sábado, 6 de diciembre de 2014
viernes, 5 de diciembre de 2014
Francisco: invita a las mujeres teólogas a aportar su genio femenino
La diversidad de puntos de vista debe enriquecer la catolicidad sin dañar la unidad. Así lo ha indicado el santo padre Francisco en su discurso con los miembros de la Comisión Teológica Internacional, con ocasión de la sesión plenaria. Dicha Comisión, tal y como ha recordado el Papa, nació después del Concilio Vaticano II, por propuesta del Sínodo de los Obispos, para que la Santa Sede pudiera hacer uso de una reflexión más directa de la reflexión de teólogos procedentes de distintas partes del mundo.
“La misión de la Comisión es por tanto la de estudiar problemas doctrinales de gran importancia, especialmente los que presentan aspectos nuevos, y de esta forma ofrecer su ayuda al Magisterio de la Iglesia”, ha afirmado el Pontífice. Y así ha indicado que los veintisiete documentos presentados hasta ahora “son testimonio de este compromiso y punto de referencia por el debate teológico”.
Francisco ha asegurado a los presentes que su misión es “servir a la Iglesia, lo que presupone no sólo competencias intelectuales, sino también disposiciones espirituales”.
De estas disposiciones espirituales, el Papa ha llamado la atención sobre la importancia de la escucha.
“El teólogo es sobre todo un creyente que escucha la Palabra de Dios viviente y la acoge en el corazón y en la mente” --ha indicado-- pero también debe ponerse humildemente en escucha de lo que el Espíritu dice a las Iglesias a través de las distintas manifestaciones de la fe vivida por el pueblo de Dios.
Por otro lado, el Santo Padre ha destacado la mayor presencia de mujeres en la Comisión, “presencia que se convierte en invitación a reflexionar sobre el rol que las mujeres pueden y deben tener en el campo de la teología”, ha precisado.
A propósito ha afirmado que así, en virtud de su genio femenino, “las teólogas pueden detectar, en beneficio de todos, ciertos aspectos inexplorados del insondable misterio de Cristo en el cual están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”. Y ha dicho que las mujeres teólogas son 'como las fresas en la torta'.
Por esta razón, el Papa ha invitado a los presentes a “obtener el mejor beneficio de esta aportación específica de las mujeres a la inteligencia de la fe”.
Otra característica de esta Comisión en la que el Santo Padre ha hecho hincapié es en su carácter internacional, “que refleja la catolicidad de la Iglesia”.
Sobre este tema, Francisco ha asegurado que “la diversidad de puntos de vista debe enriquecer la catolicidad sin dañar la unidad”. La unidad de los teólogos católicos --ha matizado-- nace de su común referencia a una sola fe en Cristo y se nutre de la diversidad de dones del Espíritu Santo.
“A partir de este fundamento y en un sano pluralismo, varios enfoques teológicos, desarrollados en contextos culturales diferentes y con distintos métodos utilizados, no pueden ignorarse unos a otros, sino que en el diálogo teológico deberían enriquecerse y corregirse recíprocamente”, ha explicado. Por eso, ha señalado que el trabajo de esta Comisión, “puede ser un testimonio de tal crecimiento”.
Finalmente, el Pontífice ha asegurado que María es el icono de la Iglesia que, en la impaciente espera de su Señor, progresa, día tras día, en la inteligencia de la fe, gracias también al trabajo de los teólogos y las teólogas. Y así ha pedido que la Virgen, maestra de la auténtica teología, nos conceda con su materna oración, “que nuestra caridad crezca cada vez más en conocimiento y en pleno discernimiento”.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Aunque apenas los leen, los diarios son los medios más creíbles a ojos de los jóvenes
Los leen muy de vez en cuando. Sin embargo, los jóvenes contemplan los tradicionales diarios de papel como los medios de comunicación más creíbles. Así lo concluye al menos un reciente estudio llevado a cabo en Alemania por el instituto de investigación de mercados MPFS.
El 40% de los jóvenes de entre 12 y 19 años otorga a los periódicos la máxima credibilidad. Bastante menor es el porcentaje de jóvenes (26%) que contempla la televisión como el medio de comunicación más creíble. La radio (17%) y la red de redes (14%) son, por el contrario, los medios en los que menos confían los jóvenes en términos de credibilidad.
Aun así, una cosa es otorgar mucha credibilidad a los diarios y otra muy distinta leerlos. Sólo el 32% de los jóvenes de entre 12 y 19 años reconoce leer con frecuencia los periódicos.
