jueves, 12 de marzo de 2015

‘Catolicismo no; Islam sí’ o la hipocresía política del Congreso

Aunque los dos propugnan el aprendizaje de las plegarias propias de su religión o el reconocimiento del Dios creador, el paso por el Congreso del currículo de la clase de religión católica ha indignado a sus señorías, que nada dicen sobre el Islam.

La aprobación del currículo de la asignatura de religión católica en el Congreso de los Diputados ha generado malestar entre más de un parlamentario. Del "vuelven los rezos" al "túnel del franquismo" pasando por el "sonrojo", la "vergüenza" y la i"ndignación" contra el ministro de Educación por dejar a los obispos colar una materia tan chapada a la antigua. Lo curioso es que, apenas dos semanas antes, sus señorías dejaron pasar sin inmutarse, el currículo de otra asignatura religiosa, la de enseñanza islámica, que todavía se refiere a "nación islámica" y que reivindica la huella histórica del islam en España (mezquita de Córdoba incluida). Comencemos desde el principio:  
Currículo de la enseñanza del Islam en Primaria (6 a 12 años), aprobado por el Gobierno y propuesto por la Comisión Islámica en España. Seis cursos para que los menores aprendan -porque así lo han elegido sus padres- que “Alá es el Creador del Universo, de todos los seres vivos y Único Dios adorado”; que el Corán “es la palabra de Dios revelada al profeta Muhammad” y que los dichos y hechos del profeta Mahoma "son un modelo a seguir” [el profeta se casó, según la tradición, con una niña de seis años].  Seis cursos para “leer, recitar y memorizar fragmentos del Corán, profundizar en su estudio y comprender su significado” y para “aprender normas adecuadas de conducta tomando como ejemplo la vida del Profeta y sus compañeros”. Además, los alumnos que cursen religión islámica conocerán y participarán en “las prácticas del Islam como la oración, el azaque, el ayuno, la peregrinación, las celebraciones y las festividades religiosas”. Este texto apareció en el Boletín Oficial del Estado del 11 de diciembre, tras aprobarse el 26 de noviembre de 2014. En el Congreso, silencio.
Currículo de la enseñanza católica en Primaria (6 a 12 años), aprobado por el Gobierno y propuesto por la Conferencia Episcopal Española. Seis cursos para que los niños -a quienes sus padres han apuntado voluntariamente a clase- aprendan que “Dios se manifiesta al hombre”, conozcan a Jesucristo y su mensaje evangélico "y aborden el sentido religioso del hombre”. Entre sus propuestas docentes, “identificar y valorar la creación como acto de amor de Dios al hombre; reconocer la relación intrínseca que existe entre Dios y el hombre y conocer que la persona es un ser capaz de hablar con Dios”. “Reconocer que los cristianos formamos una familia” o “identificar en la propia vida el deseo de ser feliz, reconocer la incapacidad de la persona para alcanzar por sí misma la felicidad y apreciar la bondad de Dios Padre que ha creado al hombre con este deseo de felicidad”, son algunos de los enunciados que propone el currículo de los obispos, que señala también que la “oración es una forma de expresión de la amistad con Dios”. Este texto se aprobó el 11 de febrero y apareció en el Boletín Oficial del Estado del 24 del mismo mes. En el Congreso, el portavoz de educación del PSOE, Mario Bedera, acusaba al ministro de Educación, José Ignacio Wert, de “pasada de frenada”  y de fijar unos contenidos que “pasan por el túnel del tiempo” hasta 1978, “antes de la promulgación de la Constitución”. Bedera, escandalizado porque la asignatura de religión católica “vuelva a los rezos” al enseñar a los alumnos de Primaria a “expresar oral y gestualmente la gratitud hacia Dios”, lamentaba también que se enseñara a los niños “el origen divino del cosmos”. Este miércoles, durante la sesión de Control en el Congreso,el socialista atacaba de nuevo, acusando a Wert de "exaltación del dogma en la escuela". 
