martes, 29 de noviembre de 2016
Los obispos piden un Pacto Educativo en el que la Religión siga siendo evaluable y computable
La CEE se reunió el 18 de octubre con el Ministro de Educación para abordar su postura
Dejemos la rémora trasnochada: el hecho religioso es algo positivo, y no dejarla fuera: fuera del horario, del currículum... el hecho religioso católico tiene todo derecho del mundo a estar presente en el desarrollo integral.
(…)
Por otro lado, los obispos se posicionaron a favor de un Pacto Educativo, desvelando un encuentro mantenido el pasado 18 de octubre con el entonces ministro de Educación en funciones, Íñigo Méndez de Vigo. "Vemos la necesidad urgente de un pacto educativo, que acabe de una vez acabe con los cambios al vaivén de las ideologías imperantes, y que ofrezca la posibilidad de un gran consenso en el que la educación sea una cuestión de Estado, que redunde en mejores ofertas de calidad".
Para ello, los obispos quieren ser una sola voz. "La Iglesia quiere concurrir de forma unitaria. Quiere tener una voz única en el concurso de voces que se den cita en este debate", declaró Gil Tamayo, quien subrayó la importancia de la educación católica en España, con 2.600 centros específicamente católicos, con 1,468 millones de alumnos, 2500 centros concertados católicos, más de 25.500 profesores de Religión, o más de 3,5 millones de alumnos inscritos en enseñanza religiosa.
"La Iglesia tiene un peso, una palabra y un ideario, quiere ser coherente y concurrir al servicio del bien común de la sociedad española, y quiere hacerlo con voz unitaria", recalcó el portavoz episcopal, quien pidió la "concordancia de todos los actores" (padres de alumnos, responsables de colegios, profesores de Religión....).
"Estamos para sumar, porque vemos la necesidad reiterada de este pacto por el bien de nuestros jóvenes", incidió Gil Tamayo, quien añadió que "no se entró en detalles" durante el encuentro con el ministro.
Eso sí: el portavoz episcopal recalcó que dicho acuerdo ha de tener en cuenta el actual "marco de acuerdos internacionales, que tienen rango de ley orgánica", y que la asignatura de Religión esté plenamente integrada en el currículum. "Estos son nuestros principios. Necesitamos acabar con la incomunicación y caminar juntos", añadió Gil Tamayo, quien pidió "un aporte positivo al conjunto de la oferta educativa" en España, a la par que defendió "el derecho de aquellos que quieren que se eduque a sus hijos conforme a sus convicciones".
"Coherencia en los principios, porque sin identidad no hay diálogo, y al mismo tiempo mano tendida. Ver lo que nos une, y a partir de ahí desarrollar un proyecto educativo para el bien de los niños y los jóvenes españoles". Esta es la voluntad de la Iglesia. "Tenemos que dejar añejas posiciones: la educación tiene que ser un campo neutro, formamos para la realidad, no para las entelequias".
"¿Cómo se lleva esto a la práctica? Ya buscaremos la manera. Pero estamos obligados a hacerlo por coherencia. Dejemos la rémora trasnochada: el hecho religioso es algo positivo, y no dejarla fuera: fuera del horario, del currículum... el hecho religioso católico tiene todo derecho del mundo a estar presente en el desarrollo integral de los niños y jóvenes en virtud del derecho de los padres a educarlos".
Dejemos la rémora trasnochada: el hecho religioso es algo positivo, y no dejarla fuera: fuera del horario, del currículum... el hecho religioso católico tiene todo derecho del mundo a estar presente en el desarrollo integral.
(…)
Por otro lado, los obispos se posicionaron a favor de un Pacto Educativo, desvelando un encuentro mantenido el pasado 18 de octubre con el entonces ministro de Educación en funciones, Íñigo Méndez de Vigo. "Vemos la necesidad urgente de un pacto educativo, que acabe de una vez acabe con los cambios al vaivén de las ideologías imperantes, y que ofrezca la posibilidad de un gran consenso en el que la educación sea una cuestión de Estado, que redunde en mejores ofertas de calidad".
