viernes, 6 de diciembre de 2013

"Preconstitucional y anticonstitucional" ¿La clase de religión?

Durante años el PSOE ha evocado la Constitución para arremeter contra unos acuerdos suscritos en buena parte por ellos mismos. Afirma Elena Valenciano que los acuerdos con la Santa Sede tienen un "origen preconstitucional". Sin embargo, éstos fueron firmados en Roma el 3 de enero de 1979 entre el ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja, y el secretario de Estado vaticano, el cardenal Villot. Es decir, más de un mes después de que la Carta Magna fuera promulgada.

Básicamente, el texto firmado entre España y la Santa Sede quedaba dividido en cuatro puntos. El primero se centraba en asuntos jurídicos. El segundo, el más polémico, versaba sobre la enseñanza y asuntos culturales. El tercero de los aspectos trataba sobre la asistencia religiosa a las Fuerza Armadas y el servicio militar de clérigos y religiosos. Y por último se centraba en los asuntos económicos.
Pues bien, la votación sobre los aspectos jurídicos fue aprobada por 293 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones. El de la enseñanza y cultura, con 178 votos favorables, 125 en contra y una única abstención. Los aspectos económicos tan recurridos actualmente por socialistas y comunistas consiguieron un apoyo de 273 votos, una oposición de 21 y cinco abstenciones. Por último, otro de los aspectos que suscita más polémica, el de la asistencia religiosa en las FFAA, obtuvo 294 apoyos por un voto en contra y otra abstención.
Aparte del apoyo mayoritario del Congreso de los Diputados, el acuerdo se basaba, tal y como reconocía Marcelino Oreja, en losprincipios constitucionales que recoge eartículo 16 de la Carta Magna sobre la libertad religiosa y que en su tercer punto dice: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones". El PSOE actualmente se esmera en recalcar que la Iglesia no puede tener "carácter estatal" pero también en olvidar que hay que cooperar con la Iglesia Católica.
(…) La principal diferencia entre la Iglesia Católica y el resto de confesiones es que el acuerdo con la Santa Sede tiene carácter de Tratado Internacional al estar negociado con un país y el de las religiones de "notorio arraigo" tiene carácter de ley de las Cortes Generales. En consecuencia, la Iglesia se financia con la casilla de la declaración de la renta mientras que el resto recibe las subvenciones de manera directa por parte del Estado.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Científicos con sotana

Todos conocen el nombre del monje católico Gregor Mendel, padre de la genética; solo algunos saben que Niccolò Stenone, obispo y beato, puso las bases de la geología moderna; poco tienen presente que muchos otros eclesiásticos católicos -y algún pastor protestante, pero ningún imán, ningún rabino, ningún, chamán, ningún brahmán hindú, ningún monje budista- han sido la base de diversos campos de la investigación científica”.
 
Este es el motivo por el que Francesco Agnoli y Andrea Bartelloni han escrito un libro sobre el tema, llamado Científicos con hábito. De Copérnico, padre del heliocentrismo, a Lemaître, padre del Big Bang (ed. La Fontana di Siloe), en el que se destaca como en el origen de la ciencia experimental moderna haya sobre todo hombres religiosos para los que “estudiar la naturaleza no era otra cosa más que  tratar de leer el libro escrito por el Creador, ir a la búsqueda de sus huellas, de sus pasos”, pero “sin ninguna pretensión de poseer toda verdad, de reducir la causa primera a las causas segundas, de transformar la ciencia experimental en una fe, de hacer una metafísica omnicomprensiva”.
 
“Científicos con hábito” es la historia de algunos personajes que vivieron en la época un fuerte fe religiosa en un Dios trascendente y una gran pasión por la investigación empírica y científica para dar cuenta de la fecunda relación existente entre fe y razón.
 
Muchos personajes son los que se cita, comenzando por Nicolás Oresme (1323-1382), obispo de Lisieux, que teorizó el movimiento rotatorio de la Tierra alrededor de su eje, siendo, por tanto, un precursor de Nicolás Copérnico, pasando después a Leonardo Garzoni, padre del magnetismo, y a Benedicto Castelli, experto de ciencia hidráulica, prosiguiendo con “el príncipe de los biólogos” Lázaro Spallanzani, primer naturalista de Europa, y Buenaventura Corti, jesuita experto de física.

