieran aceptado que es una reminiscencia del antiguo régimen en esta sociedad democrática». La asignatura está regulada en una orden del Ministerio del 3 de julio de 2007, por la que el Gobierno garantiza a los estudiantes de Infantil, Primaria y Secundaria que lo soliciten el derecho a recibir esta asignatura.

domingo, 3 de julio de 2011

CIENCIA Y PREPOTENCIA

Intelectualmente, gran parte de España está en el siglo XIX. Peor que falso: está fósil. Todavía en 2011, hay quien explica la evolución como prueba manifiesta de la inexistencia de Dios.

La vieja controversia entre fe y razón, o si se quiere entre verdades reveladas y verdades alcanzadas por los hombres por sus propios medios, parece ya resuelta a estas alturas. Mucho más que en el siglo XIX (liberal o marxista, masivamente materialista al fin, si nos limitamos a las elites), en el siglo XX hemos tenido amplia ocasión de comprobar los límites y las dolorosas consecuencias de cualquier determinismo materialista aplicado a la vida humana. Muchos científicos, al menos si y cuando colocan su ciencia por encima de sus prejuicios políticos o ideológicos, ya no tratan la fe con el desprecio de algunos de sus predecesores. Unos predecesores convencidos, en nombre del Progreso, de la capacidad humana para saberlo todo y explicarlo todo, ora a través del Dinero, ora de la Clase, a veces de la Raza, a menudo de una Evolución con principio y fin en sí misma, y siempre, en cualquier caso, de una Ciencia divinizada.

A mediados del siglo XIX algunos espíritus inquietos ya percibían la dificultad de la convivencia entre los saberes, a la vez que la imposibilidad de explicar la realidad sólo desde una ciencia humana por definición limitada. Aunque hoy no apreciemos en toda su extensión la vertiente religiosa del problema, hay que entender que el liberalismo había irrumpido en el saber, bajo forma de iluminismo, rompiendo con muchas ideas establecidas. Y si el empirismo, el racionalismo, hasta el individualismo, el pragmatismo y el materialismo, pudieron contribuir al progreso en muchos saberes concretos –las que desde entonces llamamos por antonomasia
ciencias-, no es menos cierto que su divorcio de otras fuentes de saber y su negación de las mismas contribuyó no poco a la evolución intelectual y material de Europa en el siglo y medio siguiente. De todo esto y de sus riesgos ya había advertido un inglés poco común.

John Henry Newman se convenció de las limitaciones intelectuales del protestantismo en el que fue educado antes de su paso al catolicismo. Eunsa nos acaba de ofrecer, muy oportunamente, una reedición de algunos de sus discursos sobre la relación entre la fe cristiana y las ciencias naturales. Esta cuestión era candente en aquellos mediados del XIX, y no pocos tradicionalistas bienintencionados optaron por cerrar los ojos a ella. Newman, que quizá fue hombre más de nuestro tiempo que de aquél, explicó con palabras sólidas –pero de cátedra y no de púlpito- por qué todos los saberes son interdependientes, y por qué cada uno de ellos se arruina si pretende proseguir o triunfar desconectado de los demás.

Esta viejísima verdad universitaria parte de una realidad:
"… lo que es verdad en la ciencia […] podría llevarse a cabo en todos los casos si el hombre fuera un mero animal o un bruto sin alma. …". Pero el hombre es más que materia, y esto también tiene sus consecuencias en el conocimiento. Tal afirmación es, por supuesto, una verdad general, pero en pocos campos se demostró tan necesaria en los dos pasados siglos como en el de la identidad humana y la teoría de su evolución. Hasta tal punto es cierta esta interdependencia de las ciencias y la inevitable cojera de todas ellas si se limitan a sí mismas que aún hoy necesitan recordarla quienes, sirviendo a otros señores, tratan de investigar olvidándolas.

¿Un mono desnudo?

Nunca sabremos si el desconcierto lo creó directamente
Charles Darwin o si ha sido culpa de su vulgata y sus intérpretes. El hecho es que a día de hoy hay una Versión Oficiosa de la aparición y extensión del género humano en la Tierra que empieza con la aparición del Planeta y sigue linealmente por átomos, moléculas y células (pues la vida aparece casualmente en esa narración), y continúa con vegetales y animales superiores e inferiores, hasta llegar a los mamíferos y a un ´mono´ que, de alguna manera que nadie explica, se convierte de un día para otro en humano (con todo lo que esto supone, si supone algo).

