domingo, 18 de septiembre de 2016

Los recortes en los horarios de Religión afectan a 70 docentes

Valencia. El ajuste de los horarios del profesorado de Religión ha provocado que 70 docentes pasen de tener una jornada completa de trabajo a sólo media, con el consiguiente recorte salarial. Además, entre diez y doce pierden su destino definitivo y se quedan en una situación provisional. Los datos, correspondientes a la diócesis de Valencia, se recogen en la nueva edición del periódico Paraula, que se distribuirá el domingo. El ajuste ha afectado a aproximadamente el 11% de la plantilla total, que se eleva a unos 600 profesionales. Según denunciaron los sindicatos Apprece y USO, las novedades también han provocado itinerancias, de manera que profesores que antes atendían un sólo centro y colaboraban en otras tareas lectivas y organizativas han tenido que buscarse otra escuela para completar su horario.
La publicación también apunta que la Comisión Diocesana de Educación «está haciendo gestiones con la conselleria para buscar soluciones a esta situación por el bien de los profesores y de la asignatura». Hay que recordar que el recorte horario se dio a conocer a los sindicatos el pasado 2 de septiembre, a poco más de una semana de empezar el curso. Las organizaciones han denunciado que no existió negociación formal y que la decisión de la conselleria contraviene el convenio colectivo vigente, por lo que estudian acudir a los tribunales.
Los cambios afectan al profesorado de Primaria. Educación explicó que para contabilizar las horas docentes necesarias en centros con más de dos líneas se deben agrupar las aulas si no se llega a 25 alumnos que pidan Religión, mientras que hasta ahora se contaban las unidades independientemente de la demanda en cada una de ellas. La conselleria considera que se duplicaban las horas de manera innecesaria, lo que generaba sobrecostes. Además, se asegura que no se ha despedido a ningún profesor de Religión. 
En el artículo de Paraula también se alerta de que en Secundaria, etapa no afectada por la nueva configuración de las plantillas, todavía no se han firmado los contratos con los anexos que reflejan los cambios aplicados para este curso. Además, se incluye el punto de vista de la Federación de Ampas Católicas de Valencia (Fcapa) y de Escuelas Católicas, la patronal concertada, que tildan la medida de «atropello» y critican que va contra la libertad de elección de las familias.

jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Dejaremos los cristianos de excusarnos por serlo?