También, Luis Galvani, descubridor de la electricidad animal que, según Niels Bohr dio vida a una “nueva época en la historia de la ciencia”, el experto en mineralogía René-Just Haüy, el experto de fluidos Juan Bautista Venturi, sismólogos y meteorólogos como San Alberto Magno y el padre Andrés Bina, el padre de la microsismología Teodoro Bertelli, el micólogo don Santiago Bresadola, Georges Eduard Lemaître, sacerdote que teorizó el Big Bang.
Se termina con dos religiosos que todavía viven, y que, además, son entrevistados: Giuseppe Tanzella-Nitti, que se ha dedicado durante algunos años a la investigación científica en el campo de la radioastronomía y de la cosmología, y el físico don Alberto Strumia.
Se deshace así el mito por el cual el doblete sacerdotes-científicos “suena mal”. El problema es que los dogmas del positivismo, vinculados desde hace mucho a los ambientes liberales o a las dictaduras del siglo XX, dichos y repetidos infinidad de veces, han dejado mella en el imaginario colectivo, nutrido de una versión banal, incompleta y anti histórica del asunto Galileo”.

domingo, 1 de diciembre de 2013

«El Adviento nos restituye en el horizonte de una esperanza que no desilusiona» Dice el Papa:

“¡Queridos hermanos y hermanas!
 
Comenzamos hoy, primer domingo de Adviento, un nuevo año litúrgico, o sea un nuevo camino del Pueblo de Dios con Jesucristo, nuestro pastor que nos guía en la historia hacia el cumplimiento del Reino de Dios. Por lo tanto este día tiene una fascinación especial, nos hace probar un sentimiento profundo del sentido de la historia.
 
Redescubramos la belleza de estar todos en camino: la Iglesia, con su vocación y misión y la humanidad entera, los pueblos, las civilizaciones, las culturas, todos en camino hacia los senderos del tiempo. ¿En camino hacia donde? ¿Hay una meta común? ¿Cuál es esta meta?
 
El señor nos responde a través del profeta Isaías: “Al final de los días, el monte del templo del Señor/ estará firme en la cima de los montes/ y se levantará encima de las colinas/ y hacia éste afluirán todos los pueblos./ Vendrán muchos pueblos y dirán: /Venid, subamos al monte del Señor, / al templo de Jacob, / para que nos enseñe sus vías / y podamos caminar por sus senderos”. Esto es lo que dice Isaías sobre nuestra meta a la que vamos.
 
Es una peregrinación universal hacia una meta común, que en el antiguo testamento es Jerusalén, donde surge el templo del Señor, porque desde allí, desde Jerusalén ha venido la revelación del rostro de Dios y de su ley. La revelación ha encontrado en Jesucristo su cumplimiento, es el ´templo del Señor´, se ha vuelto Él mismo, el Verbo hecho carne: es Él la guía y al mismo tiempo la meta de nuestro peregrinación, la peregrinación de todo el Pueblo de Dios; y con su luz también los otros pueblos pueden caminar hacia el Reino de la justicia y de la paz.
 
Dice aún el profeta: Romperán sus espadas y las harán arados, /de sus lanzas harán lanzas, harán hoces; una nación no levantará más la espada / contra otra nación, no aprenderán más el arte de la guerra´.
 
Me permito de repetir esto que dice el profeta: escuchen bien: ´Romperán sus espadas y las harán arados, /de sus lanzas harán lanzas, harán hoces; una nación no levantará más la espada / contra otra nación, no aprenderán más el arte de la guerra´.
 
¿Pero cuándo sucederá esto? Qué hermoso día en el cual las armas sean desmontadas y transformadas en instrumentos de trabajo. Qué lindo día será este, y esto es posible, apostamos sobre la esperanza sobre una paz que serán posible.
 
Este camino nunca ha concluido. Como en la vida de cada uno de nosotros es siempre necesario partir nuevamente, levantarse nuevamente, encontrar el sentido de la meta de la propia existencia. Así para la gran familia humana es necesario renovar siempre el horizonte común hacia el cual estamos encaminados. ¡El horizonte de la esperanza! ¡Ese horizonte para hacer un buen camino!
 
