miércoles, 23 de junio de 2010

La función de las escuelas católicas en el diálogo con el Islam

Entrevista a monseñor Henri Teissier, arzobispo emérito de Argel

Hay países en los que el encuentro y la amistad entre cristianos y musulmanes puede nacer entre los bancos de escuela.

Éste es el caso de Argelia, explicado por monseñor Henri Teissier, que ha desempeñado el cargo de arzobispo de Argel desde 1988 hasta el 2008.

Apóstol de la amistad en tierra musulmana, monseñor Teissier es un testigo de excepción de la historia de este Estado del Magreb.

Ordenado para la diócesis de Argel en 1955, el prelado, originario de Lyon, ha vivido en su propia piel el oscuro capítulo de la Guerra de la independencia argelina.

También los primeros años de la neo-República, atravesada por intrigas político-militares que llevaron a muchos a abrazar el fundamentalismo, precipitando así el país a la guerra civil.

Un baño de sangre que afectó también a la Iglesia durante los años noventa, anticipada por los sangrientos disturbios de octubre de 1988.

Pero a pesar de los peligros, monseñor Tessier escogió no abandonar nunca el país.

El arzobispo participa en el encuentro anual del Comité científico de la Fundación Oasis -creada en 2004 por el patriarca de Venecia, el cardenal Angelo Scola-, que se celebra los días 21 y 22 de junio en Jounieh, cerca de la capital libanesa.

Monseñor Tessier ha concedido una entrevista a ZENIT para reflexionar sobre el tema central de los trabajos de estos dos días: La educación entre fe y cultura. Experiencias cristianas y musulmanas en diálogo.


-¿Qué reflexiones suscita en usted el tema del encuentro?


Monseñor Henri Teissier: Hemos podido visitar a las hermanas de Baalbek, que tienen mil alumnos, de los cuales 100 cristianos y 900 musulmanes.

También tienen 70 profesores, de los cuales sólo 5 son cristianos y el resto musulmanes.

Entonces está claro que un ejemplo así demuestra nuestro compromiso en la colaboración educativa que implica las diferencias de fe y de cultura, porque entre estos niños hay cristianos, hay niños suníes, hay chiítas.

Cada uno de estos grupos tiene sus propias referencias religiosas y sus propias tradiciones.

- ¿Cuál es la situación de las escuelas católicas en Argelia?

Monseñor Henri Teissier: Hemos tenido escuelas que han desempeñado una función importante en las relaciones entre cristianos y musulmanes, especialmente las escuelas de los Padres Blancos y de las Hermanas Blancas.

Y después, desde la independencia del país en 1962, todas nuestras escuelas han sido nacionalizadas.

A finales de los años 70, teníamos 45.000 alumnos y todavía hoy muchos padres se acuerdan con emoción de lo que han aprendido en nuestras escuelas.

Estas escuelas han sido nacionalizadas pero tenemos otros tipos de colaboración educativa.

LEER COMPLETO>>>

martes, 22 de junio de 2010

"La Escuela ofrece al alumno una oportunidad insustituible"

Sánchez destaca la "obligación" de la formación en la propia fe

Una de las "más importantes carencias" de muchos cristianos es su escasa formación religiosa

El obispo de Sigüenza-Guadalajara, José Sánchez, ha destacado la "importancia y la obligación" de la formación en la propia fe que se ofrece como posibilidad en los colegios e institutos con motivo del final del presente curso académico y en previsión del próximo.

En su Homilía semanal, Sánchez manifestó que "cursar la asignatura de Religión y Moral Católica es una decisión voluntaria desde el punto de visa legal; pero, desde nuestra condición de cristianos, es una obligación aprovechar la oportunidad de recibir una enseñanza y una educación religiosa gradual, sistemática y en el marco de las demás enseñanzas".