Es prácticamente imposible discrepar del abortismo, del matrimonio entre personas del mismo sexo o cualquier otro dogma de la ideología de género-LGTB sin ser “acusado”, además de con los “machista” y “homófobo” de rigor, de sostener posiciones religiosas. No deja de ser sintomático que tener creencias en un ser trascendente y en otra vida pueda ser motivo de exclusión de un debate.
Cierto es que quienes así proceden nos dirán que no son las creencias en sí lo que rechazan, sino su imposición a toda la sociedad. Se trata de un pretexto bastante hipócrita, porque nadie discute la prohibición del asesinato o el robo (en realidad, comunistas y nazis sí lo hicieron) porque desprendan un innegable aroma judeocristiano. De lo que se trata, a todas luces, es de arrinconar al cristianismo desacreditando sus preceptos sobre moral sexual que entran en conflicto con la cultura hedonista y materialista.
Lamentablemente, muchos cristianos colaboran con esta estrategia involuntariamente, poniendo sus creencias entre paréntesis a fin de obtener el apoyo de los agnósticos más razonables, con la mejor de las intenciones. Así, por ejemplo, se repite a menudo que no hace falta ser católico ni siquiera creyente para estar contra el aborto. Hay en esto una media verdad que importa examinar con sumo cuidado, porque es mucho lo que nos jugamos
El pensamiento católico siempre ha considerado que razón y fe son complementarias. Para Santo Tomás existen verdades inaccesibles a la razón, y otras que, si bien están al alcance del entendimiento humano, como la existencia de Dios, “investigadas por la razón humana [exclusivamente] llegarían a los hombres por intermedio de pocos, tras mucho tiempo y mezcladas con muchos errores”, de modo que “para que con más prontitud y seguridad llegase la salvación a los hombres, fue necesario que acerca de lo divino se les instruyese por revelación divina.”
La fe, según la doctrina católica, no sólo auxilia a la razón allí donde esta no alcanza, sino que la guía en aquellas cuestiones donde teóricamente podría desenvolverse por sí sola, pero en las que es fácil errar y dejarse confundir por la multiplicidad de opiniones. Ahora bien, conceder que la razón pueda llegar autónomamente a determinadas conclusiones de tipo ético no es lo mismo que afirmar que la razón pueda desembocar en ellas directamente, saltándose la tesis racional de la existencia de un ser trascendente.
La razón puede llevarme a la existencia de Dios, y esta tesis conducirme a su vez, sin abandonar la vía racional, a sostener el carácter creatural, y por tanto sagrado, de la vida humana desde la concepción. Pero ¿podríamos sostener lo último sin admitir lo primero? El argumento laico fundamental contra el aborto es que el cigoto ya contiene el ADN irrepetible de la personalidad adulta. Si aceptamos que no podemos matar a un ser humano inocente, independientemente de cualesquiera condiciones físicas (como puedan ser su grado de dependencia, su mayor o menor capacidad física e intelectual, etc.), por el mismo motivo será un crimen acabar con la vida del humano en edad embrionaria o fetal.
Aparentemente, este argumento prescinde de la existencia de Dios, pero en realidad la está presuponiendo en el condicional: “Si aceptamos que no podemos matar a un ser humano inocente…” ¿Por qué habríamos de admitirlo si un ser humano sólo fuera una compleja forma de organización molecular? Si el hombre es sólo un pedazo de materia orgánica, no hay bases para otorgarle una dignidad absoluta distinta de la que tendría una esponja marina. El único fundamento de la ética será en última instancia un pragmático “no vayamos a hacernos daño”, del que por supuesto quedarán excluidos potencialmente los seres humanos sin capacidad de defenderse o por lo menos de hablar en su propia defensa.
Cuando los cristianos ponemos en sordina nuestras convicciones, puede que a corto plazo consigamos la colaboración del humanismo laico para determinadas causas nobles, pero no podemos perder de vista a qué precio. En primer lugar, sin quererlo estamos colaborando con el laicismo más agresivo a nuestra propia invisibilización, ahora que está tan de moda defender la “visibilización” de todo tipo de colectivos.
En segundo lugar, con esa actitud estamos contribuyendo a mantener la extendida ficción de que la civilización occidental, o al menos lo mejor de ella, se sostiene sobre principios estrictamente inmanentistas, incluso en pugna con la religión cristiana, a la que se caricaturiza burdamente como la antítesis del pensamiento racional y científico. Paradójicamente, esto puede acabar beneficiando… al islam.
Cuando se disfraza el mensaje del Evangelio, limando su tono de autoexigencia, interpretándolo en clave “social” y omitiendo las referencias a lo sobrenatural, se le regala al islam una inopinada posición alternativa, de la que se aprovechará el día que Occidente empiece a estar de vuelta del experimento progresista. Michel Houellebecq observa, en su novela Sumisión, lo siguiente: “A fuerza de melindrerías, zalamerías y vergonzoso peloteo de los progresistas, la Iglesia católica se había vuelto incapaz de oponerse a la decadencia de las costumbres.” ¿Hacia dónde se volverán entonces muchos, hastiados y frustrados tras varias generaciones de “liberación sexual”?
El fenómeno ya es perceptible en casos individuales, cada vez menos anecdóticos. Una española convertida al islam explicaba (Diari de Tarragona, 30 de agosto) algunos de los motivos por los que se había sentido atraída hacia esa religión: “El islam da mucha importancia a la familia”. ¡Por lo visto, a la señora ni se le ocurrió reconsiderar la doctrina católica!
En tercer lugar, y para terminar, lo peor es que, después de todo, la insistencia en buscar aliados agnósticos de la moral católica, incluso realzando su escepticismo religioso como si fuera un timbre de gloria adicional (se vio en algunos obituarios del filósofo Gustavo Bueno, fallecido el mes pasado), sólo porque coinciden en algunos asuntos con la posición de la Iglesia, posiblemente tampoco sirva para nada, ni siquiera a corto plazo.
¿De verdad creen ustedes que el progresista del montón, pro abortista, favorable a la “libertad sexual”, etc., se deja impresionar porque algún declarado ateo o agnóstico no siga la corriente en todos los temas? Cuando alguien se opone al aborto o critica la pornografía desde planteamientos estrictamente laicos, quien no vea en tales cosas nada esencialmente reprobable tenderá a pensar que aquel está condicionado por larvados prejuicios religiosos; muy probablemente con razón. En todo caso, ¡divinos prejuicios! No deberíamos esconderlos jamás.