El medio de comunicación al que más tiempo dedican los jóvenes es, como era de esperar, internet. El 94% se conecta con regularidad a la red de redes.
Por otra parte, el 83% de los jóvenes se sienta con frecuencia frente a la pequeña pantalla y el 73% escucha regularmente la radio.
Entre aquellos jóvenes que ponen a la red la etiqueta de medio de comunicación creíble, los medios online mejor valorados son el sitio web del semanario Spiegel (16%) y Google (16%). Siguen a estos dos medios en términos de credibilidad Wikipedia (15%), Facebook (11%), los proveedores de correo electrónico (11%), y YouTube (9%).
Aunque hace no mucho Facebook era mejor “amiga” 2.0 de los jóvenes, la famosa red social está perdiendo muchísima pegada entre los adolescentes, según el informe de MPFS. Sólo el 45% de los jóvenes de entre 12 y 13 años se conecta a Facebook con regularidad. Entre los jóvenes de entre 12 y 19 años el porcentaje de usuarios activos en esta red social encogió del 83% al 73% durante el último año.
El número de usuarios jóvenes de Instagram y WhatsApp pegó, en cambio, un estirón del 2% y del 3% respectivamente durante los últimos doce meses.
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miércoles, 3 de diciembre de 2014
Caligrafía, educación y futuro: examinando los argumentos
La entrada del pasado domingo sobre los cambios en la educación infantil en Finlandia ha generado, como esperaba, un importante debate a nivel general, no solo en esta página, sino en muchos otros sitios, cuyos argumentos fundamentales me parece muy interesante recoger.
Empecemos por puntualizar: como bien fue aclarado, primero a través de este comentario en Slashdot y posteriormente por muchas otras personas con conocimientos de finlandés o experiencia en ese país nórdico, la noticia no dice que no se vaya a enseñar a los niños a escribir. Lo que se elimina del curriculum no es la escritura como tal, sino la caligrafía, como parte de un plan que aún está en estudio. Se introduce un énfasis en la enseñanza del uso eficiente del teclado, y se propone eliminar los ejercicios destinados a adquirir soltura con las cursivas, con la escritura manuscrita. Por supuesto, esto no conlleva que los niños no aprendan a escribir, simplemente que no harán ejercicios destinados al perfeccionamiento de esa letra, porque, sencillamente, no se considera práctico. Punto en el que estoy, no hace falta decirlo, completamente de acuerdo.
La primera parte de los comentarios, hechos obviamente sin poner demasiada reflexión en ellos, se contesta muy rápido: tranquilos, no vamos a convertir a los niños en analfabetos ni en ágrafos. Seguirán aprendiendo las letras y seguirán sabiendo escribir. Simplemente, se propone dar más énfasis a la escritura en teclado – físico o virtual – que a la escritura en papel. Es decir, se pasa a privilegiar el soporte en el que los niños van a trabajar más a menudo durante toda su vida. Si saltaste como un poseso a protestar contra una generación de niños que no sabrían escribir, ajusta esos resortes y mejora tu razonamiento crítico.
Una cuestión muy repetida, supongo que derivada de la aparente sofisticación del argumento, fue el supuesto efecto de la escritura en la enseñanza de la psicomotricidad fina. Un argumento que ignora una cuestión fundamental: la psicomotricidad fina se puede entrenar de muchísimas maneras, y las mejores no son precisamente la escritura, sino las manualidades o el dibujo. Pretender que por practicar menos la caligrafía vamos a tener una generación de niños torpes y carentes de habilidades motoras es, sencillamente, absurdo.
Otra cuestión relacionada con las interpretaciones radicales: nadie pretende eliminar el dibujo. Posiblemente, en el futuro, una gran cantidad del dibujo tenga lugar con algún tipo de dispositivo electrónico y sobre una pantalla en lugar de un papel, pero eso permitirá exactamente igual el desarrollo de la psicomotricidad fina – posiblemente mejor aún, porque se eliminan determinadas limitaciones.
La escritura no es una habilidad natural del hombre. El uso de un lápiz y un papel para, utilizando un código determinado, representar ideas o conceptos en un papel es algo que proviene de un contexto histórico determinado, en el que el papel y el lápiz eran la manera más adecuada y más eficiente de hacer eso. Actualmente, el uso del papel y el lápiz ya no es ni el método más rápido, ni mucho menos el más eficiente, ni proporciona muchas de las ventajas que se obtienen de la escritura electrónica. Es más: el uso del papel y el lápiz funciona como un “corsé mental”, algo que se interpone en la posibilidad de refinar el texto en ediciones sucesivas.