Asimismo, aseguró que es "un derecho", que ampara la actual legislación, aunque, por otra parte, resaltó que esté esta enseñanza "tan devaluada" que "prácticamente" no cuenta para nada en el expediente académico. "Pero sí que cuenta en nuestro expediente ante el Señor y en nuestra obligación de ser cristianos bien formados, capaces de dar razón de nuestra fe, de defenderla y de manifestarla en nuestra vida", agregó.

Para el obispo de Sigüenza-Guadalajara, una de las "más importantes carencias" de muchos de los cristianos es la escasa formación religiosa por no haberla recibido, o por no haberle dado la debida importancia, o por haber adquirido solamente la formación religiosa exigida para un niño de Primera Comunión.

"En otros casos sí que nos encontramos con personas que tienen una buena formación religiosa, hasta con grados académicos, pero han sido adoctrinados en otras corrientes del pensamiento, en otras concepciones de la vida, de la persona humana y del mundo hasta negar la existencia de Dios o deformar su imagen", argumentó.

"NO ES SUFICIENTE"

De este modo, aseguró que "no es suficiente" una buena formación religiosa en la edad escolar, sino que son también necesarias la primera y básica educación cristiana en la familia y el acompañamiento de la comunidad de fe o de la parroquia, con la catequesis adecuada a la edad, la práctica de los Sacramentos, de la oración y de la celebración y la progresiva incorporación a una comunidad de fe y de vida.

"Lo cierto es que la Escuela ofrece al alumno una oportunidad insustituible, en un período de la vida en que la mayor actividad es aprender y formarse y, de este modo, ir configurando su persona y su personalidad y también su importante faceta de persona creyente y practicante de un estilo de vida, que, para nosotros los cristianos, consiste en un progresivo acercamiento e identificación con la persona, la vida y los comportamientos de Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios hecho hombre, puesto como modelo perfecto de lo que tiene que ser el ser humano", apostilló.

Por todo ello, alentó a alumnos, niños, adolescente, jóvenes y padres a tomar "muy en serio" su obligación de conocer a Dios y a Jesucristo, de conocer su Iglesia, sus derechos y deberes, y de ir configurando "vuestras personas conforme al modelo que nos ha sido dado para actuar en vuestra vida como colaboradores y testigos suyos en la edificación de su Iglesia y en la construcción de un mundo nuevo, conforme al plan de Dios".

lunes, 21 de junio de 2010

Cristianos y musulmanes en Beirut, ante el desafío de la educación

Alrededor de setenta personas entre investigadores, profesores, obispos católicos y representantes musulmanes de todo el mundo se reúnen desde hoy en Beirut, Líbano, para reflexionar sobr el tema “La educación entre fe y cultura. Experiencias cristianas y musulmanas en diálogo".

Se trata del encuentro anual del Comité científico de la Fundación Oasis, creada en 2004 por el Patriarca de Venecia, el cardenal Angelo Scola, con el fin de promover el diálogo y el conocimiento recíproco entre cristianos y musulmanes, poniendo el acento en las diferencias internas en el Islam.

Un encuentro de importancia decisiva, por tanto, si se piensa en el próximo Sínodo de los obispos sobre Oriente Medio, programado para octubre en el Vaticano.

Entre los ponentes, muchos nombres relevantes: además del patriarca de Venecia, figuran el cardenal Nasrallah Sfeïr, patriarca de Antioquía de los Maronitas, y el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. Con ellos estarán Hani Fahs, miembro del Alto consejo chiíta del Líbano, y Mohammed Samaha, secretario general de la Liga para la enseñanza religiosa musulmana.

El encuentro en Beirut se inserta en la línea del encuentro del año pasado en Venecia, cuando se reflexionó sobre cómo interpretar las tradiciones en el tiempo del “mestizaje de civilizaciones y culturas”, categoría utilizada para explicar y describir el proceso inédito en curso de encuentro entre hombres y civilizaciones, que apela a una nueva síntesis sin que haya confusión de identidades.