lunes, 12 de septiembre de 2016

ZONA SINDICAL 47

Reproducimos por ser de interés para nuestro colectivo:

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Unión Sindical Independiente de Trabajadores - Empleados Públicos
C/ Bravo Murillo 39 (E), Escalera 50
Local sindical  - 28015 Madrid
    Teléfono 91 594 55 60 - Fax 91 593 80 77

      
                                                               Madrid, a 12 de septiembre de 2016

          Estimadas/os compañeras/os:

          Queremos informaros y trasladaros el nuevo número (47) de la revista de USIT-EP que, como ya conocéis, ahora se publica sólo en formato digital, ZONA SINDICAL, con los siguientes artículos:


ü  El drama reiterado de los incendios forestales en verano.
ü  Una interesante crítica a la situación de los funcionarios interinos.
ü  Un artículo sobre Religión y Negociación.
ü  Una reflexión sobre economía y tributación.
ü Pincelada sobre la jubilación, en concreto de la anticipada voluntaria y forzosa.

Aprovechamos para recordar que, todos aquellos a quienes se les ha reducido la jornada respecto del curso anterior, y como iniciativa de USIT-EP para el colectivo de profesores de religión, podéis solicitar el DESEMPLEO PARCIAL, siempre que se cumplan una serie de requisitos. Para ello poneos en contacto con nosotros.
          
           También os reiteramos el artículo del blog SPECULUM: Papeles para un pacto educativo, que muestra un nuevo paradigma en el sentir de los especialistas para con la Religión.