Pensar que por no practicar la caligrafía manual vamos a obtener una generación de niños que escriban peor es sencillamente absurdo: de hecho, obtendremos una generación de niños que escriban MEJOR, porque crecerán acostumbrados a escribir pudiendo corregir y cambiar la estructura de lo que escriben sobre la marcha, algo que también es mejor de cara al desarrollo intelectual y cerebral (razonamiento abstracto y conceptual frente a pensamiento lineal y secuencial). No encontrarás ningún neurólogo mínimamente serio que sostenga que no practicar caligrafía determine una pérdida de funciones cerebrales. Ni uno.
Escribir en una pantalla es, sencillamente, SUPERIOR a hacerlo en un papel, por mucho romanticismo que el papel y el lápiz pueda evocar. Por supuesto, el mismo tipo de argumentos fueron utilizados en cada uno de los cambios que la escritura ha vivido a lo largo de la historia, o en general, en cada cambio tecnológico. Pero la cuestión es tan clara como que hoy en día, nadie escribe con grabados cuneiformes en piedra, ni sobre papiro, ni utilizando una pluma de ave mojada en tinta… y eso no nos ha convertido en más ignorantes. Frente a los que dicen que “hay que sumar, no restar”, les reto a intentar aprender la totalidad de las tecnologías utilizadas a lo largo de la historia de la humanidad para hacer cada cosa: es, sencillamente, un argumento absurdo. Las tecnologías prevalecen hasta que son sustituidas por una tecnología mejor, y después, van convirtiéndose en residuales y cayendo en el abandono. Es una dinámica que hay que aceptar: no hacerlo nos convierte en ignorantes.
Uno de los argumentos más absurdos que he leído en varias ocasiones y foros es el que compara la escritura con las matemáticas: “entonces, por la misma regla de tres, ¿por qué no dejamos de enseñarles a sumar y a restar, y les damos una calculadora?” Obviamente, nada que ver. Las matemáticas suponen la adquisición de un conocimiento y una estructura necesarias para entender el mundo en que vivimos: aprendemos matemáticas porque nos ayudan a relacionarnos con el entorno que nos rodea, porque nos permite llevar a cabo infinidad de operaciones que nos ayudan a conceptualizar la idea de cantidad, o convertir en tangibles una serie de conceptos que de otra manera tendríamos que tratar como abstractos. Contar, sumar, restar, multiplicar o dividir responden a necesidades específicas, a soluciones a problemas que se plantean en la vida real, y aprender a solucionar esos problemas nos ofrece más grados de libertad a la hora de enfrentarnos a ellos. La calculadora simplemente nos ayuda a hacer más rápido esos cálculos, y la introducimos en el sistema educativo, si se hace correctamente, una vez que hemos entendido los conceptos de las tareas que pretendemos llevar a cabo. La caligrafía, en cambio, no tiene nada que ver con eso: cuando se hace a mano: la escritura es una barrera que me condiciona la forma de expresarme, que limita la creatividad al imponer trabas a la edición, y que, si puede ser perfeccionada por una tecnología mejor, debe ser perfeccionada. De hecho, no lo olvidemos, ya ha sido perfeccionada. Lo que aquellos que claman a favor de la caligrafía pretenden es que sigamos enseñando a los niños a utilizar un método de expresión obsoleto, que van a utilizar en muy pocas ocasiones en su vida adulta, y que ofrece infinidad de inconvenientes con respecto a la escritura con un teclado y sobre una pantalla.