"Toda tradición se transmite a través de una educación y por tanto viene un poco natural, como un paso muy lógico, el de hacer esta reflexión: después de haber trabajado tanto sobre el tema de las tradiciones y sobre cómo interpretar las tradiciones, hoy la pregunta o el argumento de investigación, si se quiere, es cómo se transmiten estas tradiciones. Cómo pasan de una generación a otra”, afirmó Roberto Fontolan, director de la revista Oasis.

"El tema de la educación es muy fuerte, porque la educación, incluso históricamente, nació como una exigencia de la fe, es decir, la transmisión del valor profundo de la fe a las nuevas generaciones, a los demás, y por tanto se inserta en esta dinámica natural a todo hombre", añadió.

Como decía don Giussani, subrayó Fontolan, la educación “es introducción a la relación con la realidad, con la realidad total”, es decir, “es un modo, es el modo con el que cada uno de nosotros se relaciona con lo que es distinto de sí”.

En este contexto, "el gran desafío de estos años es que las religiones por un lado y las culturas, también las culturas laicas, por otro, ya no pueden dar por descontado este proceso, esta necesidad de construir el puente entre una generación y otra".

"¿Qué quiere decir este puente? Simplemente, la forma con que de una generación a otra se interroga sobre la relación con la realidad, que en el fondo es la relación con el destino".

Para más información, www.oasiscenter.eu y www.h2onews.org.


domingo, 20 de junio de 2010

Publican catecismo ilustrado por católico perseguido en Guerra Civil Española

Una editorial español ha publicado "El Ripalda en viñetas", un libro que recoge el audaz esfuerzo de un católico por difundir con sus propios dibujos el famoso catecismo del sacerdote jesuita Jerónimo Ripalda en plena Guerra Civil Española.

El diario La Razón recuerda que "era peligroso ser católico en el Madrid de la Guerra Civil: José María Lorente, doctor en ciencias, especialista en meteorología y padre de familia, fue obligado a abandonar su domicilio, despedido del trabajo y detenido tres veces por su fe. Primero lo interrogaron cinco milicianos en su trabajo, después lo encerraron en las taquillas de la plaza de toros de Las Ventas y en una tercera ocasión se entregó voluntariamente para sustituir a una chica detenida. Pero siempre fue liberado".

"Despedido y con su familia a salvo lejos de Madrid, se dedicó a dar clases particulares a hijos de algunas familias, incluyendo, de forma clandestina, la doctrina católica. Para ello, desarrolló un completo catecismo en imágenes, con lápices de colores, que seguía muy de cerca al famoso catecismo del padre Ripalda", sostiene La Razón.

"Lo empezó a dibujar en 1937 y lo acabó en 1939. Ahora lo ha editado la editorial PPC, con sus simpáticos dibujos y su ortodoxia a toda prueba. En él, Lorente nunca alude a las bombas, el hambre o la guerra: para ilustrar el ‘líbranos del mal’ dibuja demonios, llamas y accidentes de coche. Ni una palabra de la persecución contra los católicos. Después de la guerra, Lorente fue militante de Acción Católica, de Adoración Nocturna y, ya viudo con 71 años, fue ordenado sacerdote. Sirvió 21 años como cura y murió a los 92", agrega.

Según informó PPC, sello editorial del Grupo SM, "El Ripalda en viñetas" es una obra que "permite conocer la originalidad del empeño de José María Lorente de plasmar el catecismo tradicional de la época, conocido como El Ripalda, en imágenes muy comprensibles y asequibles".

"La nueva versión del tradicional catecismo de Jerónimo Ripalda incluye el texto original y las láminas que el profesor José María Llorente elaboró en las difíciles circunstancias del Madrid de la Guerra Civil".