Ariel contribuye a esta polémica con la reedición del libro de Eudald Carbonell no sobre la creación/evolución del hombre sino sobre cómo pobló toda la Tierra. Reuniendo a especialistas en esta ciencia, Carbonell enfoca su trabajo no en una sola línea, sino explicando por separado la población, no humana y humana, de los distintos continentes. Porque cada continente tiene su historia, y sus diferencias, de manera que el Homo sapiens se nos presenta, en su caso, como el más singular y peculiar de los animales, hasta el punto de… no ser un animal en el sentido estricto y evolutivo. ¿Un mono africano que emigró a otras latitudes? La variedad y la peculiaridad de lo humano complican mucho la respuesta, e impiden que nadie la de en solitario.

Todos somos emigrantes… pero no todos igual

En un libro de
Crítica, La gran migración, el brillante texto de Jordí Agustí, unido a los dibujos de Mauricio Antón, describe una de las principales características de los homínidos bípedos, distintos de otras especies animales por su capacidad para desplazarse y asentarse a toda la superficie de la Tierra. Lo que en el libro de Carbonellse explica desde los puntos de llegada, aquí se ve desde el que en su teoría fue, hace millones de años, el primer homínido que podríamos quizá considerar nuestro antepasado. O no. Porque la acumulación de datos, y la riqueza de información que proporcionan distintos yacimientos prehistóricos, humanos o no, siembran precisamente las dudas por las distintas posibilidades de unir los elementos en diversas explicaciones. Un conocimiento parcial de una ciencia permite que nos creamos conocedores de la realidad presente o pasada; emplear más a fondo varias ciencias obliga a reconocer la fragilidad de nuestro saber y la endeblez de las teorías que creímos culminadas y perfectas. "En las investigaciones científicas puede afirmarse, sin paradojas, que el error es en algunos casos el camino para llegar a la verdad, y a veces el único" .

Recordemos con el cardenal
Newman, en caso de duda, que "no hay atajos para el saber", que "el camino que nos lleva a él no va siempre en la misma dirección en la que termina, ni podemos ver el final cuando nos ponemos en marcha", y que "se llega a la conclusión final gracias a la cooperación de facultades distintas y con la perseverancia de generaciones sucesivas". Cosas que los grandes budas del saber supuestamente científico negaron, y que hoy toda la ciencia hace propios. Tanto más en lo relativo a la evolución humana, que es una de las materias más complicadas científicamente y a la vez más manipuladas ideológicamente por quienes quieren hacer de la ciencia un instrumento para la predicación de su materialismo, el que sea.

jueves, 2 de junio de 2011

Adoctrinamiento radical de niños y jóvenes

Santiago Castellà, patrón de la Fundación Ferrer i Guardia hizo especial énfasis en la “tarea educadora” de la fundación en los “valores” del librepensamiento y de la laicidad con la juventud. Actualmente, solo en Cataluña, la fundación regenta 130 clubs infantiles, 30 organizaciones scouts y 30 casas de juventud o ateneos laicos para adolescentes, donde se adoctrina a niños a partir de 8 años en librepensamiento, nacional-laicismo y “ética pública”.

Más de 17.000 jóvenes formados en el laicismo
En total, la Fundación llega a una red de 17.000 jóvenes sólo en Cataluña, según reconoció Castellà, alternando actividades de ocio con clases de adoctrinamiento. “Ahora estamos comenzando una red de guarderías para que niños de 0 a 3 años puedan iniciar ya de jovencitos su formación en valores del librepensamiento”, apuntó Castellá.

La “industria educativa católica”
Hay que denunciar la “industria educativa católica” y la “industria sanitaria católica”, afirmó Prujà, como si los colegios u hospitales concertados fueran negocio. Hay que dejar de financiar la conservación del Patrimonio de la Iglesia, mientras el estado no sea libre de decidir que uso se da a los lugares de culto. ¿Y la cantidad de turismo extranjero que genera el patrimonio de la Iglesia, en beneficio de la sociedad civil?

lunes, 30 de mayo de 2011

"Algunos centros públicos no ofrecen la asignatura de religión, algo que contraviene la legalidad"

Entrevista exclusiva con el obispo de Bilbao, Mario Iceta: Mario Iceta Gabicagogeascoa, nombrado obispo de Bilbao en agosto de 2010, explica en una entrevista exclusiva con ‘Religión Confidencial’ las dificultades que existen para estudiar religión en algunos colegios públicos: “Hay casos, no infrecuentes, en los que se disuade a los padres de matricular a sus hijos en la clase de religión”.

