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viernes, 23 de diciembre de 2011

El Papa pide a jóvenes difundir mensaje de Jesús por Navidad

Al recibir esta mañana a una delegación de jóvenes de la Acción Católica Italiana (ACR), quienes quisieron felicitarle la Navidad, el Papa Benedicto XVI animó a los jóvenes a seguir sembrando la semilla del Evangelio .

"Llevad a vuestros compañeros esta hermosa invitación, y decidles: Mira, yo he respondido a la llamada de Jesús y he encontrado en Él un gran amigo que hallo en la oración, que veo entre mis amigos, y que escucho en el Evangelio", invitó el Papa.

Desde la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre animó a los jóvenes a imitar a Jesús "que no dejaba a nadie solo con sus problemas, sino que los acogía siempre, compartía sus dificultades, lo ayudaba y le daba la fuerza y la paz de Dios".

Benedicto XVI recordó que en la llamada de Dios, hay una invitación a la vida, a ser jóvenes cristianos, a practicar el bien y también a dar a Jesús "gracias por todo aquello que me das".

Animó a reservar todos los días un momento para la oración, y recordó a los jóvenes que deben honrar el gran don de la vida, "apreciadlo, agradecedlo al Señor, pedidle que os dé una vida alegre a todos los chicos y chicas del mundo: Que todos sean respetados, siempre, y que a nadie le falte lo necesario para vivir".

Explicó que mediante el Bautismo, Jesús se hizo hermano de nosotros, y con la Comunión no llama a la amistad, y "Él os acompaña siempre en el camino de vuestra vida".

"Responded con generosidad al Señor que os llama a su amistad: ¡No os defraudará nunca!", exclamó.

Explicó que Dios llama a ser un don de amor de diversas maneras, "para formar una familia", o como sacerdotes, religiosos, o misioneros. "Sed valientes en darle respuesta", y "¡seréis felices para toda la vida!", exhortó.

Finalmente Benedicto XVI deseó una feliz Navidad a los jóvenes y les animó a pensar en Jesús mientras ponen el Pesebre en sus casas y decir "Ven a mi vida y yo te escucharé siempre".


martes, 14 de septiembre de 2010

‘The Answer’, un musical sobre Cristo para evangelizar a los jóvenes

"Una gran catequesis multimedia moderna sobre Cristo". Eso es lo que pretende ser ‘The Answer', el gran musical internacional que echó a rodar ayer en España y que se estrenará en Madrid, en agosto de 2011, en vísperas de la Jornada Mundial de la Juventud. Un espectáculo profesional, completo y atractivo, que sigue la huella de Godspell o de Jesucristo Superstar, pero con un calado mayor y con un claro objetivo, como explica su promotor, Víctor Cortizo: "Que los creyentes se sientan orgullosos y los alejados, interpelados".

De la mano del abogado y ex responsable de la pastoral juvenil de la Conferencia episcopal durante más de 10 años, el musical dio sus primeros pasos en una presentación en Madrid. En ella intervinieron varios de sus creadores y máximos artífices.

‘The Answer' es un proyecto internacional, financiado por un grupo de empresarios estadounidenses, que aspira a convertirse en una compañía permanente que recorra España y Latinoamérica. Un musical que, según Cortizo, va dirigido " a la gente de Iglesia y a los alejados, que son los que más necesitan la respuesta".

Para el promotor, "es una forma diferente, innovadora y profesional de presentar el mensaje de Jesús. Un musical que puede competir y que está a la altura de los grandes musicales, incluso quizás en una de las salas de la Gran Vía madrileña". Y es que "para evangelizar a los jóvenes y llegar también a los alejados de la fe necesitamos un producto de muy alta calidad", explica Cortizo.

De hecho, algunos músicos de la versión italiana, por ejemplo, son colaboradores habituales de Laura Pausini. "Hemos buscado siempre buenos profesionales, que además sean cristianos o cercanos a la fe", dice Víctor. Y añade: "Queremos competir con cualquier otro musical, aprovechando el fenómeno mundial de auge de los musicales".

