jueves, 14 de enero de 2010

El Papa Benedicto XVI pide ayuda urgente para Haití tras terremoto

En la Audiencia General de esta mañana el Papa Benedicto XVI pidió a la comunidad internacional ayuda urgente para la población de Haití, el país más pobre del continente, que ayer fue golpeada por su sismo de 7 grados en la escala de Richter y que dejó como saldo un número aún no determinado de víctimas.

"Deseo –dijo el Santo Padre– dirigir un llamado por la dramática situación en la que se encuentra Haití. Mi pensamiento va, en particular, a la población duramente golpeada, hace pocas horas, por un devastador terremoto, que ha causado graves pérdidas en vidas humanas, un gran número de damnificados así como cuantiosos daños materiales" y cuyo epicentro se ubicó muy cerca de la capital, Puerto Príncipe, ciudad que ha quedado prácticamente en escombros.

Por ello, el Pontífice invitó a todos "a unirse a mi oración al Señor por las víctimas de esta catástrofe y por aquellos que lloran su desaparición. Aseguro mi cercanía espiritual a quienes han perdido sus hogares y a todas las personas probadas de diversos modos por esta grave calamidad, implorando a Dios el consuelo y alivio en su sufrimiento".

"Hago un llamado a la generosidad de todos, para que no falte a estos hermanos y hermas que viven un momento de necesidad y dolor, nuestra concreta solidaridad y el efectivo sostenimiento de la Comunidad Internacional".

La Iglesia Católica, concluyó Benedicto XVI, "no dejará de ponerse a trabajar inmediatamente para que a través de sus instituciones de caridad pueda salir al encuentro de las necesidades más inmediatas de la población".


LA RED CARITAS SE MOVILIZA PARA SOCORRER A LOS DAMNIFICADOS POR EL TERREMOTO DE HAITÍ

Cáritas Española va a apoyar con la máxima prioridad el plan de emergencia de Cáritas Haití

miércoles, 13 de enero de 2010

El arzobispo de Puerto Príncipe se encuentra entre las víctimas mortales del terremoto

El arzobispo de Puerto Príncipe, monseñor Serge Miot, se encuentra entre las víctimas mortales del terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter que ha arrasado la capital de Haití, según informó la agencia misionera de noticias MISNA.
El cadáver de Serge Miot apareció entre los restos del arzobispado, que se ha hundido a causa del seísmo, según informaron a MISNA los misioneros de la Sociedad de Saint Jacques, presentes en Haití desde hace más de 40 años. Aparte, no hay noticias sobre la suerte que ha podido correr el vicario general, monseñor Benoit.
También Brasil está de luto, porque además de los cuatro cascos azules de ese país que han muerto entre los escombros del edificio de la ONU, el terremoto ha acabado con la vida de la médico Zilda Arns, una de las figuras más importantes en la asistencia social brasileña, informa Verónica Goyzueta desde Sao Paulo. Fundadora de la Pastoral del Niño, vinculada a la Iglesia Católica, el trabajo de Zilda benefició a más de dos millones de niños en el país. Zilda era hermana de Don Paulo Evaristo Arns, arzobispo emérito de São Paulo. Según el canciller Celso Amorim, el presidente Lula lamenta profundamente esta pérdida.

Convenio Colectivo de Profesores de Religión, Comunidad de Madrid (y II)

Escrito a la Dirección General de Recursos Humanos, con algunos de los motivos por lo cuales USIT-EP no puede firmar el Convenio Colectivo
>>>

lunes, 11 de enero de 2010

El Papa pide respetar dignidad de inmigrantes y minorías cristianas

Tras el rezo del Ángelus dominical, el Papa Benedicto XVI señaló ante los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que "dos hechos han llamado mi atención en estos últimos días: el caso de la condición de los inmigrantes, que buscan una vida mejor" y el de "las situaciones conflictivas, en varias partes del mundo, donde los cristianos son objetos de ataques, incluso violentos".