- ¿Se puede estudiar la asignatura de religión en el sistema público escolar? ¿Qué obstáculos hay?

- El gobierno de la comunidad autónoma mantiene firme el compromiso de respetar la legalidad vigente, que tiene su fundamento en los derechos humanos, en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía. A pesar de ello, existen dificultades para que dicho derecho sea una realidad plena. Algunos centros públicos no ofrecen la asignatura de religión, algo que contraviene la legalidad, pues la oferta debe ser obligatoria. Hay casos, no infrecuentes, en los que se disuade a los padres de matricular a sus hijos en la clase de religión. En algunos claustros, los profesores de religión no reciben la consideración que merecen.

Creo que es un asunto que no sólo ocurre en el País Vasco, y que ciertamente se trata de un lamentable atentado a los padres y madres en educar a sus hijos conforme a sus propias convicciones. Estamos trabajando, junto a asociaciones de profesores y de padres, para que se respete este derecho inalienable de los niños, jóvenes y familias.


jueves, 12 de mayo de 2011

Mons Munilla: ¿Por qué “sí” la asignatura de Religión? Siete razones pedagógicas

Advirtió que no hablaría en “clave política” y “a riesgo de ser acusado de alarmista”, pero, eso sí, “de forma directa e incisiva”. Y así lo hizo, poniendo, como él mismo advirtió, “el dedo en la llaga desde el principio” y sabiendo que sus palabras sabrían a discurso “políticamente incorrecto”, al menos a la mentalidad laicista anticlerical. Monseñor José Ignacio Munilla puso en evidencia la tan sutil como “agresiva” y eficazmente peligrosa estrategia del laicismo cristianofóbico que intenta por todos los medios cargarse la asignatura de Religión. Y no sólo, advirtió a los despistados, de la escuela pública sino también de la enseñanza reglada.
Con una conferencia titulada “Asignatura de Religión en la escuela y otros ‘telares’…”, el obispo de San Sebastián participó esta mañana en el Forum Europa-Tribuna Euskadi que se celebra en Bilbao y en el que monseñor Mario Iceta, obispo de la diócesis local, llevó a cabo la presentación.
“¡No es justo lo que está ocurriendo con la asignatura de Religión! ¡La asignatura de Religión está padeciendo una agresiva estrategia de acoso y derribo! ¡La libertad de enseñanza y la misma libertad de conciencia están en peligro!”, advirtió el prelado donostiarra.
Confusión entre “laicidad positiva” y el “laicismo”
Para sustentar las razones de su denuncia, el obispo distinguió entre la “laicidad positiva” y el “laicismo”, explicando que éste “añade un componente excluyente y negativo con respecto a la sana laicidad” y que “el problema radica en que se confunde laicidad con laicismo”.
Tras señalar que la “laicidad del Estado y de las instituciones públicas, supone neutralidad ante las diversas creencias religiosas, y al mismo tiempo, colaboración con todas ellas en la medida en que contribuyan al bien común de la sociedad” y que, en consecuencia, “la laicidad rectamente entendida, es garantía de libertad, igualdad y convivencia”, Munilla contrastó que el laicismo “parte de unos supuestos bien distintos: el Estado laicista no reconoce la vida religiosa de los ciudadanos como un bien positivo para el individuo y para la sociedad, que deba ser protegido por los poderes públicos. Por el contrario, lo considera como una sensibilidad privada, solo tolerable en la medida en que no tenga pretensiones de impregnar la vida social o de influir en ella. Se da por supuesto que las religiones no pueden proporcionar un conjunto de convicciones morales comunes capaces de fundamentar la convivencia en una sociedad plural. Más bien, se parte del falso prejuicio de que las religiones son fuente de intolerancia y de dificultades para la pacífica convivencia”.
En consecuencia, continuó, “el laicismo entiende que la religiosidad debe ser recluida a la vida privada, y que ha de ser sustituida en el ámbito público por un conjunto de valores a modo de ¡señas de identidad’ del estado democrático, sin referencia religiosa alguna”.
“Es claro, que esos presupuestos laicistas están llenos de falsos prejuicios y que son deudores de algunas de las leyendas negras que se han vertido contra el cristianismo; además de que desconocen la riqueza de la doctrina social católica".
La estrategia del laicismo anticristiano: plantear sus objetivos por etapas
Algunos podrían matizar a Munilla diciendo “que lo que está en discusión no es la clase de Religión en sí misma sino solamente su presencia en la escuela pública”. “Quien piense tal cosa se está equivocando”, responde el prelado, pasando a explicar luego, a “quienes pudiesen estar un poco distraídos”, la estrategia del laicismo radical.