"El objetivo de esta obra es ofrecer a estudiosos e investigadores, agentes de pastoral y catequistas, la mayoría de ellos laicos, y a todos aquellos que alguna vez conocieron el catecismo tradicional o que puedan tener interés en conocerlo, la creatividad de un laico, José María Lorente, y la divulgación histórica del mejor experto en catecismos de España, Luis Resines, autor de la presentación y comentarios de la obra", agrega la editorial.

sábado, 19 de junio de 2010

España: la Iglesia le ahorra al Estado 30.000 millones de euros

La Conferencia Episcopal Española (CEE) hizo pública, este jueves, la Memoria de Actividades correspondiente al ejercicio 2008. En la presentación, el vicesecretario de Asuntos Económico de la CEE, Fernando Barriocanal, estimó en 30.000 millones de euros la cantidad que la Iglesia le ahorra al Estado con sus actividades sociales, educativas y caritativas. Frente a esta cifra colosal, resultan elocuentes los escasos 253 millones que la Iglesia recibe de las declaraciones de la renta de los contribuyentes.

El vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Fernando Giménez Barriocanal, aseguró que el Estado ahorra miles de millones de euros y, pese a que no quiso ofrecer una cifra concreta, añadió que la previsión de 30.000 millones de euros “no estaba alejada de la realidad”.

Durante la presentación, Barriocanal defendió la labor de la Iglesia en el ámbito litúrgico, pastoral y asistencial. Sobre este último aspecto, reconoció que la Iglesia es “la mayor realidad asistencial que existe en España”.

En cuando a la actividad litúrgica, Barriocanal apuntó que en 2008 se celebraron 335.484 bautismos, 244.469 comuniones, 94.109 confirmaciones, 104.010 bodas y más de cinco millones de Eucaristías. Con estos datos, justificó la presencia y labor de la Iglesia en la sociedad.

En el trabajo pastoral, detalló, están implicados más de 20.000 sacerdotes, 1.500 religiosos en parroquias, 55.000 religiosos en otros ámbitos y más de 70.000 catequistas. Todas esta actividad se realiza en las más de 22.000 parroquias que hay en España.

Además, en el informe se recoge que los sacerdotes y agentes de pastoral dedicaron a los fieles más de 45 millones de horas que, si hubieran de ser contratadas en el mercado, supondría un importe de 1.860 millones de euros. Teniendo en cuenta que la Iglesia se ha gastado 680 millones, cada euro que invierte rinde más de dos veces y media (2,73).

En la Memoria se detallan el reparto del Fondo Común Interdiocesano y las diferentes actividades de la Iglesia católica en nuestro país. Su contenido ilustra la gran labor que la Iglesia desarrolla, justifica el empleo de los recursos obtenidos mediante las libres aportaciones de los contribuyentes y presenta como conclusión que, aunque valorar en términos económicos la aportación que realiza la Iglesia a la sociedad, es una misión compleja, se puede afirmar que la actividad desplegada, en el ámbito pastoral, educativo, cultural y asistencial, supone un ahorro de decenas de miles de millones de euros para las arcas públicas.

El estudio de la Vicesecretaría para Asuntos Económicos de la CEE, elaborado por la RED GÉNESIS y el GISIC (Grupo de Investigación para el Sostenimiento de la Iglesia Católica), recoge datos suministrados por las 69 diócesis españolas.

La inmensa actividad caritativa y asistencial de las instituciones de la Iglesia es consecuencia directa del anuncio y la vivencia de la fe, por lo que no puede disociarse de la actividad pastoral. Los 4.459 centros asistenciales de la Iglesia, con un total de 2.764.719 personas asistidas, son la expresión más visible de la Cáritas cristiana, como reflejo del amor de Dios al hombre. Según señalan organizaciones como Manos Unidas y Cáritas, a pesar de la crisis, la colaboración generosa de la sociedad sigue aumentando. En Caritas, por ejemplo, en 2009 se produjo un aumento de socios y donantes de un 12,69% con respecto al año anterior.