En la línea de Bedera, y en pleno Debate sobre el Estado de la Nación, el diputado de CiU,Pere Macías, criticaba la visión “anticuada” de la materia de religión católica y aseguraba haberse “sonrojado como cristiano” al leer el currículo de la asignatura. Después, en conversación conGaceta.es, el portavoz de Educación del partido, el diputado Martí Barberá, matizaba las declaraciones de Macías y explicaba que lo que critica CiU es esa selección de frases poco afortunadas de la CEE (la imposibilidad de ser feliz sin Dios o la obligación del niño de aprender una plegaria, por ejemplo) y pedía una asignatura centrada en la cultura religiosa y no en el hecho catequético, que debe quedar fuera del aula.
¿Por qué esta crítica feroz de los partidos al currículo de religión?, pregunta Gaceta.es. “El ministro Wert rompió el consenso al modificar Educación para la Ciudadanía, que permitía un equilibrio con la clase de Religión. Ahora los partidos han aprovechado la publicidad del currículo de religión católica para atacar al ministro Wert, que siempre se equivoca en las formas y se equivocó en la tramitación de la LOMCE”, responde Barberá.
En España más de tres millones y medio de alumnos estudian religión católica, según los datos del curso 2013-2014 de la Conferencia Episcopal Española, lo que significa que dos de cada tres alumnos eligen cursar voluntariamente esta materia. Pero los políticos -y no políticos como el portavoz de la asociación Iglesia Plural, Josep Torrens- cuestionan todavía que en la asignatura de religión católica se enseñe a los niños qué dice y cómo piensa la religión católica.
“Lo que pedimos es que la presencia de los cristianos y del cristianismo en los distintos ámbitos sea de propuesta, de testimonio, y no de adoctrinamiento”, reclama Torrens, que denuncia la “intención” de adoctrinar del currículo de religión católica. A cambio, propone una asignatura que ahonde más en la cultura religiosa y los valores. “El adoctrinamiento debe hacerse fuera del colegio; en casa o en catequesis”. “El ámbito escolar no es el ámbito adecuado para el adoctrinamiento”, dice Torrens a Gaceta.es. Tras definirse como “de mentalidad progresista dentro de la Iglesia”, asegura que “la escuela no es el sitio donde hablar de los grandes principios doctrinales, morales y éticos de una religión. Lo que hay que hacer es dar la información suficiente para que el alumno pueda comprender su entorno cultural y elaborar un pensamiento crítico sobre diferentes propuestas de tipo ético y moral que propugna una determinada religión".
Sobre el currículum de Religión Islámica, elaborado por la Comisión Islámica de España y con exigencias para el alumno como “reconocer a Satán como enemigo del ser humano y que no debe hacerle caso” o “enumerar, partiendo de la lectura de aleyas del Corán, los objetivos de Satán”, ni el portavoz de CiU ni el representante de Iglesia Plural tienen nada que decir. “No voy a criticar al Islam, ni tampoco al Catolicismo. Todo este alboroto ha surgido por cómo ha hecho las cosas el ministro Wert”, dice Barberá. “Nosotros somos cristianos y opinamos sobre el cristianismo, no sobre el Islam”, replica el portavoz de Iglesia Plural.
El PSOE, que con tanta dureza calificó el currículo de religión católica, no ha contestado a las llamadas de este medio para conocer su opinión sobre la asignatura de religión islámica.