“El laicismo anticristiano es astuto, y suele tener la “estrategia” de plantear sus objetivos por etapas: primero, despenalización del aborto en casos muy extremos y conmovedores; pasados unos años, cuando ya haya “madurado la conciencia social”, el aborto libre pasa a ser reconocido como un “derecho democrático”…; finalmente se termina por no respetar ni siquiera el derecho a la objeción de conciencia de quien no quiere ser copartícipe del aborto”.
“En el caso de la clase de Religión, creo que está ocurriendo algo por el estilo: se empieza por poner todo tipo de ´palitos´ en las ´ruedas´ al estatus de la asignatura (evaluable o no evaluable; troncal o secundaria; con asignatura alternativa o sin alternativa; en horario escolar o extraescolar; etc, etc, etc); se sigue por reivindicar su exclusión del sistema público de enseñanza, en nombre de una malentendido concepto de ´escuela laica´; y se terminará -a medio plazo- por forzar su salida del curriculum de la misma enseñanza privada concertada. Como he dicho al principio, la asignatura de Religión está sometida a un verdadero acoso… Lo que está en juego no es ya su inserción en el sistema público, sino su misma razón de ser en la enseñanza reglada”.
Advirtió que no hablaría en “clave política” y “a riesgo de ser acusado de alarmista”, pero, eso sí, “de forma directa e incisiva”. Y así lo hizo, poniendo, como él mismo advirtió, “el dedo en la llaga desde el principio” y sabiendo que sus palabras sabrían a discurso “políticamente incorrecto”, al menos a la mentalidad laicista anticlerical. Monseñor José Ignacio Munilla puso en evidencia la tan sutil como “agresiva” y eficazmente peligrosa estrategia del laicismo cristianofóbico que intenta por todos los medios cargarse la asignatura de Religión. Y no sólo, advirtió a los despistados, de la escuela pública sino también de la enseñanza reglada.
Con una conferencia titulada “Asignatura de Religión en la escuela y otros ‘telares’…”, el obispo de San Sebastián participó esta mañana en el Forum Europa-Tribuna Euskadi que se celebra en Bilbao y en el que monseñor Mario Iceta, obispo de la diócesis local, llevó a cabo la presentación.
“¡No es justo lo que está ocurriendo con la asignatura de Religión! ¡La asignatura de Religión está padeciendo una agresiva estrategia de acoso y derribo! ¡La libertad de enseñanza y la misma libertad de conciencia están en peligro!”, advirtió el prelado donostiarra.
Confusión entre “laicidad positiva” y el “laicismo”
Para sustentar las razones de su denuncia, el obispo distinguió entre la “laicidad positiva” y el “laicismo”, explicando que éste “añade un componente excluyente y negativo con respecto a la sana laicidad” y que “el problema radica en que se confunde laicidad con laicismo”.
Tras señalar que la “laicidad del Estado y de las instituciones públicas, supone neutralidad ante las diversas creencias religiosas, y al mismo tiempo, colaboración con todas ellas en la medida en que contribuyan al bien común de la sociedad” y que, en consecuencia, “la laicidad rectamente entendida, es garantía de libertad, igualdad y convivencia”, Munilla contrastó que el laicismo “parte de unos supuestos bien distintos: el Estado laicista no reconoce la vida religiosa de los ciudadanos como un bien positivo para el individuo y para la sociedad, que deba ser protegido por los poderes públicos. Por el contrario, lo considera como una sensibilidad privada, solo tolerable en la medida en que no tenga pretensiones de impregnar la vida social o de influir en ella. Se da por supuesto que las religiones no pueden proporcionar un conjunto de convicciones morales comunes capaces de fundamentar la convivencia en una sociedad plural. Más bien, se parte del falso prejuicio de que las religiones son fuente de intolerancia y de dificultades para la pacífica convivencia”.
En consecuencia, continuó, “el laicismo entiende que la religiosidad debe ser recluida a la vida privada, y que ha de ser sustituida en el ámbito público por un conjunto de valores a modo de ¡señas de identidad’ del estado democrático, sin referencia religiosa alguna”.
“Es claro, que esos presupuestos laicistas están llenos de falsos prejuicios y que son deudores de algunas de las leyendas negras que se han vertido contra el cristianismo; además de que desconocen la riqueza de la doctrina social católica".
La estrategia del laicismo anticristiano: plantear sus objetivos por etapas
Algunos podrían matizar a Munilla diciendo “que lo que está en discusión no es la clase de Religión en sí misma sino solamente su presencia en la escuela pública”. “Quien piense tal cosa se está equivocando”, responde el prelado, pasando a explicar luego, a “quienes pudiesen estar un poco distraídos”, la estrategia del laicismo radical.