Otro razonamiento que no termino de comprender es el que aduce la necesidad de contar con métodos alternativos en el hipotético caso de que no contemos con un dispositivo que nos permita escribir con un teclado y una pantalla: todo tipo de preocupaciones que van desde el momento en que nos quedamos sin batería, hasta nada menos que una hipotética tormenta solar que aniquila todos los dispositivos electrónicos de la faz de La Tierra (es una de mis historias favoritas, porque recuerda exactamente los temores irracionales que existían en la Edad Media sobre la catástrofe que supuestamente acabaría con el mundo en el año 1000). A quienes exhiben ese razonamiento, conviene recordarles, primero, que no vamos a impedir que los niños escriban, simplemente vamos a reducir el número de horas que dedicamos a un tipo de escritura en particular: repetimos, no vamos a crear analfabetos ni ágrafos, simplemente personas que se expresarán mucho mejor con un teclado que con un lápiz. Tampoco se va a prohibir escribir, como si estuviésemos en una novela de Ray Bradbury y propusiésemos quemar todos los lápices y todo el papel: simplemente, se hará menos énfasis en la caligrafía. Además, es recomendable también recordar que la evolución de la tecnología lleva a que las baterías duren cada vez más y a que los dispositivos sean cada vez más baratos y omnipresentes. Y por supuesto, que incluso en el hipotético caso de una catástrofe provocada por una tormenta solar que destruyese todoslos aparatos eléctricos, eso no destruiría nuestra capacidad de volverlos a fabricar. A quien pretenda que la humanidad retrocederá de repente a la era previa a la electricidad y que, además, permanecerá en esa distópica situación a partir de ahí, habrá que recomendarle simplemente… que vea menos películas.
Sin duda, un debate interesante. Pero sobre todo, un debate que conviene continuar: en la educación, junto con la caligrafía, deberían caer muchas cosas más. El uso del papel, por ejemplo, debería reducirse hasta convertirlo en algo residual. Los libros, como ya he expresado en otras ocasiones, deberían ser sustituidos por la red, por repositorios de conocimiento interconectados y por la enseñanza del razonamiento crítico que permite cualificar fuentes de información, porque no se puede enseñar a los niños que el conocimiento está en un soporte cerrado entre dos tapas de cartón. Las metodologías que desarrollan el trabajo en grupo y las habilidades de presentación y expresión deberían sustituir al ejercicio indiscriminado de la memorística. Y como eso, muchas cosas más. La enseñanza a los niños no tiene que partir de lo que aprendíamos nosotros cuando teníamos su edad, sencillamente porque nosotros vivimos en otro contexto, y es absurdo educar a los niños para vivir en el contexto histórico en el que vivieron sus padres – o incluso, sus abuelos. Todo lo que sea perpetuar metodologías “porque siempre se hicieron así” debería ser desterrado, para dar lugar a instituciones educativas que de verdad preparen a los niños para la vida en el contexto histórico, cultural y tecnológico que les ha tocado vivir. Lo demás, es puro inmovilismo.
Sexenios profesorado de Religión: Los ecos y la voz.
Comparto esta nota por ser de nuestro común interés:
Sexenios profesorado de Religión: Los ecos y la voz.
Madrid, 2 de diciembre de 2014
Estimadas/os compañeras/os: A raíz de nuestra sentencia en materia de SEXENIOS, estamos escuchando ecos oportunistas y sin escrúpulos que pretenden transmitir la voz de la Administración.
Un eco informaba con fecha 24 de octubre de 2014: “(…) Fruto de estas negociaciones, de momento, podemos deciros que los sexenios se abonarán de oficio, es decir, sin necesidad de reclamarlos judicialmente”.
Pero resulta que ese eco repetía lo que había dicho USIT-EP el 30 de septiembre, trascribiendo la voz oficial de la Comunidad de Madrid, que a través de la Dirección General de Recursos Humanos (DGRRHH), en escrito dirigido a USIT-EP, dice:
Ese mismo eco repetía que “hemos solicitado que se nos reconozcan los cursos realizados antes de 1999 y los realizados a través de las Delegaciones Diocesanas y otras instituciones de la Iglesia para el reconocimiento de sexenios”. Pero resulta que, como todas/os habréis podido comprobar por vuestros extractos de formación, los cursos anteriores a 1999 están reconocidos desde siempre y para cualquier nivel educativo y, además, la DGRRHH nos confirma que:“(…) se informa que esta Dirección General está ultimando las instrucciones correspondientes y se llevarán a efecto de conformidad con la normativa vigente sin que se hayan suscrito acuerdos con ninguna organización”. Por cuanto sólo pueden ser falsas las pretendidas negociaciones que traía el eco.