En este sentido, el padre
Walter J. Hyclack, que ha sido responsable nacional de pastoral juvenil en EEUU y es el director espiritual del proyecto, se muestra convencido de que "The Answer logrará un impacto similar al de Godspell o al de Jesucristo Superstar. "Ofrecerá diversión y formación a toda la familia y a jóvenes de distintos trasfondos culturales y religiosos".

Eso sí, será menos trasgresor o menos provocativo que Jesucristo Superstar, como señala Cortizo. "Este musical no quiere provocar a la Iglesia, sino provocar las conciencias de la gente". Entre otras cosas, porque "ni los tiempos son los mismos ni la sociedad, tampoco".

Otro de los promotores del proyecto es Marco Brusati. Sociólogo y organizador de varios eventos masivos del Papa en las sucesivas Jornadas Mundiales de la Juventud desde el año 2000, explica que "sin música, sin arte y sin cosas bellas, los jóvenes no pueden compartir el mensaje del Evangelio".

De ahí que, junto a Víctor Cortizo, decidiesen aprovechar la JMJ de Madrid-2011, para hacer algo "grande" musicalmente hablando. Entre otras cosas, porque, según Brusati, "en Madrid se juega lo que serán las Jornadas Mundiales de la Juventud del futuro".

‘The Answer' plasma toda esa grandiosidad músico-catequética. "Creo que es la primera vez que personas de distintos países se unen para aportar cultura, arte y música evangelizando con un musical", concluye Brusati, al tiempo que pide un mayor esfuerzo a la institución eclesial en este campo.

Porque, a su juicio, "la música es imprescindible en la evangelización de los jóvenes, que pasan el 90% de su tiempo con ella". De ahí que denuncie la poca inversión que los obispos hacen en este ámbito. "Hay muchas diócesis que no invierten nada en música de cara a la pastoral".

A pesar de esta carencia institucional, el musical no cuenta con el respaldo oficial de la jerarquía católica. "Al menos en España
no hemos buscado apoyo jerárquico directo, porque no es necesario, porque esto es lo que la Iglesia española viene buscando desde hace tiempo y, por lo tanto, cuenta con todas sus bendiciones de entrada", explica Cortizo.

La francesa Christina Dupré, que es la principal compositora y letrista de la obra, además de interpretar la guitarra y el teclado, explique que el musical es "la plasmación de un sueño, que tuvo hace cinco años, con el objetivo de unir a los jóvenes en torno a un mensaje de paz, amor y compasión". Con canciones pensadas "palabra a palabra". Y con el resultado de una gran obra musical y de una profunda experiencia catequética.

Porque en The Answer aparecen "respuestas a los grandes problemas actuales, desde la guerra a la pobreza, pasando por el sufrimiento o el dolor". Respuestas vehiculadas a través de un musical "muy laico, para que atraiga a la juventud alejada y a todos los que están en busca de la verdad". Un musical, pues, que promete "dejar huella" y marcar a generaciones.

El musical en español estará integrado por 15 artistas que cantan, bailan y actúan, junto a una banda de 7 músicos, y transportan a la gente hacia el mensaje del profeta de la paz. En España, el papel de Jesucristo será interpretado y cantado por Rafael Sánchez Gálvez.

El musical sustituye la clásica tramoya por una pantalla en la que se proyectan imágenes filmadas en los lugares bíblicos, con filtros digitales y efectos especiales de iluminación y sonido, especialmente cuidados y desarrollados en los mejores estudios de grabación de Cleveland. Con dinero, arte, profesionalidad y entrega, ‘The Answer' será la respuesta.


viernes, 2 de octubre de 2009

UN TEXTO EN INTERNET SOBRE JESUCRISTO HA TENIDO UN MILLÓN DE DESCARGAS

Elaborado por la Universidad de Navarra responde a 54 preguntas frecuentes

Un texto en Internet sobre Jesucristo ha sido objeto de un millón de descargas. Publicado en varios idiomas en el sitio del Opus Dei, en el documento, elaborado por especialistas de la Universidad de Navarra, se responde a las 54 preguntas más frecuentes sobre Jesucristo y la Iglesia.