Para ello, los obispos quieren ser una sola voz. "La Iglesia quiere concurrir de forma unitaria. Quiere tener una voz única en el concurso de voces que se den cita en este debate", declaró Gil Tamayo, quien subrayó la importancia de la educación católica en España, con 2.600 centros específicamente católicos, con 1,468 millones de alumnos, 2500 centros concertados católicos, más de 25.500 profesores de Religión, o más de 3,5 millones de alumnos inscritos en enseñanza religiosa.
"La Iglesia tiene un peso, una palabra y un ideario, quiere ser coherente y concurrir al servicio del bien común de la sociedad española, y quiere hacerlo con voz unitaria", recalcó el portavoz episcopal, quien pidió la "concordancia de todos los actores" (padres de alumnos, responsables de colegios, profesores de Religión....).
"Estamos para sumar, porque vemos la necesidad reiterada de este pacto por el bien de nuestros jóvenes", incidió Gil Tamayo, quien añadió que "no se entró en detalles" durante el encuentro con el ministro.
Eso sí: el portavoz episcopal recalcó que dicho acuerdo ha de tener en cuenta el actual "marco de acuerdos internacionales, que tienen rango de ley orgánica", y que la asignatura de Religión esté plenamente integrada en el currículum. "Estos son nuestros principios. Necesitamos acabar con la incomunicación y caminar juntos", añadió Gil Tamayo, quien pidió "un aporte positivo al conjunto de la oferta educativa" en España, a la par que defendió "el derecho de aquellos que quieren que se eduque a sus hijos conforme a sus convicciones".
"Coherencia en los principios, porque sin identidad no hay diálogo, y al mismo tiempo mano tendida. Ver lo que nos une, y a partir de ahí desarrollar un proyecto educativo para el bien de los niños y los jóvenes españoles". Esta es la voluntad de la Iglesia. "Tenemos que dejar añejas posiciones: la educación tiene que ser un campo neutro, formamos para la realidad, no para las entelequias".
"¿Cómo se lleva esto a la práctica? Ya buscaremos la manera. Pero estamos obligados a hacerlo por coherencia. Dejemos la rémora trasnochada: el hecho religioso es algo positivo, y no dejarla fuera: fuera del horario, del currículum... el hecho religioso católico tiene todo derecho del mundo a estar presente en el desarrollo integral de los niños y jóvenes en virtud del derecho de los padres a educarlos".
lunes, 28 de noviembre de 2016
Cuando la religión (Papa Francisco) se encontró con la ciencia (Stephen Hawking)

Un encuentro sorprendente: entre el Papa que sostiene que la misericordia de Dios es infinita, y el científico que descarta que Dios exista debido a la infinitud del Universo. Stephen Hawking participará el próximo 2 de diciembre en Roma, en un convenio sobre el Big-Bang, la teoría elaborada por el sacerdote católico Georges Lemaître, que hoy se considera la hipótesis más aceptada sobre el origen del universo.
El Papa Francisco y Stephen Hawking; entre fe y razón la mano tendida
El científico británico Stephen Hawking y el Papa Francisco tuvieron un ‘cara a cara’ este lunes 28 de noviembre en el Vaticano; días después de que el astrofísico británico asegurará que preguntarse sobre “qué había antes del Big Bang” carece de sentido, debido a que “es como cuestionarse qué hay al sur del Polo Sur”.
Poco común y cordial el encuentro entre los dos carismáticos representantes mundiales de la fe católica – Francisco – y de la razón basada en el conocimiento científico – Hawking – y, al mismo tiempo, ubicados en la antípoda de la idea de Dios.
En esta línea, el Papa latinoamericano considera a Dios como un Padre de misericordia infinita, más grande del Universo que ha creado, el mismo que estudia Hawking desde hace décadas y que considera surgió de la nada y sin intervención divina.
“Con James Hartle de la Universidad de California, determiné qué condiciones físicas debía tener el universo primitivo si el espacio-tiempo no tuviera límites en el pasado. Nuestro modelo se conoce como la “Propuesta de No Límite”, dijo Hawking, el viernes durante el encuentro ‘Ciencia y sostenibilidad’, organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias y que se celebra hasta el 29 de noviembre en la Casina Pio IV del Vaticano.