En el ámbito educativo, 1.370.151 alumnos están escolarizados en centros de titularidad católica. Los centros católicos concertados, además de transmitir a los jóvenes los valores que se derivan del Evangelio, ahorraron en 2008, 4.148 millones de euros a las administraciones públicas. Tal ahorro resulta de la diferencia entre el coste de una plaza en un centro público y el importe asignado al concierto por plaza.

Se ofrecen también algunos datos significativos sobre la actividad de formación teológica y pastoral. En España hay actualmente 1.387 seminaristas y casi 20.000 alumnos se están formando en Universidades y Facultades Eclesiásticas, así como en otros centros superiores de formación.

Con respecto a la actividad evangelizadora en el extranjero, 17.000 misioneros españoles anuncian el Evangelio por todo el mundo y entregan su vida, de forma generosa, a los que más lo necesitan. El mayor porcentaje, un 73%, está en América Latina.

Por último, se aborda también la actividad cultural, en la que se destaca la gran labor que la Iglesia realiza en el mantenimiento del 33% de los monumentos existentes en nuestro país. Un patrimonio que la Iglesia debe mantener con gran esfuerzo para que toda la sociedad se beneficie de ello. Pensemos, por ejemplo, en todos los recursos indirectos, relacionados en su mayoría con el turismo, que genera el patrimonio de la Iglesia. Se cita, en este Año Santo Compostelano, la relevancia que tiene el Camino de Santiago, a donde, sólo en 2008, llegaron 125.141 peregrinos, de los cuales más del 80% lo hicieron por motivaciones religiosas.

La Memoria concluye con datos económicos de las diócesis y parroquias. Estos datos revelan que las aportaciones directas de los fieles son su fuente principal de sostenimiento.

Desde 2008, el sostenimiento de la Iglesia depende exclusivamente de los católicos y de todos aquellos que reconocen su labor. Quienes libremente quieran hacerlo, pueden marcar la casilla de la Iglesia católica en su Declaración de la Renta. Un 0,7% de sus impuestos se dedican así, sin coste adicional para el contribuyente, a la labor de la Iglesia. Es un sencillo gesto que no cuesta nada y que, como se observa en la Memoria, rinde mucho. No supone pagar más impuestos, ni que Hacienda le devuelva menos al contribuyente y es compatible con marcar también la casilla de “Otros fines sociales”.

Con el objetivo de animar a marcar la X en la casilla de la Iglesia católica, el Secretariado para el Sostenimiento Económico de la Iglesia lanzó la Campaña de la Renta 2010. Como en años anteriores, se utiliza la marca XTANTOS en diversos formatos publicitarios para explicar de forma gráfica la labor de la Iglesia y la necesidad de que cada vez más personas se comprometan con ella para que pueda seguir ayudando a tantos que todavía necesitan tanto.

Puede consultarse más información en: www.conferenciaepiscopal.es y www.portantos.es.


miércoles, 16 de junio de 2010

La Educación como valor humano

Invitado: James Nava

Uno de los aspectos más interesantes de la educación, sobre el que merece que nuestros maestros hagan especial hincapié en sus clases, es la capacidad de transmitir humanidad y valores importantes, que están siendo relegados para favorecer una educación enfocada exclusivamente como una herramienta para encontrar trabajo en el mercado laboral. Aun cuando esta tarea es primordial, es necesario también afrontar la educación como un proceso para inculcar valores humanos, de tolerancia, de pensamiento independiente y crítico, y de formación intelectual.
No podemos caer en el error de desprender a la educación de ese parte que la convierte en un valor en sí misma por su función de educación integral de la persona, en conocimientos y valores útiles para la sociedad y para el individuo. De forma muy habitual se ha entendido la educación como una herramienta para alcanzar el estatus social, objetivos laborales, o beneficios económicos. Esto ha ocasionado, en parte, el alto número de fracaso y deserción escolar en general, y en particular entre los hispanos. Necesitamos priorizar la educación de la persona como un valor en sí mismo; posiblemente no haya mejor objetivo en todo el proceso educativo que enseñar a pensar con independencia. Es la piedra angular para que la educación sea transmisión de conocimientos y humanidad.