El tiempo de Adviento que hoy de nuevo comenzamos nos restituye el horizonte de la esperanza, una esperanza que no desilusiona porque está fundada sobre la palabra de Dios. ¡Una esperanza que no desilusiona simplemente porque el Señor nunca desilusiona. Él es fiel y Él nunca desilusiona! Pensemos y sintamos esta belleza
 
El modelo de esta actitud espiritual, de este modo de ser y de caminar por el camino es la Virgen María. Una simple joven de pueblo, que lleva en su corazón toda la esperanza de Dios. En su vientre, la esperanza de Dios ha tomado carne, se ha hecho hombre, se ha hecho historia: Jesucristo. Su Magnificat es el cántico del pueblo de Dios en camino, y de todos los hombres y mujeres que esperan en Dios, en la potencia de su misericordia.
 
Dejémonos guiar por Ella que es madre, que es mamá y sabe como guiarnos, dejémonos guiar por Ella en este tiempo de espera y de vigilancia con obras.
 
En este momento el santo padre rezó la oración del ángelus. Y al concluir la plegaria dijo:
 
Queridos hermanos hermanas, hoy es la Jornada mundial para lucnar con tra el HIV/SIDA.
 
Expreso mi cercanía a las personas que están afectadas, especialmente a los niños; una cercanía que es muy concrete a través del empeño silencioso de tantos misioneros y operadores. Recemos por todos, también para los médicos y los investigadores. Que cada enfermo, ninguno excluido, pueda acceder a las curaciones que necesita.
 
“Saludo con afecto a todos los peregrinos presentes: las familias, las parroquias, las asociaciones. En particular saludo a los fieles provenientes de Madrid, el coro Florilége de Bélgica”. Y tras saludar a algunos grupos y asociaciones italianas se despidio, dando la bendición.
 
Y concluyó: “¡Buon pranzo e arrivederci!”>>>

jueves, 28 de noviembre de 2013

San Pablo publica «Del lado de los pobres», de Gustavo Gutiérrez y Gerhard Müller

El Papa Francisco recibió al teólogo peruano en el Vaticano cuando se presentó en septiembre la edición italiana.

San Pablo publica Del lado de los pobres, un libro escrito por dos teólogos provenientes de dos mundos experienciales muy diferentes: Gustavo Gutiérrez, peruano, considerado el fundador de la teología de la liberación, y Gerhard Ludwig Müller, obispo alemán que ocupa actualmente la prefectura de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Publicado originalmente en Alemania y en Perú, el libro se presentó en Italia el pasado mes de septiembre, con la presencia de ambos autores. Con este motivo, el papa Francisco recibió en audiencia privada a Gustavo Gutiérrez y concelebró con él en la residencia Santa Marta. El gesto del Papa ha sido visto como un espaldarazo a esta corriente teológica que contiene muchos aspectos positivos, como la opción preferencial por los pobres, rasgo fundamental del pontificado del papa Francisco.

Gustavo Gutiérrez, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2003, destaca por la denuncia de la injusticia y la opresión de los pobres y, a diferencia de otros autores de la teología de la liberación, no ha sufrido censuras del Vaticano. Gerhard Ludwig Müller ha sido profesor de Teología Dogmática en la Universidad de Munich, miembro de la Comisión Teológica Internacional y obispo de Ratisbona hasta que Benedicto XVI lo llamó a ser prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Del lado de los pobres recoge artículos de ambos teólogos, que comparten su preocupación por la Iglesia en Latinoamérica, la opción por los pobres y sus repercusiones en la reflexión teológica en América Latina y en Europa. El libro contiene seis capítulos, tres de cada autor, que reflexionan sobre la importancia de la teología de la liberación para la teología actual en su conjunto y para la vida actual de la Iglesia. Lejos de considerarla superada, Müller y Gutiérrez reivindican la vigencia de esta corriente teológica y recuerdanel compromiso por la justicia que todo cristiano debe asumir como imperativo sustancial.

La introducción o prefacio del libro corre a cargo de Josef Sayer, profesor en la Universidad de Friburgo, director de la organización alemana Misereor entre 2007 y 2012 y miembro de Cor Unum.