“El laicismo anticristiano es astuto, y suele tener la “estrategia” de plantear sus objetivos por etapas: primero, despenalización del aborto en casos muy extremos y conmovedores; pasados unos años, cuando ya haya “madurado la conciencia social”, el aborto libre pasa a ser reconocido como un “derecho democrático”…; finalmente se termina por no respetar ni siquiera el derecho a la objeción de conciencia de quien no quiere ser copartícipe del aborto”.
“En el caso de la clase de Religión, creo que está ocurriendo algo por el estilo: se empieza por poner todo tipo de ´palitos´ en las ´ruedas´ al estatus de la asignatura (evaluable o no evaluable; troncal o secundaria; con asignatura alternativa o sin alternativa; en horario escolar o extraescolar; etc, etc, etc); se sigue por reivindicar su exclusión del sistema público de enseñanza, en nombre de una malentendido concepto de ´escuela laica´; y se terminará -a medio plazo- por forzar su salida del curriculum de la misma enseñanza privada concertada. Como he dicho al principio, la asignatura de Religión está sometida a un verdadero acoso… Lo que está en juego no es ya su inserción en el sistema público, sino su misma razón de ser en la enseñanza reglada”.
¿Por qué “sí” la asignatura de Religión? Siete razones pedagógicas
Pero Munilla no solo realizó una exposición de denuncia del problema sino que expresó en positivo algunas “razones pedagógicas que fundamentan la necesidad y la razón de ser de la asignatura de Religión en el sistema de enseñanza”.
La primera: “La clase de Religión es un derecho, no un privilegio: A base de tanta polémica sobre esta asignatura, algunos católicos pueden estar arrastrando una especie de complejo, como si hubieran logrado hacerles creer que la presencia de la clase de Religión en la escuela, es una reminiscencia del antiguo régimen en esta sociedad democrática. Muy al contrario: se trata de un derecho, reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.
Segunda: “La clase de Religión no es equiparable ni sustituible por la Catequesis: La asignatura de Religión está destinada principalmente a una formación intelectual, aún con la peculiaridad de ser confesional; mientras que en la Catequesis se procura introducir al alumno en el seguimiento personal de Jesucristo”.
En tercer lugar, “la clase de Religión ayuda a entender la cultura que hemos heredado: Un joven no podrá entender la pintura, la música, la escultura, la arquitectura, la filosofía, la historia, la política, el folclore, las tradiciones… en definitiva, sus propias raíces; si no conoce en profundidad los fundamentos de la religión católica”.
La cuarta: “La Religión ofrece una cosmovisión frente a la fragmentación del saber: Hoy en día existe una gran “parcelación” del saber humano, acompañada de una sobreacumulación de datos, tanto en las disciplinas científicas como en las humanísticas. Se trata de una fragmentación que ha contribuido notablemente al auge de una cierta crisis de identidad cultural, de valores, de certezas…”.
Una quinta razón es que “la religión responde al sentido de la existencia: Una enseñanza global debe responder a las preguntas clave sobre el sentido de nuestra existencia. ¿De qué me sirve conocer la evolución del Universo, si nadie me explica por qué y para qué estamos en esta vida? ¿Cómo podemos fundamentar los derechos del ser humano sin dar razón de la diferencia esencial entre el animal irracional y el hombre racional? ¿Cabe hablar con optimismo de los avances científicos y de la sociedad del futuro, si no tenemos fundamentada nuestra esperanza en el más allá de la muerte?...”.
El penúltimo argumento se refiere al “Diálogo interreligioso: Somos sobradamente conscientes del grave problema que para la paz mundial representan los fundamentalismos. Cada vez vemos con más claridad que la estabilidad internacional, e incluso nuestra convivencia con un buen número de inmigrantes, necesita estar sustentada en el diálogo interreligioso. Ahora bien, sólo puede dialogar quien tiene conciencia y conocimiento de su punto de partida. De lo contrario, más que a una “alianza de civilizaciones”, estamos abocados a la desaparición de la nuestra”.
Finalmente, la “Educación moral: Está claro que una educación integral debe incluir la dimensión moral. De poco servirá la acumulación de conceptos en la enseñanza, si no existe un espacio específico en el que se eduque en comportamientos morales como la sinceridad, la solidaridad, la justicia, el respeto, la generosidad… He aquí otra dimensión esencial de la asignatura de Religión: la moral”.
Una palabra a los padres anti-Religión en Euskal Herria
El obispo finalmente se refirió a la toma de postura de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Euskal Herria, opuesta a que Religión pueda ofertarse en la escuela pública, asociación que ha enviado cartas a los padres, pidiéndoles que no matriculen a sus hijos en dicha asignatura, de forma que esas horas puedan destinarse a otras materias obligatorias.