                     Un cordial saludo,                                  

                                                                                      USIT-EP

viernes, 9 de septiembre de 2016

PACTO POR LA EDUCACIÓN

Peligro: escuela en reformas
Todo indica que España se encamina a una nueva ley de Educación. Aunque puede que haya perdido la cuenta y me da pereza buscarlo en Wikipedia, creo que será la ley de Educación número ocho, desde la de 1970. La reforma del Gobierno de Mariano Rajoy casi no ha empezado a aplicarse, y ya es papel mojado. Las Comunidades Autónomas y todos los partidos políticos, incluido el PP, la dan por desactivada. Es el segundo desguace de una ley de Educación del PP. Está visto que en España solo puede haber leyes de Educación cuando las aprueba la izquierda. El nuevo señuelo se llama “pacto por la Educación”. Todos los partidos hablan del pacto por la Educación. Todos dicen quererlo. Todos lo señalan como una prioridad del Gobierno que se formará un año de estos. En la democracia española, un pacto por la Educación significa esencialmente que el PP se pliega a lo que la izquierda diga que hay que hacer con la enseñanza. Es curioso que los políticos de todos los partidos hablen tanto del pacto por la Educación y luego, cuando tienen la oportunidad de explicarlo, como en el reciente debate de investidura en el Parlamento, casi ni lo mencionen. El pacto por la Educación es como los programas culturales de televisión: todo el mundo dice echarlos en falta, pero nadie se pierde un capítulo de Hombres, mujeres y viceversa. Cuando los políticos hablan de la necesidad de reformar la escuela, suele ser para politizarla aún más. Dentro de cada diputado o ministro hay un pedagogo, un sindicalista, un innovador, del mismo modo que dentro de cada español hay un seleccionador de fútbol. Rara vez hay un padre o una madre, un maestro, un niño.
Una ley “llave en mano”
Solo hay una cosa más peligrosa que dejar la educación de tus hijos en manos de los políticos, y es dejarla en manos de los pedagogos. La tribu está excitada con el pacto por la Educación. Se ven a sí mismos en la pomada de lo que está por venir. Van a poder meter cuchara. Van a ser importantes. Van tan lanzados, que ya están marcando el terreno. El “filósofo” José Antonio Marina propuso este lunes encargar la reforma educativa en España a un “equipo de gestión” formado por “una pequeña cantidad de personas cualificadas”, según describe la agencia Efe en uno de sus despachos de ayer. El señor Marina dice que el equipo de gestión se comprometería a llevar al Parlamento, en un plazo de seis meses, “el esquema” del pacto por la Educación. Vamos, que se lo entregarían a los políticos “llave en mano”, como los pisos y los coches. Al lado de esta forma de democracia, los hombres de negro de la Comisión Europea parecen una asamblea vecinal. La tecnocracia, contraria a la soberanía nacional cuando la practican los financieros, parece ser una bendición cuando la ejercen los pedagogos progresistas.
El reparto de “Papeles”
La idea forma parte de un documento titulado “Papeles para un pacto educativo”, que Marina ha elaborado junto a Carmen Pellicer y Jesús Manso, bajo el auspicio de la Universidad Nebrija, la Fundación Trilema y la Fundación Up. El grupo de expertos –del que, se supone, el señor Marina y sus dos colegas serán los primeros miembros fijos– tendrá plenos poderes para “intentar acuerdos sectoriales o negociar con los equipos de los partidos”. También podrá “convocar a los agentes sociales relacionados con la educación”, según una curiosa fórmula de ponderación: a los sindicatos de maestros, se les escuchará solo en lo que tenga que ver con las condiciones laborales; las autoridades eclesiásticas, “en asuntos de su competencia”, y así sucesivamente. Será un diálogo con tabiques: los expertos podrán hablar con todos, pero los “agentes sociales” solo podrán hablar cuando los expertos decidan que es de su incumbencia. ¿Qué pasará con las familias? ¿Cuándo les tocará hablar ante el sanedrín? ¿Lo harán directamente, o bajo la ley del (h)ampa de los sindicatos de padres? ¿Será de su incumbencia la formación religiosa, la calidad y la retribución de los maestros, el contenido de los talleres de educación sexual, o solo se les llamará a consultas cuando se aborde la cuestión del número de lonchas de choped en el bocadillo del recreo?
La pócima de los pedagogos
Un saber pintoresco, el de los pedagogos. Su tribu rinde culto a una de las deidades de mayor éxito del chamanismo académico: la transformación de la escuela. Un pedagogo, un innovador de la enseñanza, es ante todo un maniaco de las metamorfosis. Para esta clase de curanderos, el colegio es un acelerador atómico y los niños son las partículas chocando. Siempre hay que estar haciendo pruebas, a ver qué pasa con las partículas. Su trabajo consiste en sacar niños mutantes del acelerador de partículas. Están tan confiados, se sienten tan seguros frente a esta generación de políticos, que no se cortan un pelo. Quieren que los diputados y los ministros se aparten de la gestión del pacto por la Educación. ¿De dónde sacan, para tanto como destacan? Le han tomado la medida al PP. Neutralizado en sus dos intentonas de reforma educativa, el partido del señor Rajoy no sabe ahora por dónde tirar. Ofrece un pacto por la Educación como hacían los jugadores de la selección española de fútbol en los tiempos de Javier Clemente: patapúm pa’lante. 
Desgüaces Méndez
Mariano Rajoy pasó de puntillas sobre la cuestión, en el discurso de su investidura fallida de hace unos días. No debe extrañarte. La Educación es un campo que tiene que ver con los principios y valores, y a Mariano no le gusta el campo, a no ser para sus largas caminatas a paso ligero. Lo primero que hizo Rodríguez Zapatero al llegar al Gobierno en 2004 fue derogar la Ley de Calidad de la Enseñanza aprobada hacia el final del segundo mandato de José María Aznar. El señor Rajoy estuvo en todos los gobiernos del señor Aznar. Pasó por varios ministerios, entre ellos, el del ramo. Era la primera ley de Educación no socialista de la democracia; la primera que representaba una crítica, aunque fuese tímida, a la ideología de la comprensividad, el modelo progresista que obliga a los todos los niños a terminar la Educación Secundaria –sin distinguir entre los que quieren seguir y los que preferirían aprender un oficio, los que tienen aptitudes y los que no–, y resigna a los mejores a seguir el ritmo de los peores. Lo bueno de Mariano Rajoy es que aprende rápido a capitular en las batallas culturales. Su propia ley de Educación, la LOMCE en la que mandó inmolarse al ministro José Ignacio Wert, a cambio de una embajada nupcial en París –la ciudad de los enamorados–, ha durado lo que duró su mayoría absoluta. Cuando las perspectivas electorales ya eran funestas para el PP, a principios de 2015, nombró un nuevo ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, con el encargo de desguazar una ley vetada desde el principio por la izquierda. La tarjeta de visita del ministro Méndez es como la del Señor Lobo de Pulp Fiction, que pone: “Soluciono problemas”. Un tipo competente, ideal para el cargo. Ya se sabe que, al presidente Rajoy, los problemas le gustan casi tan poco como los principios.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