Del lado de los pobres estará disponible en las librerías la próxima semana.




miércoles, 27 de noviembre de 2013

CONCAPA-BARÓMETRO EDUCACIÓN Y FAMILIA1

CONCAPA ha presentado esta mañana en Rueda de Prensa su CONCAPA-BARÓMETRO, un estudio realizado el pasado mes de octubre sobre cuestiones educativas y de familia, tales como la valoración de la educación o los horarios televisivos.
Entre sus conclusiones podemos destacar:
- Casi nueve de cada diez entrevistados considera que las administraciones deben establecer mecanismos para quejas en relación con los programas de televisión para menores.
- El 93% cambia de canal cuando ven programas que consideran inadecuados para menores.
- El 98% considera que en los días laborables los programas para menores deben finalizar antes de las 24 horas. Mayoritariamente opinan que este tipo de programas deben finalizar entre las 20-21 horas.
- Los entrevistados valoran la educación española con 6,2 puntos en una escala de 0 a 10.
- La inmensa mayoría de los entrevistados, 9 de cada 10, entiende que la educación debe mejorarse mucho o bastantes, y no llega al 1% los que consideran que no hay que mejorar nada.
- El 86,6% entiende que las administraciones y bancos deben realizar préstamos económicos personales a los estudiantes de estudios no gratuitos.
- Casi nueve de cada diez considera que los alumnos de educación no universitaria debería disponer en sus centros educativos de los libros de texto y demás materiales necesarios para sus estudios de manera gratuita.
- A la hora de distribuir las becas, la mayoría opta por tener en cuenta en primer lugar la situación económica de la familia junto con el esfuerzo del alumno y, después, la inteligencia del alumno.
- El 93,4% de los encuestados considera mucho o bastante caros los libros de texto, prácticamente el 100%.
- El 62,2% opina que sólo tendrían que cambiarse algunos libros de texto por ordenadores o tabletas (el grupo de jóvenes de entre 18 y 35 años es el que menos está de acuerdo en cambiar todos los libros por ordenadores o tabletas).
- Más de la mitad de los entrevistados opina que los libros de texto deben ser gratuitos dependiendo de los ingresos familiares.
- El 70,3% afirma que los alumnos sólo leen “algo” en el colegio.
Descargar aqui el documento completo131115 CONCAPA-BARÓMETRO EDUCACIÓN Y FAMILIA1

martes, 26 de noviembre de 2013

«Evangelii Gaudium»: evangelización y justicia social en la voz de Francisco

Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, fue el encargado de presentar ante los medios este martes 26 de noviembre la primera Exhortación Apostólica del Papa Francisco, un documento que suma dos llamados inseparables: la evangelización y la justicia social, construidas sobre la esperanza, la fe, la caridad y la alegría cristiana. 

Ya puede leer el texto completo de Evangelii Gaudium AQUÍ, en la web del Vaticano (Vatican.va)

Es un lenguaje claro, inmediato, sin retórica ni subterfugios, el que escuchamos en esta Exhortación Apostólica”, aseguró el arzobispo italiano. 

En la presentación intervinieron Rino Fisichella; Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Sínodo de los Obispos; y Claudio Maria Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. 

La primera Exhortación apostólica del Papa Bergoglio, indicaron, es un documento programático y exhortativo, cuya centralidad es la misionariedad sin fronteras, con carácter universal, destacó el Secretario General del Sínodo de los Obispos. 

El Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales puso de relieve que su lenguaje sereno, cordial, directo, como viene haciendo desde el comienzo de su pontificado, alienta a “expresar las verdades de siempre en un lenguaje que permita advertir su permanente novedad». 



“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”. Así empieza la Exhortación apostólica “Evangelii Gaudium”, en la que el Papa Francisco recoge la riqueza de los trabajos del Sínodo dedicado a la nueva evangelización del 7 al 28 de octubre de 2012. [En el resumen de Fisichella recogido por Radio Vaticano, los números hacen referencia a los párrafos citados]

“Quiero dirigirme a los fieles cristianos –escribe Francisco - para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años” (1). 