El Santo Padre exclamó luego: "¡Hace falta recomenzar del corazón del problema! Un inmigrante es un ser humano, diferente por su proveniencia cultural, pero es una persona por respetar con derechos y deberes, en particular, en el ámbito del trabajo, donde es más fácil la tentación de la explotación, pero también en el ámbito de las condiciones concretas de vida".

"La violencia –dijo el Papa– no debe ser nunca para ninguno la vía para resolver las dificultades. ¡El problema es sobre todo humano! Invito a mirar el rostro del otro y a descubrir que él tiene un alma, una historia y una vida: es una persona y Dios lo ama como me ama a mí".

Seguidamente Benedicto XVI se centró en "algunas consideraciones en cuanto a lo que respecta al hombre en su diversidad religiosa. La violencia hacia los cristianos en algunos países ha suscitado la indignación de muchos, también porque se ha manifestado en los días más sagrados de la tradición cristiana".

Finalmente el Santo Padre señaló que "es necesario que las instituciones, ya sean políticas o religiosas asuman –lo reitero– su responsabilidad. No puede ejercerse violencia en el nombre de Dios, ni se puede pensar en honrarlo ofendiendo la dignidad y libertad de los semejantes".


domingo, 3 de enero de 2010

Una década, diez hitos en la Iglesia

Concluye una década de grandes avances para la Iglesia, pero también de varios escollos que ha tenido que superar.
Una intensa década para la Iglesia. Desde el fallecimiento de uno de los Papas más destacados en la historia, la revitalización que han traído consigo los nuevos movimientos de apostolado y las fructíferas Jornadas Mundiales de la Juventud hasta capítulos más oscuros, como los casos de abusos sexuales en Estados Unidos o la persecución religiosa en países comunistas e islámicos.
Una década que, a lo largo de sus 468 números, ha cubierto puntualmente FE Y RAZÓN.
El evento que, sin duda, acaparó la atención y el interés de todo el planeta, fue el fallecimiento de Juan Pablo II y la elección de Benedicto XVI. El funeral del Papa polaco se convirtió en el más seguido de la historia.
Atrás quedaban 27 años de una Iglesia que había salido titubeante del Concilio Vaticano II y que, con Juan Pablo II, supo extraer lo mejor de los textos y directrices conciliares.
Los frutos comenzaron a palparse: nuevos movimientos; seminarios que volvían a llenarse; congregaciones religiosas que nacían con fuerza, y las Jornadas Mundiales de la Juventud, que han aglutinado a millones de jóvenes de los cinco continentes.
Comienza una década llena de retos para la Iglesia católica, como la defensa de la vida en una civilización imbuida de «cultura de la muerte»; la descristianización de Europa; el avance de las sectas en Hispanoamérica y la evangelización del continente asiático.
sigue>>>

sábado, 2 de enero de 2010

El Papa pide oraciones por los jóvenes de la era de la comunicación

Intención del mes de enero

En este mes de enero, Benedicto XVI ha pedido las oraciones de los bautizados para que los jóvenes sepan utilizar los medios de comunicación social para su crecimiento personal.

Es la propuesta que hace en las intenciones de oración para el mes que comienza contenidas en la carta pontificia que el Papa ha confiado al Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen cerca de 50 millones de personas en los cinco continentes.

El obispo de Roma presenta dos intenciones, una general y la otra misionera.

La intención general para el mes de enero es: "Para que los jóvenes sepan utilizar los medios modernos de comunicación social para su crecimiento personal y para prepararse mejor para servir a la sociedad".

Se trata de un argumento que al Papa interesa de manera particular. En el año 2009 dedicó su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales a los jóvenes con esta propuesta: "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad".

La intención misionera que el Papa presenta para el mes de enero es la siguiente: "Para que todos los creyentes en Cristo tomen conciencia de que la unidad entre todos los cristianos constituye una condición para hacer más eficaz el anuncio del Evangelio".