Sin embargo, la teoría sobre la explosión del universo que lo arrojara en una irreversible expansión fue formulada por un sacerdote de Bélgica, Georges Lemaître (1894 – 1966).
De hecho esa teoría (1927) ha inspirado a varios estudiosos modernos, entre ellos Hawking que aseguró qué preguntarse sobre lo que había antes del Big Bang (la considera en su aparato teórico) no tiene sentido en la “Propuesta de No Límite” porque no hay noción de tiempo disponible como referencia. Sería como preguntar qué hay al sur del Polo Sur”, dijo Hawking.
Hawking consideró que “el descubrimiento de la expansión del Universo” ha sido uno de los descubrimientos “intelectuales más importantes” de los últimos tiempos. Precisamente, el próximo 2 de diciembre participará al homenaje que se prepara en Roma en la Academia de Bélgica en honor del presbítero Lemaître.
Por ende, el Big-Bang es una teoría aceptada en el mundo académico y que trasciende en la formación de las galaxias y los planetas. Aún no hay respuesta que convenza sobre qué pasó antes de la explosión, qué provocó ese estallido y entonces cuál es la razón de la existencia sin embargo existe una lógica. “El mensaje de la ciencia es que somos hijos de una lógica y no del caos”, dijo el físico nuclear italiano Antonino Zichichi y colega de Hawking a Radio Vaticano.
El Papa Francisco y el Big-Bag
De ahí, el Big-Bang es un acto de amor de Dios, según el Papa Francisco que en octubre de 2014 en un discurso a la Plenaria de la Academia de las Ciencias no mordió la ´manzana´ de la discordia entre religión y ciencia.
Asimismo, considera que la Ciencia con sus descubrimientos no niega la existencia de Dios, al contrario, la evolución hace parte del diseño de Dios para su creación. Así, el “Big-Bang no contradice la intervención de un Creador divino”.
“Y así la creación ha proseguido su marcha por siglos y siglos, milenios y milenios hasta que se ha convertido en lo que hoy conocemos; exactamente porque Dios no es un mago sino el Creador que da el ser a todas las cosas.
El inicio del mundo no es obra del caos que debe a otro su origen, sino que se deriva directamente de un Principio supremo que crea por amor.
El Big-Bang, que hoy se sitúa en el origen del mundo, no contradice la intervención de un creador divino, al contrario, la requiere. La evolución de la naturaleza no contrasta con la noción de creación, porque la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan”, constató Francisco.
El milagro de la vida en Hawking
Por su parte, Stephen Hawking uno de las científico más respetados del mundo, en 2010, en el libro El gran diseño, afirma que el universo surgió de manera espontánea y que detrás está la física y sus leyes, prescindiendo de Dios para explicar el origen de la vida.
En su libro, el famoso astrofísico y cosmólogo abiertamente se define ateo y considera que la religión cree en los milagros, en contrasto con el método científico. “No hay ningún Dios”, insiste.
No obstante, Hawking representa un milagro para la ciencia. Pues, inexplicablemente sobrevive aún hoy a los 73 años después de que le diagnosticaran a los 21 años la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa que provoca una parálisis muscular.
El dictamen médico era que no duraría entre dos o tres años de vida. Hawking en cambio se ha casado, ha tenido hijos y viaja por el mundo para dar sus conferencias. Actualmente puede mover los ojos y las mejillas las que le permiten controlar un computador para comunicar a través de un sintetizador de voz. Con acento robótico insiste en que la ciencia explicará el principio de la vida.
Para saber más sobre la teoría del Big Bang, entra aquí:
¿La teoría del “Big Bang” contradice a la Biblia?
Stephen Hawking: Sacerdote Georges Lemaitre es padre de la teoría del Big Bang
En una conferencia pronunciada en el Vaticano, durante el encuentro sobre “Ciencia y sostenibilidad”, organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias, Stephen W. Hawking, físico teórico y profesor de la Universidad de Cambridge, defendió el legado científico del sacerdote belga y profesor de física de la Universidad Católica de Lovaina, Georges Lemaitre.
Para Hawking, Lemaitre es “el padre del Big Bang”.