martes, 10 de marzo de 2015

Los jesuitas eliminan las asignaturas, exámenes y horarios de sus colegios

Los colegios de la orden en Cataluña aplican un modelo pedagógico en el que han desaparecido las clases magistrales, los pupitres, los deberes y las aulas tradicionales
El estudio se realiza mediante proyectos comunes y se ha implantado en 5º de Primaria y 1º de la ESO de tres centros para irse extendiendo hasta cubrir los 13.000 estudiantes matriculados
Los colegios de jesuitas de Cataluña, en los que estudian más de 13.000 alumnos, han comenzado a implantar un nuevo modelo de enseñanza que ha eliminado asignaturas, exámenes y horarios y ha transformado las aulas en espacios de trabajo donde los niños adquieren los conocimientos haciendo proyectos conjuntos.
Los jesuitas, que en Cataluña cuentan con ocho colegios, han diseñado un nuevo modelo pedagógico en el que han desaparecido las clases magistrales, los pupitres, los deberes y las aulas tradicionales, en un proyecto que ha comenzado en 5º de primaria y 1º de ESO en tres de sus escuelas y que se irá ampliando al resto.
"Con el actual modelo de enseñanza tradicional, los alumnos se están aburriendo y están desconectando del sistema, sobre todo a partir de sexto de primaria", ha explicado el director general de la Fundación Jesuitas Educación (FJE) de Cataluña, Xavier Aragay.
El nuevo modelo incluye la creación de una nueva etapa intermedia entre la primaria y la secundaria, que la conforman los cursos5º y 6º de primaria y 1º y 2º de ESO.
Para llevar a cabo el proyecto, que lleva por nombre "Horizonte 2020", los jesuitas han derribado las paredes de sus aulas y las han transformado en grandes espacios para trabajar en equipo, unas ágoras en las que hay sofás, gradas, mucha luz, colores, mesas dispuestas para trabajar en grupo y acceso a las nuevas tecnologías.
En los tres colegios que están experimentando esta novedad han juntado las dos clases de 30 alumnos en una sola de 60, pero, en vez de un profesor por cada 30, tienen tres profesores para 60.
Los tres profesores acompañan todo el día a los alumnos y tutorizan los proyectos en los que trabajan, a través de los cuales adquieren las competencias básicas marcadas en el currículo.
"No hay asignaturas, ni horarios, al patio se sale cuando los alumnos deciden que están cansados", ha explicado Aragay, que, en los seis primeros meses de experimentación, ya ha constatado que "el método funciona" y ha reanimado a los estudiantes.
"Transformar la educación es posible", ha remarcado el director general, que reconoce que el cambio es "radical" y que dos de cada tres de los 1.500 profesores de sus escuelas ha estado a favor.
Según Aragay, "en la escuela es donde más se habla de trabajo en equipo y donde menos se practica", cosa que se soluciona con este método, "que también palía unos currículos excesivos que nunca se imparten completos".
Antes de implementarlo, los jesuitas recogieron 56.000 ideas de alumnos, padres y madres y profesores para mejorar la educación.
"Educar no es sólo transmitir conocimientos", ha señalado el director general adjunto de la FJE, Josep Menéndez.
El proyecto impulsa "las inteligencias múltiples y sacar todo el potencial" de los alumnos y que hagan las actividades de aprendizaje según sus capacidades.
"Hemos transformado la educación para que el alumno sea el protagonista, para que haya verdadero trabajo en equipo y los estudiantes descubran cuál es su proyecto vital, qué quieren hacer en la vida y enseñarles a reflexionar, porque van a vivir en una época que les va a desconcertar", ha argumentado Aragay.
Los alumnos comienzan la jornada con 20 minutos de introspección y reflexión para plantearse los retos de la jornada y finalizan con otros 20 minutos de discusión sobre si han conseguido los objetivos.
Las asignaturas han sido sustituidas por proyectos. "Por ejemplo, si hacemos un proyecto sobre el imperio romano, pues aprendemos arte, historia, latín, religión y geografía", ha detallado Menéndez, y si hay que aprender raíces cuadradas para llevar a cabo otro proyecto, los alumnos pueden acudir a las unidades didácticas.
"Aprenden mucho mejor si ven que lo que aprenden tiene una aplicación práctica", ha defendido Aragay.
Los proyectos, en los que también se implican padres y madres, se realizan un 33 % en catalán, un 33 % en castellano y un 33 % en inglés.

Sí ponen notas

Aunque no hay asignaturas, para cumplir con lo establecido legalmente también ponen notas, pero puntúan primero las competencias de cada alumno y luego, mediante un algoritmo, las transforman en notas por materias para que consten en el expediente.
Según Aragay, en los seis meses de experiencia han encontrado casos de alumnos que "antes se inventaban que tenían fiebre para no acudir a clase y ahora quieren venir aunque tengan fiebre".
Con esta nueva pedagogía, que también aplican a los más pequeños de P3 y P4, "en vez de mirar el BOE o el DOGC, miramos la cara de los niños y les ayudamos a desarrollar su proyecto vital, a descubrir sus talentos, a encontrar sentido a lo que hacen, a lo que quieren conseguir, a saber interpretar, a reflexionar, a cuestionar. Junto con la familia e internet, intentamos construir personas".  FUENTE>>>

sábado, 7 de marzo de 2015

12 mujeres católicas de ayer y 5 mujeres católicas de hoy para sentirnos orgullosos