Entre las motivaciones de esta publicación, según informa a ZENIT la Universidad de Navarra, está que “el Papa Benedicto XVI ha alentado a los católicos a trabajar por difundir en Internet la verdadera figura de Jesucristo y de la Iglesia”.

En mayo de 2006, un grupo de teólogos e historiadores de la Universidad de Navarra respondía a las 54 preguntas más frecuentes sobre Jesucristo y los orígenes de la Iglesia. Este trabajo fue realizado por profesores del departamento de Sagrada Escritura de la Facultad de Teología de esta Universidad: Francisco Varo, Juan Chapa, Vicente Balaguer, Gonzalo Aranda, Santiago Ausín y Juan Luis Caballero.

Se trataba entonces de dar contestación a cuestiones que se plantean hoy sobre la figura de Jesucristo. El trabajo consistió en resumir y sintetizar de manera sencilla las cuestiones más candentes. Después, se plasmó en un documento organizado en preguntas y respuestas breves, que permitía ser descargado tanto por preguntas como el trabajo completo.

Actualmente ha alcanzado el millón de descargas, y muchas más si se suman las traducciones que se hicieron para las versiones en distintos idiomas del website del Opus Dei, uno de los lugares donde se puede encontrar dicho trabajo.

Algunas de las cuestiones a las que se da respuesta en el documento son: la actual situación de la investigación histórica sobre Jesús; estaba Jesús soltero, casado o viudo; cómo se escribieron los evangelios; la existencia histórica de Jesús; quiénes fueron los Apóstoles; los gnósticos; La última Cena, la muerte y resurrección de Jesús, etc.

La relación completa de preguntas y respuestas pueden obtenerse en:http://www.opusdei.es/art.php?p=15203.

sábado, 11 de abril de 2009

miércoles, 24 de diciembre de 2008

¿Es usted cristiano? Salga del armario y sea feliz, hombre, es Navidad

Invitado: Federico Quevedo.
Para quienes creemos que hace poco más de dos mil años Dios se hizo hombre y nació de Santa María Virgen en un pobre portal en Belén, que allí fueron a adorarlo, primero los pastores enviados por ángeles, hombres humildes y tan pobres como el propio Niño que adormecía en una cuna de paja y heno, y después Reyes venidos de muy lejos, guiados por una estrella, a los que hoy llamamos Magos, estos son días de inmensa alegría, de enorme felicidad. Lo expresamos con cánticos –villancicos- y adornando nuestras casas con belenes que recuerdan aquel momento que cambió la historia de la humanidad. Engalanamos puertas y ventanas con un único motivo: recibir, de nuevo, al Niño en nuestras vidas y agradecerle que cada año vuelva a nacer en nuestros corazones. Nos sentimos mejor, nos volvemos más generosos, deseamos a todo el mundo una Feliz Navidad porque, en el fondo, sabemos que no hay nada mejor que la alegría de la Fe. Hay, sin embargo, a quien le molesta esta expresión de felicidad, y parece que en los últimos tiempos sentir todo esto que acabo de describir es motivo de escarnio y razón para que quien lo siente deba esconderse detrás de una falsa careta de celebración de una Navidad pagana.