La teoría del Big Bang propone que el universo se encontraba inicialmente en un estado de gran densidad y tras una gran explosión habría entrado en un proceso de expansión y enfriamientom en el cual nos encontraríamos en la actualidad.
Tradicionalmente, se ha considerado que el padre de esta teoría es el físico y astrónomo soviético de nacionalidad estadounidense George Gamow, cuyos estudios e investigaciones dan aportes esenciales para la explicación de los orígenes del universo y la consolidación de la teoría del Big Bang.
Sin embargo, precisó Hawking en su conferencia, “Georges Lemaitre fue el primero en proponer un modelo en el que el universo tuviera un comienzo infinitamente denso. Así, pues, él y no George Gamow es el padre del Big Bang”.
En su intervención, el profesor Hawking expuso diferentes conceptos y teorías relacionados con el origen y naturaleza del universo como las ondas gravitacionales, el multiverso o las microondas procedentes de los instantes previos al Big Bang.
“La evidencia científica para confirmar la idea de que el universo estaba inicialmente en un estado muy denso, surgió en octubre de 1965, con el descubrimiento de un débil fondo de microondas en todo el espacio. La única explicación posible para este fondo de microondas es que sea radiación proceda de un universo primigenio muy denso y caliente. A medida que el universo se expandía, la radiación se iba enfriando, hasta que quedó el débil remanente que podemos detectar hoy”, dijo.
Hawking, quien se ha declarado públicamente ateo, se ha visto envuelto en numerosas polémicas al negar la existencia de Dios y por argumentar que no es necesario recurrir a Dios para explicar el origen de la existencia.
En unas declaraciones de junio de 2015 al diario español El Mundo, defendió que “en el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico creer que Dios creó el Universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente”. “No hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero estos no son compatibles con la ciencia”, subrayó.
A pesar de sus posiciones en contra de la existencia de Dios, el profesor de la Universidad de Cambridge ya acudió al Vaticano en 2008 para participar en un congreso similar sobre el origen del universo y la evolución de las especies.
Para Hawking, Lemaitre es “el padre del Big Bang”.
La teoría del Big Bang propone que el universo se encontraba inicialmente en un estado de gran densidad y tras una gran explosión habría entrado en un proceso de expansión y enfriamientom en el cual nos encontraríamos en la actualidad.
Tradicionalmente, se ha considerado que el padre de esta teoría es el físico y astrónomo soviético de nacionalidad estadounidense George Gamow, cuyos estudios e investigaciones dan aportes esenciales para la explicación de los orígenes del universo y la consolidación de la teoría del Big Bang.
Sin embargo, precisó Hawking en su conferencia, “Georges Lemaitre fue el primero en proponer un modelo en el que el universo tuviera un comienzo infinitamente denso. Así, pues, él y no George Gamow es el padre del Big Bang”.
En su intervención, el profesor Hawking expuso diferentes conceptos y teorías relacionados con el origen y naturaleza del universo como las ondas gravitacionales, el multiverso o las microondas procedentes de los instantes previos al Big Bang.
“La evidencia científica para confirmar la idea de que el universo estaba inicialmente en un estado muy denso, surgió en octubre de 1965, con el descubrimiento de un débil fondo de microondas en todo el espacio. La única explicación posible para este fondo de microondas es que sea radiación proceda de un universo primigenio muy denso y caliente. A medida que el universo se expandía, la radiación se iba enfriando, hasta que quedó el débil remanente que podemos detectar hoy”, dijo.
Hawking, quien se ha declarado públicamente ateo, se ha visto envuelto en numerosas polémicas al negar la existencia de Dios y por argumentar que no es necesario recurrir a Dios para explicar el origen de la existencia.
En unas declaraciones de junio de 2015 al diario español El Mundo, defendió que “en el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, era lógico creer que Dios creó el Universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente”. “No hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero estos no son compatibles con la ciencia”, subrayó.