“Se trata de una presión para sacar la asignatura de Religión del horario escolar, y en definitiva, de la escuela pública”, criticó el prelado.
Pero Munilla no solo realizó una exposición de denuncia del problema sino que expresó en positivo algunas “razones pedagógicas que fundamentan la necesidad y la razón de ser de la asignatura de Religión en el sistema de enseñanza”.
La primera: “La clase de Religión es un derecho, no un privilegio: A base de tanta polémica sobre esta asignatura, algunos católicos pueden estar arrastrando una especie de complejo, como si hubieran logrado hacerles creer que la presencia de la clase de Religión en la escuela, es una reminiscencia del antiguo régimen en esta sociedad democrática. Muy al contrario: se trata de un derecho, reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.
Segunda: “La clase de Religión no es equiparable ni sustituible por la Catequesis: La asignatura de Religión está destinada principalmente a una formación intelectual, aún con la peculiaridad de ser confesional; mientras que en la Catequesis se procura introducir al alumno en el seguimiento personal de Jesucristo”.
En tercer lugar, “la clase de Religión ayuda a entender la cultura que hemos heredado: Un joven no podrá entender la pintura, la música, la escultura, la arquitectura, la filosofía, la historia, la política, el folclore, las tradiciones… en definitiva, sus propias raíces; si no conoce en profundidad los fundamentos de la religión católica”.
La cuarta: “La Religión ofrece una cosmovisión frente a la fragmentación del saber: Hoy en día existe una gran “parcelación” del saber humano, acompañada de una sobreacumulación de datos, tanto en las disciplinas científicas como en las humanísticas. Se trata de una fragmentación que ha contribuido notablemente al auge de una cierta crisis de identidad cultural, de valores, de certezas…”.
Una quinta razón es que “la religión responde al sentido de la existencia: Una enseñanza global debe responder a las preguntas clave sobre el sentido de nuestra existencia. ¿De qué me sirve conocer la evolución del Universo, si nadie me explica por qué y para qué estamos en esta vida? ¿Cómo podemos fundamentar los derechos del ser humano sin dar razón de la diferencia esencial entre el animal irracional y el hombre racional? ¿Cabe hablar con optimismo de los avances científicos y de la sociedad del futuro, si no tenemos fundamentada nuestra esperanza en el más allá de la muerte?...”.
El penúltimo argumento se refiere al “Diálogo interreligioso: Somos sobradamente conscientes del grave problema que para la paz mundial representan los fundamentalismos. Cada vez vemos con más claridad que la estabilidad internacional, e incluso nuestra convivencia con un buen número de inmigrantes, necesita estar sustentada en el diálogo interreligioso. Ahora bien, sólo puede dialogar quien tiene conciencia y conocimiento de su punto de partida. De lo contrario, más que a una “alianza de civilizaciones”, estamos abocados a la desaparición de la nuestra”.
Finalmente, la “Educación moral: Está claro que una educación integral debe incluir la dimensión moral. De poco servirá la acumulación de conceptos en la enseñanza, si no existe un espacio específico en el que se eduque en comportamientos morales como la sinceridad, la solidaridad, la justicia, el respeto, la generosidad… He aquí otra dimensión esencial de la asignatura de Religión: la moral”.
Una palabra a los padres anti-Religión en Euskal Herria
El obispo finalmente se refirió a la toma de postura de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de Euskal Herria, opuesta a que Religión pueda ofertarse en la escuela pública, asociación que ha enviado cartas a los padres, pidiéndoles que no matriculen a sus hijos en dicha asignatura, de forma que esas horas puedan destinarse a otras materias obligatorias.

“Se trata de una presión para sacar la asignatura de Religión del horario escolar, y en definitiva, de la escuela pública”, criticó el prelado.