- En educación, también se detectan claroscuros: aunque el gasto público ha aumentado mucho en las tres últimas décadas (y alcanza el 4,8% del PIB), está por debajo de la media de la OCDE (5,5%); esto se traduce en un bajo nivel educativo en la enseñanza obligatoria (ocupando el puesto 25º-30º de unos 60 Estados desarrollados que participan en el Informe PISA). Muy similar es el balance a realizar en las universidades: España invierte el 1% del PIB en educación terciaria (frente a una media del 1,3% de la OCDE), pero muy pocas universidades y centros de investigación españoles alcanzan altos niveles de excelencia en los rankings internacionales.
- En lo referente a la investigación científica y desarrollo tecnológico, los datos son especialmente negativos.
Aunque se han producido avances en los últimos años, España sólo invierte el 1,2% del PIB en I+D, siete décimas menos que la media europea y menos de la mitad que países como EEUU y Japón. Además, España se encuentra en un pobre 25% de la media de patentes presentadas en la UE-15. Todo ello se traduce en bajas tasas de productividad, escaso valor añadido incorporado a las exportaciones y limitada innovación tecnológica al margen de las grandes multinacionales. - Mucho más positivos son, en cambio, otros indicadores culturales en el ámbito literario (incluida la producción editorial), artístico (segundo país del mundo con más patrimonio cultural UNESCO y grandes museos), deportivo, gastronómico e incluso cinematográfico. Y, sobre todo (aunque este factor esté compartido con otros 18 Estados), el protagonismo internacional de la lengua española es incontestable: unos 450 millones de usuarios lo convierten en el cuarto más hablado del mundo, el tercero más usado en Internet, y el segundo más estudiado y utilizado como idioma extranjero, sólo por detrás del inglés.
KIRKUK, martes 7 de abril de 2009 (ZENIT.org).- Cinco cristianos han sido asesinados en varias ciudades iraquíes en las últimas dos semanas. Así lo ha confirmado el arzobispo de Kirkuk, monseñor Louis Sako, este lunes a la agencia italiana Asianews.
La primera víctima, un anciano de 71 años, fue asesinado por unos desconocidos que asaltaron su casa para robar, en Kirkuk. El resto de las víctimas son dos hermanas de mediana edad y el propietario de un restaurante en Bagdad, y un mecánico electricista asesinado a tiros en su despacho de Mosul.
Pero la mayor preocupación en estos momentos, explica monseñor Sako, es que la retirada de las tropas americanas cree un vacío de seguridad que conduzca al país a una guerra civil.
"Aún no se ha visto una verdadera reconciliación entre los diversos grupos étnicos y religiosos. El ejército y la policía no son capaces aún de mantener el orden y la seguridad en el país", explica el prelado, quien teme que en estas circunstancias, la retirada anunciada de las tropas americanas provoque una desestabilización aún mayor.
"En esta Semana Santa, oremos por la paz y la estabilidad de Iraq, y para que la sangre de los mártires pueda volver a traer la paz. Cristo crucificado y resucitado nos pide perseverar y mantener nuestra presencia y testimonio", añade monseñor Sako.
Según revela esta agencia, fuentes eclesiásticas en el país ya habían advertido hace días que los cristianos seguían en el punto de mira de "organizaciones criminales", que antes se amparaban en Al Qaida para cometer sus ataques contra los cristianos, básicamente para robarles sus bienes.
Para monseñor Sako, el problema es que esta violencia sigue empujando a los cristianos a huir del país, "en un éxodo que parece no terminar nunca", lo cual aumenta aún más la inseguridad de los que deciden quedarse.