Un error. Lo peor que puede hacer un cristiano es esconderse, porque entonces estará siendo desleal con el mensaje que aquel gesto de amor infinito hacia los hombres nos transmitió durante generaciones: un mensaje de respeto a los demás, de tolerancia, de libertad de elección, pero también de convicción en la fe, de seguridad en nuestras creencias. Dar un paso atrás, dejar de defender y de explicar la razón última de la celebración de la Navidad, supone ceder terreno ante los enemigos, no ya de Dios o de la religión, sino ante los enemigos de la propia esencia del ser humano, de su condición de hombre libre. La Navidad es la expresión máxima de la tradición cristiana que ha hecho de nuestra civilización la más avanzada, la más libre, la más igualitaria y la más tolerante. Sin ese espíritu que invade todos los años nuestras casas y nuestras calles el mundo sería, seguramente, mucho más horrible de lo que ya es. Por eso
la Navidad trasciende la pura celebración cristiana del nacimiento de Cristo y se convierte en todo un símbolo de nuestra propia liberación como hombres de la esclavitud de lo que los cristianos llamamos pecado y que quienes no tengan fe pueden, sencillamente, vincular a la malicia innata al ser humano. 

La Navidad nos arranca lo mejor de nosotros mismos, y eso no se produce porque encendamos las luces de un árbol o colguemos hojas de muérdago del techo. Ni porque las calles y los centros comerciales se llenen de santas vestidos de rojo y barba blanca, icono producto de una conocida marca de refrescos. Ni porque se juegue la lotería, ni porque las casas se llenen de regalos, ni porque lo diga la propaganda de unos grandes almacenes. La Navidad nos arranca lo mejor de nosotros mismos porque ese fue el fin último del gesto de amor que Dios hizo hacia los hombres, y seamos católicos, protestantes, ateos, agnósticos, de izquierdas, de derechas, de centro, curas, laicos, jóvenes o viejos, al final nos sentimos arrastrados por ese espíritu, y se nos llenan los ojos de lágrimas con cada recuerdo de un ser querido que nos falta, y la boca de sonrisas con cada niño al que vemos extasiado ante la imagen de los Reyes a su paso en la Cabalgata que antecede a esa noche mágica. ¿Quién puede negarle a un niño la ilusión de creer que, en efecto, Melchor, Gaspar y Baltasar allanarán su morada para dejarle a los pies del árbol o del Belén, al lado de su zapato, esos regalos que con tanta ansiedad lleva esperando desde hace meses?

Independientemente de que creamos o no, de que tengamos fe o seamos agnósticos, lo cierto es que
la tradición cristiana ha inundado nuestras vidas desde hace siglos, y las ha condicionado para bien, pues al margen de muchos errores que en nombre de la Cristiandad se puedan haber cometido, el balance final, la herencia de tanta fe durante tantos siglos es una sociedad abierta, tolerante, libre…, pero que sin embargo corre el riesgo de olvidar de donde viene esa fuerza que nos ha hecho así, y caer en las trampas de los enemigos de la libertad que, curiosamente, coinciden con los enemigos de la cultura cristiana. Ser cristiano, hoy, conlleva la obligación de hacer profesión de fe y dar ejemplo de convivencia en tolerancia y libertad, pero sin dejar que nadie pisotee ni merme nuestro derecho a celebrar lo que tanto bien ha aportado a la humanidad. Sin imponer a nadie nada, sin obligar a nadie a nada, respetando a quienes no quieran celebrar estas fiestas o solo vea en ellas una invitación pagana al consumismo, pero dejando claro que detrás de cada “feliz Navidad” que salga de nuestros labios hay una invitación sincera a ser felices por lo mucho que la Navidad ha supuesto para nuestras vidas. Por eso yo les deseo a todos ustedes, amables lectores
, una muy Feliz Navidad.

domingo, 23 de marzo de 2008

Cristo ha muerto y resucitado por todos


Al mediodía de hoy (hora de Roma), el Papa Benedicto XVI dirigió a los miles de peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro y a todos los fieles católicos del mundo su mensaje "Urbi et orbi" para la Pascua de Resurrección 2008. El Pontífice deseó asimismo una Feliz Pascua en 63 lenguas diferentes.