Se trata de un fuerte llamamiento a todos los bautizados para que, con fervor y dinamismo nuevos, lleven a los otros el amor de Jesús en un “estado permanente de misión”, (25) venciendo “el gran riesgo del mundo actual”: el de caer en “una tristeza individualista”.(2)

Fisichella señaló que el Papa Francisco va al núcleo de los problemas que vive el hombre de hoy y que, de parte de la Iglesia, exigen mucho más que una simple presencia. A ella se la pide una diligente acción programática y una renovada praxis pastoral que manifieste su compromiso por la nueva evangelización. El Evangelio debe llegar a todos, sin ningún tipo de exclusión. Algunos, sin embargo, son privilegiados. 

Para evitar equívocos, el Papa Francisco presenta en su orientación: “No tanto los amigos y los vecinos ricos, sino especialmente los pobres, los enfermos, aquellos que con frecuencia son despreciados y olvidados, no deben quedar dudas ni subsistir explicaciones que debiliten este mensaje tan claro” (48).



En lo que respecta a la dimensión comunicativa del Papa Francisco, la Exhortación Apostólica – señaló el Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales -sigue su estilo y lenguaje coloquial, con su característica profundidad pastoral. Su lenguaje sereno, cordial, directo, como viene haciendo desde el comienzo de su pontificado, alienta a “expresar las verdades de siempre en un lenguaje que permita advertir su permanente novedad», como escribe el mismo Santo Padre, que señala también que “es deseable que cada Iglesia particular aliente el uso de las artes en su tarea evangelizadora, en continuidad con la riqueza del pasado, pero también en la vastedad de sus múltiples expresiones actuales, en orden a transmitir la fe en un nuevo lenguaje parabólico“.

Lorenzo Baldisseri, Secretario General del Sínodo de los Obispos, hizo hincapié en la dimensión sinodal, de la primera Exhortación Apostólica del Papa Bergoglio, destacando que el Obispo de Roma ha reelaborado de forma personal las proposiciones de los Padre sinodales y ha escrito un documento programático y exhortativo, cuya centralidad es la misionariedad sin fronteras, con carácter universal. El Santo Padre escribe la palabra ‘alegría’ 59 veces, en esta Exhortación Apostólica, que cita 27 veces las proposiciones sinodales. 

El Secretario General del Sínodo de los Obispos, puso de relieve la invitación del Papa a ir a las periferias existenciales, su vivencia personal como Arzobispo de Buenos Aires y en la redacción del Documento de Aparecida. Experiencia pastoral, que se enriquece con la piedad popular, que en América Latina y el Caribe, los obispos denominan también “mística popular”. 

Entre los puntos citados por Mons. Baldisseri también la urgencia mundial de la dimensión social de la Evangelización, que destaca el Papa Francisco y a la que dedica una parte consistente de su documento, en el que leemos textualmente: “A continuación procuraré concentrarme en dos grandes cuestiones que me parecen fundamentales en este momento de la historia. Las desarrollaré con bastante amplitud porque considero que determinarán el futuro de la humanidad. Se trata, en primer lugar, de la inclusión social de los pobres y, luego, de la paz y el diálogo social”. 

Resumen del texto, según Radio Vaticano

En la Exhortación, el Papa invita a “recuperar la frescura original del Evangelio”, encontrando “nuevos caminos” y “métodos creativos”, a no encerrar a Jesús en nuestros “esquemas aburridos”. 

Es necesaria “una conversión pastoral y misionera, que no deje las cosas como están”. 

Una “reforma de las estructuras” eclesiales para que “todas ellas se vuelvan más misioneras”. 

El Pontífice piensa también en “una conversión del papado” para que sea “más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle. Y afirma que “no se realizó plenamente” la aplicación de la colegialidad. Es necesaria “una saludable descentralización” dice el Papa que subraya que en esta renovación no hay que tener miedo de revisar costumbres de la Iglesia.



Signo de la acogida de Dios es “tener templos con las puertas abiertas en todas partes” para que todos los que buscan no se encuentren “con la frialdad de unas puertas cerradas”. 

El Papa reitera que prefiere una Iglesia “herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia... donde tantos hermanos nuestros vivan” sin la amistad de Jesús.

“La mayor amenaza” indica Francisco es “el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando”. 

Exhorta a no dejarse vencer por el “pesimismo estéril” poniendo en marcha “la revolución de la ternura”

Es necesario huir de la “espiritualidad del bienestar” y vencer “la mundanidad espiritual” que consiste en “buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana”.

El Pontífice lanza un llamamiento a las comunidades eclesiales a no caer en envidias ni en celos dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades. 