#ProfesorDeReligion Jefatura de departamento y tutoría

Reproduzco esta información por ser de interés:

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Unión Sindical Independiente de Trabajadores - Empleados Públicos
C/ Bravo Murillo 39 (E), Escalera 50
Local sindical  - 28015 Madrid
    Teléfono 91 594 55 60 - Fax 91 593 80 77

Madrid, 6 de septiembre de 2016

Estimadas/os compañeros:

Como todos sabéis, USIT-EP ganó para el profesorado de religión un conflicto colectivo para que se nos pagase las tutorías, en las mismas cuantías y con los mismos requisitos que a los funcionarios docentes.

El problema puede surgir en que, en virtud de la “Orden de 1 de enero de 2014, del Consejero de Economía y Hacienda, por la que se modifica el Anexo de la Orden de 1 de octubre de 2010, por la que se establecen criterios objetivos para la asignación de productividad (…)”, que en su ANEXO, apartado tercero G. Desempeño de tutorías con alumnos de Educación Secundaria, Bachillerato y primer curso de Formación Profesional fuera del horario lectivo, el artículo 2 contiene: “(…) Además, los tutores no podrán simultanear su función con el ejercicio de puesto docente singular o de gobierno de los centros salvo que, por concurrir circunstancias específicas, se autorice expresamente por la Dirección de Área Territorial”.

Ello significa que si eres Jefe de Departamento (puesto singular docente) y tutor/a, no devengas el segundo complemento, es decir, el que correspondería por realizar la tutoría, excepto si la misma está autorizada expresamente por la Dirección de Área Territorial.

Por tanto, RECOMENDAMOS a todos los que están cobrando el complemento de Jefatura de Departamento, que si el Director les propone una TUTORÍA, le hagan saber que la tiene que autorizar expresamente y por escrito, la Dirección de Área Territorial.