A pesar de sus posiciones en contra de la existencia de Dios, el profesor de la Universidad de Cambridge ya acudió al Vaticano en 2008 para participar en un congreso similar sobre el origen del universo y la evolución de las especies.
martes, 22 de noviembre de 2016
lunes, 21 de noviembre de 2016
«La Lomce no se puede derogar. Sería mandar al limbo a ocho millones de niños»
(…)
Si el segundo aviso fue Fernández Díaz, el primero fue la Lomce. Le recuerdo en la reciente foto que publicó ABC en portada, tras la propuesta de la oposición en pleno que pedía derogarla, con cara de perplejidad...
Le digo con claridad que esa ley no se puede derogar porque eso sería mandar al limbo a ocho millones doscientos mil niños y niñas y causaría el desconcierto más absoluto en 780.000 docentes. Por tanto, eso no lo vamos a hacer. Pero sí queremos buscar la manera de aplicar razonablemente la ley mientras buscamos ese gran Pacto nacional por la Educación.
¿Suspender la reválida fue un gesto de Rajoy en su investidura para allanar el camino para ese pacto?
Lo de reválida es un término que se ha usado, pero en realidad se trata de evaluaciones. La idea no es usar un filtro para que pasen de clase los chicos y chicas. El objetivo es ver si el sistema cumple su finalidad y que a aquellos centros que necesiten ayuda se les pueda prestar. Lo que vamos a hacer es doble. El presidente ya aludió a suspender el carácter académico de la evaluación de 4º de la ESO y de 2º de Bachillerato. Por tanto, no habrá que pasar ese examen para el título de bachiller.
También hay cambios sobre el acceso a la Universidad
La prueba de acceso hay que hacerla porque hay 224.000 personas que quieren acceder a la Universidad y lo vamos a hacer con las troncales de segundo año. Será un examen pactado con los rectores de las 85 Universidades españolas y estoy muy satisfecho de ese entendimiento. Y en cuarto de la ESO vamos a hacer lo mismo.
¿Fue un error aprobar la LOMCE?
Hay que intentar no demonizar las leyes y ver lo positivo que tienen. Y la Lomce está obteniendo resultados: uno de sus objetivos era rebajar el fracaso electoral, que estaba en el 26,3% de abandono temprano, y hoy estamos en el 19,3% y nos vamos a ir acercando al 15% que fija la UE. También la FP empieza a ser apreciada, y hay que reconocer que esa ley crea un núcleo básico que estudian los niños y niñas con independencia de dónde lo hagan, y eso cohesiona al país.
¿Ese Pacto, que ya intentó su antecesor socialista Ángel Gabilondo, busca fundamentalmente el concurso del PSOE o se abre a otros?
El pacto lo vamos a hacer primero con una subcomisión en el Congreso abierta a que todos incorporen sus propuestas, y el Gobierno lo trasladará a una ley mucho más amplia, con temas como el estatuto del docente, la convivencia escolar, el aprendizaje de lenguas o la revolución tecnológico-digital.
Pero ¿qué le hace pensar que el PSOE vaya a sumarse teniendo en cuenta que sus primeros movimientos en el Congreso han sido interpretados como un intento por hacerse perdonar ante sus votantes su abstención a Rajoy?
La historia de España de los siglos XIX y XX fue la historia de una facción que llegaba al poder y hacía su Constitución, y cuando llegaba la otra, imponía la suya. Y eso ha dado lugar a una larga lista de constituciones y a resultados políticos indeseados. Creo que en 1977 acabamos con esa dinámica y logramos un marco político que nos cobija a todos, incluso a los que no están de acuerdo con la Constitución de 1978. Pues ahora hay que hacerlo con la educación. La gente quiere que nos pongamos de acuerdo, y eso está abierto a quien quiera trabajar lealmente. Pero, como se ha puesto de moda en la UE, para bailar el tango hacen falta dos.
jueves, 17 de noviembre de 2016
«La resistencia a tener reválidas es absurda y una maniobra política»
Una experta y pedagoga sueca también tacha de «disparatada» la defensa de que los niños no hagan deberes en casa
La pedagoga y ensayista sueca Inger Enkvist, experta en la comparación de sistemas educativos occidentales, ha asegurado que "la resistencia a tener reválidas es absurda" y ha considerado la polémica en torno a esta cuestión como "una maniobra política".