La mujer con su vocación y dignidad propias tiene un gran papel en la historia del mundo y de la Iglesia.
Mañana 8 de marzo se celebra el día internacional de la mujer, día que conmemora la lucha de miles de mujeres que nos permitieron tener derecho a la educación superior, al voto, a la participación de la vida política, a jornadas laborales dignas que nos permitan atender a nuestras familias. Todas estas luchas nos han dado posibilidades de intervenir activamente y de una manera justa en las distintas actividades de la sociedad actual contribuyendo con nuestra identidad femenina.
Con este motivo queremos presentarles algunas de las mujeres católicas más influyentes de nuestra historia. Espero que en ellas podamos encontrar a Dios y una guía que nos permita redescubrir nuestra verdadera identidad y vocación femenina, llevando la fe a todos los ámbitos de nuestra vida y poniendo nuestros dones al servicio de los demás.

viernes, 6 de marzo de 2015

Carlos Osoro: "Si eso es adoctrinar, que venga Dios y lo vea"

El arzobispo de Madrid defiende los contenidos de la asignatura de religión que prevé la reforma educativa

"La religión no es un obstáculo para la libertad" afirma el arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, Carlos Osoro, a la pregunta sobre si el currículo de la asignatura de religión que recupera la reforma educativa adoctrina a los estudiantes. "No es doctrina, es posibilitar que un ser humano si lo elige pueda vivir la religión", continúa.
Osoro ha explicado que el contenido central de "la clase de religión es que el ser humano aprenda que hay que dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar al que está enfermo o hacer posible que el que está en la cárcel no se sienta solo. Si eso es adoctrinamiento que venga Dios y lo vea" ha afirmado con rotundidad durante una entrevista en'Hoy por Hoy'.
Preguntado sobre si ha llegado el momento de revisar el Concordato, Osoro no se cierra del todo: "si hay que revisar algo, que se revise", aunque insiste en que la Iglesia tiene acuerdos con casi todos los países, incluidos algunos "sin tradición cristiana que han firmado un acuerdo parecido al nuestro.
Carlos Osoro y Pepa Bueno durante la entrevista
Carlos Osoro y Pepa Bueno durante la entrevista

"Me impresiona hablar con desahuciados"

Discretamente y sin cámaras, Osoro ha visitado algunos comedores sociales para acercarse a la realidad de los que peor lo pasar. Y explica que en esas visitas "ha encontrado realidades humanas que impresionan tremendamente". En concreto ha recordado que "una familia con tres hijos que se han quedado sin casa, sin trabajo… Esas realidades no te dejan igual" asegura justo antes de afirmar que "desahuciar no creo que sea cristiano". Dice Osoro que va a hacer todo lo posible por dar una solución a estas familias