Subraya la necesidad de hacer crecer la responsabilidad de los laicos. Afirma que “es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia”. 

Señala que los jóvenes deben tener “un protagonismo mayor”

Frente a la escasez de vocaciones en algunos lugares, afirma que “no se pueden llenar los seminarios con cualquier tipo de motivaciones”. 

Afrontando el tema de la inculturación, recuerda que “el cristianismo no tiene un único modo cultural” y que el rostro de la Iglesia es “pluriforme”. 

Y en ese sentido reafirma la “fuerza activamente evangelizadora” de la piedad popular.

Se detiene “con cierta meticulosidad, en la homilía” el Santo Padre. El Papa dice que la homilía “debe ser breve y evitar parecerse a una charla o una clase”, debe “hacer arder los corazones”, huyendo de “una predicación puramente moralista o adoctrinadora”.

Subraya la importancia de la preparación: “Un predicador que no se prepara no es «espiritual»; es deshonesto e irresponsable”.


Hablando de los retos del mundo contemporáneo, el Papa denuncia el sistema económico actual: “es injusto en su raíz”. “Esa economía mata” porque predomina “la ley del más fuerte”. 

La cultura actual del “descarte” ha creado “algo nuevo”: “Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes»”

Vivimos en una “nueva tiranía invisible, a veces virtual”, de un “mercado divinizado” donde imperan la “especulación financiera”, “una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta”. 

Denuncia los “ataques a la libertad religiosa” y “las nuevas situaciones de persecución a los cristianos.
“La familia -prosigue el Papa- atraviesa una crisis cultural profunda”. Insistiendo en “el aporte indispensable del matrimonio a la sociedad”, subraya que “el individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que desnaturaliza los vínculos familiares”.

El Papa Francisco reafirma “la íntima conexión que existe entre evangelización y promoción humana” y el derecho de los pastores “a emitir opiniones sobre todo aquello que afecte a la vida de las personas”. 

“Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica” antes que sociológica. “Por eso -dice- quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos”. “Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres... no se resolverán los problemas del mundo”.

El Papa invita a cuidar a los más débiles: “los sin techo, los toxicodependientes, los refugiados, los pueblos indígenas, los ancianos cada vez más solos y abandonados” y los migrantes, por los que exhorta a los países “a una generosa apertura”. 

Habla de las víctimas de la trata de personas y de nuevas formas de esclavitud...y de los “doblemente más pobres: las mujeres, los niños y los más débiles.

Los niños por nacer, son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana”. No debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión, añade. 

El Papa a continuación hace un llamamiento al respeto de todo lo creado. 

Por cuanto respecta al tema de la paz, el Papa afirma que “es necesaria una voz profética” cuando se quiere construir una reconciliación falsa que “silencie” a los más pobres mientras “algunos no quieren renunciar a sus privilegios”. Para la construcción de una sociedad “en paz, justicia y fraternidad” apunta el Papa hay que “trabajar a largo plazo, que “la unidad prevalezca sobre el conflicto y evitar que la política y la fe se reduzcan a la retórica”.

“La evangelización -continúa el Papa- también implica un camino de diálogo” que abre a la Iglesia para colaborar con todas las realidades políticas, sociales, religiosas y culturales. 

El ecumenismo es “un camino ineludible de la evangelización”.
 

Es importante el enriquecimiento recíproco “en el diálogo con los hermanos ortodoxos.



“El diálogo y la amistad con los hijos de Israel son parte de la vida de los discípulos de Jesús”.

“El diálogo interreligioso, especialmente con el Islam, es una condición necesaria para la paz en el mundo”. 

El Papa implora “humildemente” para que los países de tradición islámica aseguren la libertad religiosa a los cristianos, también “¡teniendo en cuenta la libertad que los creyentes del Islam gozan en los países occidentales!”

Reitera de este modo la importancia del diálogo y de la alianza entre creyentes y no creyentes.

El último capítulo está dedicado a los “evangelizadores con Espíritu”, que son aquellos que “se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo” que “infunde la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente”. 

“Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás”. 

“Sólo puede ser misionero -añade- alguien que se sienta bien buscando el bien de los demás.

La Exhortación concluye con una oración a María “Madre del Evangelio”.