Esta es una de las afirmaciones que defiende este martes Enkvist (Vämland, Suecia, 1947) en la conferencia que pronuncia en Logroño sobre "Los secretos del milagro del sistema educativo finlandés", organizada por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
"La discusión sobre la realización o no de la reválida es absurda porque los países occidentales que tienen buenos resultados educativos la tienen", según Enkvist, para quien "España debe tomarse en serio lo de las reválidas".
Ha propuesto que, por ejemplo y "para no asustar a nadie", se podría realizar una reválida a diferentes niveles: una "más seria" para los alumnos que desean acceder a estudios universitarios y otra "más básica" para quienes desean dejar de estudiar tras el bachillerato.
Para ella, "todos los alumnos tienen derecho a terminar su escolarización de una manera digna, con un certificado en la mano, que no tiene que ser el mismo para todo el mundo".
"No hay que tenerle miedo a las reválidas, es una cosa muy normal comprobar el resultado de varios años de inversión, tanto de dinero como de esfuerzo de los alumnos", según ella, para quien "no hay ningún signo de que la reválida produzca un trauma en el alumno".
En los países occidentales con éxito educativo también hay reválida al finalizar la educación obligatoria, lo que permite conocer si las metas propuestas en los currículos se han logrado, si una escuela es "seria" por el buen resultado de sus estudiantes y para que "los alumnos hagan un esfuerzo especial, sepan lo que han aprendido, qué quieren estudiar y qué tipo de estudios le sirven".
Enkvist, también experta en literatura hispánica, sobre todo en Mario Vargas Llosa y Juan Goytisolo, ha precisado que el debate español sobre la reválida también es "una maniobra política", en el sentido de que "si no se hace la reválida, nadie verá que los alumnos tienen niveles o resultados diferentes".
"Pero eso es como una manera de no tener en cuenta que algunos alumnos que trabajan muy poco, es como la política de la avestruz, si no se dice, no existe, y esto es infantil", ha subrayado.
Finlandia puede funcionar en cualquier rincón
Respecto al buen funcionamiento del modelo educativo finlandés, ha dicho que puede funcionar en cualquier país si se adoptan unas medidas necesarias. Entre ellas, ha citado que los alumnos se esfuercen, que los padres apoyen el proceso educativo, que los profesores estén "muy contentos con su profesión, ilusionados y que trabajen bien"; que haya un ambiente muy positivo y que las autoridades tengan "una actitud sensata" y que su meta sea que los alumnos aprendan mucho.
Ha considerado que, en la actualidad, en España, cuyo sistema educativo se encuentra clasificado en la mitad de los de los países occidentales, no se dan esas premisas y ha calificado como un "disparate" la postura de quienes defienden que los niños no hagan deberes en casa. Esta experta ha reconocido que algunos horarios de los alumnos más jóvenes en España son bastante largos y entiende que pueden llegar a casa cansados.
Frente a ello, ha planteado, por ejemplo, tener un número de clases "adecuado", con un contenido "muy bueno", con profesores "inteligentes", con recreos para jugar o tomar el aire y con tiempo libre en su casa, pero que puedan dedicar parte de ese tiempo libre a los deberes.
"El problema no es tener o no tener deberes porque todos los países occidentales con éxito utilizan deberes, sino que hay que combinar tener deberes inteligentes con clases inteligentes y con recreos para descansar", ha defendido.
Ha incidido en el objetivo de que el alumno aprenda algo nuevo cada vez que entre en un aula, ya que "se ha ido demasiado lejos en la idea de que los alumnos puedan aprender lo mismo al mismo tiempo, al mismo ritmo y en la misma aula" porque "esto no es posible, al igual que no lo es tener una educación totalmente personalizada".
Debe haber más opciones, alternativas, programas, itinerarios "o el nombre que más guste" para que sea "un reto razonable para todo el mundo".
"Las autoridades tienen que querer anteponer el aprendizaje a otras metas y tienen que permitir que algunos alumnos aprendan más rápido y que otros vayan un poco más lento", lo que ya se ha resuelto, por ejemplo en Findanlia y en Singapur, cuyo lema, en este último país, es que "el alumno no desperdicie su tiempo".
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