miércoles, 4 de marzo de 2015

Currículos de religión: Caza de brujas

Recientemente, en este mismo blog, reflexioné sobre los currículos de religión y moral católica, manifestando que, en mi opinión, se había perdido una oportunidad única para que la jerarquía de la Iglesia católica hubiera hecho un esfuerzo de empatía y modernización en los contenidos, fundamentalmente por no distinguir entre la catequesis y la enseñanza religiosa escolar; por la desaparición de la historia de la Iglesia o el diálogo con otras religiones y confesiones, es decir, para adecuarlo a una visión aperturista en la órbita del Papa Francisco, y de las demandas sociales de conocimientos religiosos en la escuela no confesionales.
Pero no sin sorpresa he venido comprobando cómo, de manera inadmisible, se ha hecho presente una caterva de opiniones infundadas y sesgadas sobre la religión católica en la escuela pública. Un verdadero linchamiento que para algunos ha sido la oportunidad de manifestar un odio que deberían tratar con especialistas, y para otros, ha sido la oportunidad para saldar viejas deudas y fantasmas, pero muy pocos han utilizado la sensatez que requiere el tema.
Aprovechando que “el Pisuerga pasa por Valladolid” en una manifestación de ideas enajenadas, se pretende engañar a la opinión pública diciendo, por ejemplo, que con la LOMCE la religión se convierte en evaluable, cuando siempre lo ha sido, aunque no computase en casos de concurrencia de expedientes. Otros han mentido, a sabiendas,cuando han afirmado la obligatoriedad de la asignatura de religión, cuando ésta mantiene, como no podía ser de otro modo por su carácter confesional, el carácter voluntario para los alumnos y la oferta obligatoria para los centros, como viene siendo desde hace décadas.
Se han utilizado argumentos tan peregrinos, como los de Mercedes Cabrera, exministra de Educación y Ciencia, que utilizando su cuna y su posición sostiene una premisa manida y falsa, con consecuencias evidentes: “la religión es un asunto muy serio pero muy privado, y que por lo tanto no debería interferir en temas pedagógicos o educativos, la deducción lógica es que esto debería estar fuera de la escuela. Quizás no fuera físicamente, pero desde luego fuera del currículo y de los horarios escolares”. De una opinión, en absoluto objetiva, sobre la privacidad de la religión, crea su discurso excluyente.
Por su parte, Europa Laica, que se mira el ombligo siendo incapaz de desprenderse de sus prejuicios ideológicos, se posiciona en contra del “adoctrinamiento religioso”, sin reconocer en un cierto desdoblamiento, su propia obsesión enfermiza y sus clichés recurrentes hasta el aburrimiento, aunque tampoco ayuda que, David Reyero García, asesor en materia educativa de la Conferencia Episcopal, sin pudor alguno y sin ser consciente del daño que ocasiona, desconociendo por completo la realidad de la escuela, sostenga en el programa radiofónico de Ángels Barceló, el 3 de marzo, que en las clases de religión católica en la escuela pública se da doctrina y, concluía, se adoctrinaba.
Otros, bajo el halo de intelectualidad, acusan de creacionismo a sostener que la creación del cosmos proviene de Dios, o que los profesores estemos incapacitados para un planteamiento independiente sobre Galileo o Miguel Servet o, en su caso, que sólo faltaba clonar a Torquemada. Estupideces que deberían avergonzar a sus dicentes.
En realidad, todos aquellos contrarios a la presencia curricular de la religión, no pretenden una mejora del currículo y del conocimiento de los alumnas/as sino, previo desprecio de todo lo religioso, condenar al ostracismo a la asignatura y a su profesorado, sin plantear alternativa alguna, como pudiera ser una Historia o Fenomenología de las Religiones y Convicciones de impartición general.
Muchos son voceros de partidos políticos y asociaciones demasiado salpicados de corruptos y sectarismo, cuyos currículos políticos y de gestión los catalogan perfectamente, y que aprovechan el crucial momento para hacer verdadero proselitismo de cara a las próximas elecciones.
En definitiva, una vez más, la enseñanza de la religión en los centros educativos públicos se ha vuelto a poner en el centro del debate ciudadano con la LOMCE, pero sin merecer de nuestros responsables políticos la necesaria reflexión ante los cambios radicales dados en nuestra sociedad, entendida en su mayor amplitud, y que como consecuencia de ello descubrieran la necesidad de una educación donde lo ”religioso” se reconozca y trabaje como una dimensión históricamente indisociable de las culturas, o más precisamente, como una de las mayores claves de interpretación de la historia humana.
Por tanto, un modelo educativo confesional se revela, en un futuro próximo, ampliamente impracticable, a causa de un cambio de paradigma que ha investido todo el sistema social y educativo. Pero ello no implica, en modo alguno, que tenga que desaparecer la enseñanza religiosa o sea introducida de manera transversal, sino que en nuestra sociedad pluralista, será un ejercicio de democracia si, con la libertad de creer, se asegura también el derecho de conocer el hecho religioso.
Por ello, es deseable buscar alternativas negociadas que permitan la presencia de la enseñanza de la religión de forma autónoma y permanente. Sin esa presencia continuada, se perdería una visión educadora importante para la educación integral, no sólo de los alumnos que reciben la materia de religión, sino del conjunto de la comunidad educativa, sobre todo teniendo en cuenta que la enseñanza religiosa confesional ha caído en crisis: ha podido funcionar en las escuelas públicas mientras la sociedad era “sociológicamente” cristiana.
El conocimiento de las religiones puede legitimarse por una razón ante todo funcional: las religiones proporcionan instrumentos conceptuales y materiales simbólicos para poder comprender de forma significativa el mundo y a uno mismo. La religión no es únicamente importante por los conocimientos que conlleva, sino también y sobre todo por la utilización que tales conocimientos conllevan en el proceso de aculturación escolar.
Y hasta que no hayamos construido un nuevo edificio no podemos ni debemos destruir el actual, pues se dejaría en la intemperie del frío invierno a muchas familias que defenderán, legítimamente, su “modus vivendi” ante la falta de alternativa, más allá del también legítimo derecho a obtener, en la escuela pública, una enseñanza religiosa en la educación de sus hijos.