Recibid un cordial saludo,
                                                                                                                                                                                                                                USIT-EP

martes, 6 de septiembre de 2016

La experiencia religiosa, una realidad antropológica (Curso)

Un curso para profesores de Religión que se celebra en el marco de la Universidad de Otoño con sede en el Colegio Profesional de la Educación y en la Facultad de Geografía e Historia de la UCM, los días 19,20 21; 26 y 27 de septiembre de 2016, de 16.30 a 20.30 h.





lunes, 5 de septiembre de 2016

EN LA CONSTRUCCIÓN DEL AMOR: Construyendo una obra maestra

« El que escucha mis palabras y las pone en práctica, se parece al hombre prudente, que edifica su casa sobre roca. » (Mt 7,24)

Construir una casa, o una tienda, es un símil afortunado respecto a lo que significa construir la propia vida. Por eso mismo, lo importante es dónde colocamos “los cimientos”, dónde ponemos la tienda. No es cuestión de técnica constructiva o de resistencia, sino de auténtica sabiduría que mira, no a unos cálculos, sino al fin de la vida que está siempre más allá. En esta construcción de su propia “tienda”, cada joven contempla dos polos indisociables:
•  El don recibido y acogido en la «escucha», las palabras del maestro que le acompaña y le ayuda a encontrar los fundamentos de su vida.
•  La tarea de «ponerlo en prác
tica». Lo recibido como verdadera enseñanza ha de convertirse en “fuente de vida” y puede permitirle sacar de ella una vida abundante. Ha de prepararse para entregar algún día ese don recibido.
A cada persona se le confía, en palabras de san Juan Pablo II, «la tarea de ser artifice de la propia vida; en cierto, modo, debe hacer de ella una obra de arte, una obra maestra»[1].

¿POR QUÉ UN MATERIAL AFECTIVO-SEXUAL PARA JÓVENES?
El Directorio de Pastoral Familiar señala esta necesidad: “En el proceso catequético, durante los dis.ntos momentos que afectan a esta etapa, estará presente una catequesis completa y profunda sobre la sexualidad en sus distintas dimensiones: antropológica, moral, espiritual, social, psicológica, etc. Debe ser presentada sin reticencias. Más todavía si se considera el clima de impudor reinante en tantos ambientes y medios de comunicación social, que puede causar grave daño a los niños y adolescentes.” (DPF, 92).
¿Por qué introducir un programa y/o una unidades didácticas específicas de educación afectivo-sexual en los Colegios Católicos?

Es absolutamente necesario que todos lo apliquen, siempre como complemento y ayuda a la tarea de los padres. Ha de ser una enseñanza que tenga en cuenta los dis.ntos momentos de la construcción de la personalidad en relación con la configuración de la “identidad sexual” o asunción madura de la propia sexualidad, con momentos diferenciados según los sexos. Se ofrecerá -de un modo integrado y partiendo de la experiencia de los jóvenes- los fundamentos humanos de la sexualidad y el afecto, su valor moral en relación con la construcción de la persona y su sentido en el plan de Dios. (cfr. DPF, 93; VAH, 124).
La educación afectivo-sexual, acorde con la dignidad del ser humano, no puede reducirse a una información biológica de la sexualidad humana. Tampoco debe consis.r en unas orientaciones generales de comportamiento, a merced de las estadís.cas del momento. Sobre la base de una “antropología adecuada”, como subrayaba san Juan Pablo II (cfr. CAH XXIII, 3-6, 02-04-1980), la educación afectivo-sexual “debe consistir en la iluminación de las experiencias básicas que todo hombre vive y en las que encuentra el sen.do de su existencia. Así se evitará el subjetivismo que conduce a nuestros jóvenes a juzgar sus actos tan solo por el sentimiento que despiertan, lo que les hace poco menos que incapaces para construir una vida en la solidez de las virtudes.” (VAH, 124).
Todo este programa y los materiales que aporta son la respuesta a la propuesta de la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española expresada en VAH, 126.
[1] JUAN PABLO II, Carta a los artistas, n.2 (4-IV-1999).