“Por otra parte, esta cuestión deriva de una sentencia de conflicto colectivo, y lo que compete a esta Dirección General es su ejecución en los términos previstos en el fallo, con la aplicación de las normas procedimentales que a este tipo de sentencia corresponde”.Otro eco del mismo tipo, viene en un escrito que dice:
Estimadas/os compañera/os la Comunidad de Madrid nos ha informado que en breve procederá al pago de oficio de los sexenios al profesorado de religión”. Trascribiendo a continuación las presuntas instrucciones que, dicen, les “ha proporcionado” la Comunidad de Madrid. Pero, como el eco anterior, es igualmente falso; aunque es cierto que puede parecerse mucho a lo que la Administración está redactando y que, probablemente, alguien del entorno de la DGRRHH, les haya filtrado. De nuevo la DGRRHH nos comunica, con fecha 25 de noviembre:
De nuevo lamentamos tener que hacer estos desmentidos. Pero dado que es verdad tanta mentira, vuestro derecho a la verdad, en cuanto que trabajadores, lo exige, y para evitar los ecos, es conveniente esperar a que se den, de verdad, las oportunas instrucciones.“Esta Dirección General no ha informado a ninguna organización sindical sobre la regulación de sexenios”.
¡Os seguiremos informando!
USIT-EP
martes, 2 de diciembre de 2014
“Relaciones entre ciencia y religión, desde la perspectiva de estudiantes de bachillerato”
Os hago llegar esta invitación:
Tenemos el placer de invitaros al Acto de presentación del informeelaborado por nuestra Cátedra de Ciencia, Tecnología y Religión:
“Relaciones entre ciencia y religión, desde la perspectiva de estudiantes de bachillerato”
10 de Diciembre, a las 19:00 horas
Universidad Pontificia Comillas
Aula P. Pérez del Pulgar del ICAI
Alberto Aguilera, 25, Madrid
¿Cómo se sitúan los jóvenes ante dos perspectivas que a menudo en nuestra sociedad se presentan como contradictorias?
¿Qué papel tiene para ellos la ciencia?
¿Cómo perciben el papel de la religión ante el avance científico?
¿Qué imagen de Dios manejan? ¿Cómo se plantean el más allá?
Invitación electrónica:
La Cátedra CTR, para su nuevo proyecto titulado “Formación de alumnos sobre cuestiones de Ciencia y Religión en la Enseñanza Secundaria y Bachillerato”, ha querido explorar con un cuestionario cómo perciben en nuestro país este tipo de temas los jóvenes que cursan 2º de Bachillerato, para poder detectar aquellas cuestiones que requieren una mayor incidencia en los materiales del curso especializado para profesores de enseñanza media que se preparará como resultado de dicho proyecto. En este acto se presentará el informe elaborado con los resultados del cuestionario que se ha llevado a cabo en diversos centros de enseñanza de la Comunidad de Madrid. El acto es de entrada libre para todos los interesados.
Un saludo cordial,
Amparo García-Plaza
Secretaria de la Cátedra CTR
Universidad P. Comillas ICAI-ICADE
La Cátedra CTR agradece a los receptores de este mensaje que difundan la información aquí indicada
sábado, 29 de noviembre de 2014
Fusilado en la Guerra civil española por ser profesor de religión
Beato Luis Campos Gorriz - 28 de noviembre
«Laico, integrante de la Asociación Católica de Propagandistas, de la que era una de sus columnas cuando fue fusilado en el fragor de la Guerra Civil española, en 1936, por el hecho de profesar la fe católica, como otros mártires»
Muy arraigada tenía Luís su fe, y, por tanto, claridad en lo que ella conlleva, cuando afirmó:«Mi misión es realizar la unidad de los católicos. Antes de sembrar es necesario arar».Ignoraba que sería su sangre la que esparciría esa semilla que nunca muere porque la memoria de su martirio mantendría viva su voz prolongando sus afanes apostólicos. Si a cualquier persona le preguntaran qué haría si le dijeran que iba a morir en plazo fijo, seguramente le vendrían a la mente unas cuantas cosas, entre otras, ponerse a bien con quien no lo estuviera, porque la reconciliación es sentimiento que suele acompañar a los postreros instantes. Los genuinos seguidores de Cristo responderían confirmando la bondad de su acontecer que ya discurría guiado por el afán de dar a Dios lo máximo en el día a día. Porque los santos están espiritualmente preparados de antemano, listos para presentarse ante el Padre cuando así lo dispone.
Ante este dramático trance, en 1936 integrantes de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, como tantos otros católicos de pro, compartían en checas de diversas ciudades españolas sus más altos ideales con el espíritu de las primeras comunidades de cristianos, aguardando juntos la palma del martirio. Mientras en el exterior de la prisión se respiraban aires de revancha, ellos apuraban los últimos días orando y compartiendo la fe, aunque fuera en penosas condiciones. Sabían que las súplicas que se elevan a Dios nunca caen en saco roto, y entre sus peticiones incluían la unidad y reconciliación de todos los católicos.