Proyecto premiado por ayudar a las mujeres de África

La ONG Harambee ha entregado su premio anual a la Promoción y Dignidad de la Mujer Africana a Vanessa Koutouan, directora del Centro Rural Ilomba, en Costa de Marfil por librar a la mujer costamarfileña "de un futuro condicionado casi exclusivamente a ser esclavas". Y es que, según precisa Vanessa, “ayudar a la mujer en África es ayudar a toda su familia y a toda la sociedad”.
Según explica Koutouan en Costa de Marfil son pocas las mujeres que estudian porque si en la casa hay dinero para educación siempre se envía al hombre a la escuela. “Educar a una chica se considera como una pérdida de tiempo y dinero, porque muchas de ellas están destinadas a casarse pronto y se irán con la familia del marido”, asegura.
El Centro Rural Ilomba está en M'Batto-Bouaké, una zona especialmente deprimida de Costa de Marfil. Allí trabajan unas 17 mujeres en la formación profesional que se imparte para que sus alumnas puedan ser “autónomas e independientes en el futuro, de tal manera que no tengan que ser obligadas a casarse jóvenes para sobrevivir, y tengan recursos educativos suficientes para librarse de un futuro condicionado casi exclusivamente a ser esclavas".
El Centro Rural Ilomba comenzó en 1989, y su primera piedra la puso el Beato Álvaro del Portillo, por entonces Prelado del Opus Dei, durante uno de sus viajes a Costa de Marfil. Desde entonces más de 100 alumnas se han formado en este Centro.
Según explica la directora el principal problema en la escolarización de las chicas no es la falta de recursos económicos sino la mentalidad de los padres. Por eso el primer paso que realizan en Ilomba es hablar con ellos para que vean la alfabetización como algo posible y positivo para sus hijas.
En el Centro Rural también cuenta desde un pequeño dispensario médico desde el que atienden semanalmente a unas 700 personas. Según ha recordado Juan Luis Rodríguez Fraile, presidente de Harambee España, este sencillo dispensario médico “ha hecho descender significativamente en un 30 por ciento la mortalidad”. Ya que en esa zona de Costa de Marfil la tasa de mortalidad hasta los 5 años ronda el 20 por ciento y en menores de 25 años alcanza el 57 por ciento.
A Ilomba acuden chicas de varios kilómetros a la redonda, muchas deben comenzar a caminar de madrugada para llegar puntuales a la escuela, por eso piden financiación para un autobús que pueda recoger a las niñas y también un coche todoterreno para que puedan desplazar a los enfermos del dispensario. Además, algunas de las becas que se piden son de 50 euros para solucionar la formación y el desplazamiento de una chica para los un año de la Formación Profesional. “Aquí parece muy poco, pero allí no. Se puede hacer mucho, muchísimo”, ha afirmado Koutouan.
El premio Harambee 2015 fue entregado por Doña Teresa de Borbón dos Sicilias, Presidenta de Honor de Harambee España.