No podemos considerar la educación como si enseñar literatura, historia, ciencias o matemáticas, fuese la culminación del proceso, porque sólo es el principio para formar en valores humanos. De forma alarmante, esa formación en valores está siendo apartada por planes educativos y políticos más interesados en manipular las mentes de los futuros votantes que de enseñarlos esos valores que harán de ellos auténticos ciudadanos de pensamiento libre. Educar la humanidad de un individuo es proporcionarle el mejor legado, dejarle en herencia valores, saber pensar por sí mismo, conceptos importantes como nación, vida, Constitución, ciudadanía, ecología, responsabilidad, liderazgo, patriotismo, unidad, solidaridad, compasión…Un conjunto de emociones y sentimientos que formarán parte de su educación personal y de su forma de ver el mundo y la vida. Esto es lo que permite, en último término, convertir la educación en un instrumento de humanización.
En este proceso de educación, que tiene a la humanidad como eje central, el manejo de herramientas informáticas, ordenadores, nuevas tecnologías, etc, sólo es un medio no un fin. Con mucha frecuencia, los planes de estudio priman el uso de estos medios como si fueran lo más importante. No lo son. La figura del maestro es la clave de una educación humana, que permita transmitir de forma adecuada conocimientos, valores, ideas y hasta ejemplos de comportamiento. El maestro es la pieza fundamental de una educación humanista. Si arrinconamos la importancia del maestro, estamos avanzando hacia una educación deshumanizada, por muchos ordenadores que manejemos.

Necesitamos recuperar el valor del maestro en una educación verdaderamente humanista, y para ello debemos recuperar también el papel del maestro en el aula, la disciplina y la autoridad del maestro sobre los alumnos. Sin esa necesaria disciplina, que hoy brilla por su ausencia en tantas escuelas y Universidades, la función educadora del maestro entra en riesgo de desaparecer.
La sociedad actual ha despojado a los maestros de autoridad moral y real en las aulas, y eso se está pagando con tasas de fracaso escolar, de alumnos poco o nada educados en valores importantes, escasamente preparados para la vida, y en ciudadanos poco responsables que más tarde votan a líderes políticos absolutamente irresponsables y mediocres. Lo vemos continuamente en todas partes.
La educación actual, que anda por caminos peligrosos en algunas cuestiones, necesita recuperar de forma urgente la figura del maestro respetado que sabe guiar con disciplina y autoridad a los alumnos, sin que las clases se conviertan en un cachondeo diario y una anarquía que es fábrica de parados e ignorantes integrales.
El reto de educar en humanidad es hoy más necesario que nunca, esto es cierto, porque la deriva en la educación ha descuidado los valores humanistas de forma alarmante. No es la primera vez que un panorama así sucede en la historia, ya se ha vivido en otras épocas; por eso la lucha para conseguir una educación que transmita humanidad es probablemente el mayor reto que afrontamos, en tanto que esa educación marcará cómo van a ser las futuras generaciones y el mundo que conocemos.
Una educación humanista puede permitir que cada uno sienta verdadero orgullo de la misma, que siempre será una educación enriquecedora y positiva para cada persona y la sociedad.

lunes, 14 de junio de 2010

San José de Calasanz Fundador de las Escuelas Pías (Escolapios)


José de Calasanz, sacerdote y santo español, es el genial pionero de la escuela popular y gratuita en Europa. Innovador incansable, es uno de los más grandes educadores de todos los tiempos. Fundó la Orden de Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías (Escolapios), hoy extendida por todo el mundo.

Sufrió por su ideal persecuciones y traiciones. Denunciado ante el Santo Oficio, fue depuesto de su cargo y vió destruida su Obra. Sólo fue restaurada años después de su muerte.

Admirado como precursor de la pedagogía moderna, logró plasmar en realidad fecunda el lema que inculcó a millares de discípulos: "piedad y letras".