Uno de los insignes Propagandistas que ni siquiera tuvo tiempo de permanecer en una checa fue Luís, un valenciano nacido el 30 de junio de 1905, que había sido alumno de los jesuitas y cursado estudios de filosofía y derecho, materia en la que se había doctorado en la Universidad Central de Madrid. Una persona valiosa, comprometida, cercana al cardenal Ángel Herrera Oria, que tuvo en él un insigne discípulo. Luís le acompañó en muchos de sus viajes y acciones evangelizadoras. Era un apóstol incansable, ciertamente ejemplar en su vida, que había dejado huella entre los estudiantes católicos de Valencia. En esos precisos momentos era el secretario general de la Asociación Católica de Propagandistas y secretario del CEU (Centro de Estudios Universitarios).
Su esposa, Carmen Arteche Echezuría, con la que se había casado en 1933, apenas había podido compartir los sueños que sin duda forjarían en común, porque murió antes de estallar la Guerra Civil en 1936 en el transcurso de una enfermedad imprevista y fulminante; Dios le ahorró el sufrimiento de ver asesinado a su esposo. Hasta Torrente –la localidad valenciana en la que residía el padre de Luís, delicado de salud entonces, y junto al que se encontraba– llegaron los funestos aires de guerra. Él ejercía como abogado desde 1930 y en el primer momento pudo continuar su vida sin excesivos sobresaltos, completamente entregado a consolar y procurar aliento a los componentes de la Asociación, con celo y brío ejemplares, lleno de fe, sin ceder un ápice al desaliento. Buscando para su esposa e hija un remanso de paz en medio de tanta tragedia, en 1936 las había conducido a su tierra, y allí quedó la pequeña huérfana de madre, tutelada por su abuelo, sin saber que su querido padre estaba a punto de dejar este mundo tras haber apurado la palma del martirio.
Luís era un hombre lleno de fortaleza que brillaba con singular fulgor en medio de la adversidad. Es memorable la carta que en abril de 1936 dirigió a su hermano relatando la enfermedad y posterior deceso de su esposa; un testimonio emocionante de amor y ternura, que rezuma esperanza y gozo espiritual. En ella se aprecia su urgencia apostólica y su preocupación por asistir a todos, especialmente a los más frágiles en esa situación de gravísima convulsión política que se vivía. Oraba y sufría viendo el despropósito de tanto odio, como siempre estéril y sinsentido, y lo combatió aferrado a la oración. De tantas súplicas a María, horas santas, Ejercicios, velas nocturnas, generosa acogida en su propio hogar de los perseguidos, etc., brotarían frutos abundantes para la mayor gloria de Cristo y de su Iglesia, a los que tanto amó.
Como ha sucedido siempre en estos casos de martirio, la condena se produjo el 28 de noviembre en un seudo-juicio sumarísimo, a cargo de un grupo de milicianos armados. Una vez confirmaron lo que ya sabían de antemano: que Luís era fidelísimo a Cristo y a la Iglesia, y que no había escatimado esfuerzos en hacer todo el bien posible, una de cuyas acciones había sido la organización del Congreso Católico de Madrid, no precisaban saber más. Sin dilación alguna, ese mismo día le condujeron al Picadero de Paterna. Valiente, heroico en su caridad como todos los mártires, dedicó los últimos instantes a uno de los verdugos que, ante el nuevo gesto de violencia que iba a protagonizar, temblaba de tal forma que era incapaz de liar un cigarrillo. Luís, que era un hombre de una vez, repartió entre el grupo de milicianos los que tenía, rogó que le dejaran abrazarles y pidió expresamente que no le dispararan por la espalda. ¡Qué gestos tan elegantes, tan gallardos y conmovedores! Pero no los supieron ver los que se disponían a segar su vida, cercenándola a sus 31 años.
Lo fusilaron mientras mantenía los brazos en cruz y portaba un rosario entre sus manos, perdonando de corazón a los autores de su muerte, como todos los que sucumbieron de este modo por causa de su fe, signo inequívoco de su autenticidad. Juan Pablo II lo beatificó el 11 de marzo de 2001 junto a 233 mártires de la Guerra Civil española. Un enjambre de virtud atravesando España, sembrada en sus cuatro puntos cardinales con la sangre de numerosos seguidores de Cristo: religiosos, sacerdotes, laicos, y componentes de diversas realidades eclesiales.
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