domingo, 1 de marzo de 2015

El nivel educativo de la población en España y sus regiones, 1960-2011

El número de licenciados con empleo ha aumentado durante la 
Gran Recesión, como se le llama a estos años de profunda crisis económica. Eso hace ver que la educación, el capital humano que aporta el trabajador, es fundamental tanto para el empleo como para los ingresos. BBVA Research ha elaborado un informe en el que relaciona los datos de los años de estudio formal de los españoles durante cinco décadas, y los resultados son los mismos: Educación, empleo y renta están muy juntos.
El informe se titula El nivel educativo de la población en España y sus regiones, 1960-2011. Para abarcar un período tan amplio y utilizar datos comparables, han dejado de lado las mediciones que pueda haber sobre la calidad educativa (como las que recogen los informes PISA de la OCDE), y se centran en el número de años de estudios reglados, tanto en el colegio como en la formación profesional y la universidad.
De todas las conclusiones, la más relevante es la estrecha vinculación que hay entre formación y empleo. Con los datos del último año considerado, 2011, los autores del informe señalan que “los niveles educativos de las comunidades autónomas españolas muestran una elevada correlación con sus niveles de renta y de tasa de desempleo”. Cuando estudian la relación entre los años de escolarización y el PIB por hora, se ve que esta es muy estrecha. En el caso del desempleo, esa relación es algo más difusa, pero también muy cercana. Para evitar el desempleo y, en especial, para poder generar mayores ingresos, la educación es clave.
De hecho, “las regiones con un menos nivel de capital humano se caracterizan por presentar niveles de productividad que están en torno a 30 puntos porcentuales por debajo de las regiones con más capital humano”. Y por lo que se refiere al paro, su tasa de desempleo es el doble. 
Llevado al plano individual, esto quiere decir que aquéllas personas que hayan abandonado prontamente la escolaridad se encuentran con una gran dificultad para encontrar empleo, y para que su aportación sea lo suficientemente alta como para generar unos ingresos altos. 
Según datos de Eurostat, España es el país de la Unión Europea con una mayor tasa de abandono temprano, el 23,5 por ciento. La media de la UE está por debajo de la mitad, el 11,9 por ciento. Eso quiere decir que una parte importante de los españoles verán mermada su capacidad de ser productivos en su carrera, y de generar ingresos.
En España, de media, se estudian 9,79 años. Si a esa media le asignamos un valor de 100, la región que queda la última es Extremadura, con 87,8. A la cola están también Castilla La-Mancha (90,3), Ceuta y Melilla (90,6), y otras tres regiones en el mismo entorno, 93 puntos porcentuales, están Andalucía, Murcia y Galicia. Por el contrario, Madrid está 11,2 puntos por encima de la media, el País Vasco 5,2 puntos y Navarra, 4. Cataluña está ligeramente por encima (1,7 puntos porcentuales) de la media nacional. 
Otra de las conclusiones de este estudio es que las diferencias entre las regiones se han hecho más pequeñas con el paso del tiempo; se han reducido en un 60 por ciento en estas cinco décadas. Así, en 1960, Andalucía estaba 16,4 puntos por encima de la media, y Madrid 22,6 por encima. Esa igualación entre regiones en cuanto al número de años de escolaridad ha ido aparejado, en las últimas décadas, de una menor diferencia de rentas entre ellas. 
Por último, la mejora en la escolarización de los españoles ha sido enorme desde 1960. En ese año había un 15,02 por ciento de españoles analfabetos. Pero la inmensa mayoría, el 78,55 por ciento, sólo tenían educación primaria. En 1981 todavía tenía educación primaria el 71,81 por ciento de los españoles, y era analfabeto el 8,79 por ciento. Pero entonces, y gracias en gran parte a la Ley Vilar de 1970 y a las inversiones en educación de las últimas décadas, empieza a aumentar la formación de los españoles.
Así, en 2011 sólo hay un 2,03 por ciento de analfabetos, y uno de cada cuatro españoles, el 25,15 por ciento, sólo tiene como formación reglada la primaria. El 27,89 por ciento ha alcanzado la secundaria, y el 23,07 ha abandonado los estudios tras el bachillerato. El 21,86 por ciento de los españoles tienen algún tipo de formación superior. 
En estos años, el número de años de escolaridad de media se ha más que doblado: de 4,70 en 1960 a 9,79 en 2011.