A continuación algunas de las palabras del Santo Padre:

"Resurrexi, et adhuc tecum sum. Alleluia! He resucitado, estoy siempre contigo. ¡Aleluya! Queridos hermanos y hermanas, Jesús, crucificado y resucitado, nos repite hoy este anuncio gozoso: es el anuncio pascual. Acojámoslo con íntimo asombro y gratitud.

"Resurrexi et adhuc tecum sum". "He resucitado y aún y siempre estoy contigo". Estas palabras, entresacadas de una antigua versión del Salmo 138 (v.18b), resuenan al comienzo de la Santa Misa de hoy. En ellas, al surgir el sol de la Pascua, la Iglesia reconoce la voz misma de Jesús que, resucitando de la muerte, colmado de felicidad y amor, se dirige al Padre y exclama: Padre mío, ¡heme aquí! He resucitado, todavía estoy contigo y lo estaré siempre; tu Espíritu no me ha abandonado nunca.

No podemos dejar de pensar en este momento, de modo particular, en algunas regiones africanas, como Dafur y Somalia, en el martirizado Oriente Medio, especialmente en Tierra Santa, en Irak, en Líbano y, finalmente, en Tibet, regiones para las cuales aliento la búsqueda de soluciones que salvaguarden el bien y la paz. Invoquemos la plenitud de los dones pascuales por intercesión de María que, tras haber compartido los sufrimientos de la Pasión y crucifixión de su Hijo inocente, ha experimentado también la alegría inefable de su resurrección.

Que, al estar asociada a la gloria de Cristo, sea Ella quien nos proteja y nos guíe por el camino de la solidaridad fraterna y de la paz. Éstos son mis anhelos pascuales, que transmito a los que estáis aquí presentes y a los hombres y mujeres de cada nación y continente unidos con nosotros a través de la radio y de la televisión. ¡Feliz Pascua!"

No se es cristiano si no se cree en la Resurrección de Cristo

¡Ha resucitado!

A las mujeres que acudieron al sepulcro, la mañana de Pascua, el ángel les dijo: «No temáis. Buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado. ¡Ha resucitado!». ¿Pero verdaderamente ha resucitado Jesús? ¿Qué garantías tenemos de que se trata de un hecho realmente acontecido, y no de una invención o de una sugestión? San Pablo, escribiendo a la distancia de no más de veinticinco años de los hechos, cita a todas las personas que le vieron después de su resurrección, la mayoría de las cuales aún vivía (1 Co 15,8). ¿De qué hecho de la antigüedad tenemos testimonios tan fuertes como de éste?

Los que no creen en la realidad de la resurrección siempre han planteado la hipótesis de que se haya tratado de fenómenos de autosugestión; los apóstoles creyeron ver. Pero esto, si fuera cierto, constituiría al final un milagro no inferior al que se quiere evitar admitir. Supone, en efecto, que personas distintas, en situaciones y lugares diferentes, tuvieron todas la misma alucinación. Las visiones imaginarias llegan habitualmente a quien las espera y las desea intensamente; pero los apóstoles, después de los sucesos del Viernes Santo, ya no esperaban nada.

La resurrección de Cristo es, para el universo espiritual, lo que fue para el universo físico, según una teoría moderna, el Big-bang inicial: tal explosión de energía como para imprimir al cosmos ese movimiento de expansión que prosigue todavía, miles de millones de años después. Quita a la Iglesia la fe en la resurrección y todo se detiene y se apaga, como cuando en una casa se va la luz. San Pablo escribió: «Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo» (Rm 10,9). «La fe de los cristianos es la resurrección de Cristo», decía san Agustín. Todos creen que Jesús ha muerto, también los paganos y los agnósticos. Pero sólo los cristianos creen que también ha resucitado, y no se es cristiano si no se cree esto. Resucitándole de la muerte, es como si Dios confirmara la obra de Cristo, le imprimiera su sello. «Dios ha dado a todos los hombres una garantía sobre Jesús, al resucitarlo de entre los muertos» (Hechos 17,31).