domingo, 13 de septiembre de 2015

“La ciencia es demasiado frágil como para sustentar tu religión”

Artículo publicado originalmente por Centro de Estudios Católicos

Muy pocas personas están enteradas de que el pequeño territorio del Estado Vaticano cuenta con un observatorio astronómico que depende directamente del Papa. Y tal vez son menos aún los que han escuchado que hay toda una comunidad de sacerdotes y hermanos jesuitas dedicada específicamente a los estudios astronómicos tanto en el Observatorio Vaticano, como en su filial en Arizona, USA.
Quisimos entrevistar a uno de sus grandes expertos, el hermano Guy Consolmagno. Guy tiene un particular currículum: Astrónomo, científico planetario, experto en meteoritos y asteroides, y además ha estudiado filosofía y teología. Realizó parte de sus estudios en el MIT y también en Harvard, donde enseñó algunos años. Sirvió en el Cuerpo de Paz de los Estados Unidos en Kenya por 2 años en la década de los ochenta.
En 1989 entró a la Compañía de Jesús donde decidió hacer votos como hermano de la comunidad. Hoy es el responsable de la colección de meteoritos del Observatorio Vaticano y ha participado en una misión especial en la Antártida donde fueron encontrados cientos de meteoritos preservados en medio de bloques de hielo azul. La lista de conferencias, publicaciones, artículos en revistas especializadas y la participación activa en el mundo científico es vasta.
Nos recibió en los cuarteles generales del Observatorio Vaticano en Castel Gandolfo. Encontramos ciertamente a un hombre apasionado por la ciencia, pero también a un hombre con un profundo amor por la Iglesia y por su misión evangelizadora.
Alegre y espontaneo, nos mostró las instalaciones del Observatorio, para finalmente recibirnos en su laboratorio donde, sentados entre microscopios, computadoras, e incluso algunos meteoritos que estaban siendo examinados, tuvimos una cercana conversación.
Hoy somos testigos, a través de los medios de comunicación, de una suerte de “guerra” entre la religión y la ciencia.  Autores científicos famosos no sólo tienden a relegar la religión a lo meramente privado, sino que al mismo tiempo afirman que quien tiene creencias religiosas no puede ser un verdadero científico.
En muchas ocasiones escuchamos que la ciencia ha constatado la “inexistencia de Dios”, o que incluso estamos en una época “post-religión”, donde finalmente la religión ha sido superada y no es más que el recuerdo de un pasado ignorante. Por el otro lado, se ha manifestado a veces una cierta oposición a la ciencia por parte de creyentes de varias religiones, sea por razones éticas o por una especie de temor producido cuando los avances científicos se perciben como opuestos a las propias creencias religiosas.
 ¿Por qué esta suerte de guerra?
Es preciso entender que las personas que están generando una guerra entre ciencia y religión están tratando de venderte algo.Ellos tienen una agenda definida, y esa agenda no se basa en la verdad. Esto se aplica a los dos polos, tanto para el ateo que insiste en que la religión no es más que una fuente de mal, como para los fundamentalistas religiosos que insisten en que la ciencia es la fuente de todos los males.
Ambos buscan decir que el mal no está en ellos, sino en los otros. En el fondo tratan de negar que el pecado original está presente en todos nosotros. Es de algún modo también una respuesta ante el temor.
El fundamentalismo es una respuesta al miedo. Si tienes miedo de la religión, estás afirmando que no tienes fe en tu ciencia. Y si temes a la ciencia, estás afirmando indirectamente que no tienes fe en tu religión. En el fondo tú no tienes fe en la verdad. Respondiendo a tu pregunta original, yo creo que la causa es el temor.
Los científicos que no tienen ninguna preparación filosófica y tratan de filosofar hacen el ridículo. Lo hemos visto en muchos libros, y se los venden en su gran mayoría a personas que de antemano quieren estar de acuerdo con ellos. Por otro lado, las personas creyentes que no tienen ninguna preparación científica hacen igualmente el ridículo cuando intentan hablar sobre ciencia. Ellos también estan intentando vender libros a personas que ya están de acuerdo con ellos.
La ironía es que la gran mayoría de personas religiosas no son fundamentalistas, e incluso están de acuerdo con la ciencia y la asumen. Y la gran mayoría de científicos están felices con la religión. Si te das cuenta, ¡ambos grupos son las mismas personas!
Pero nosotros, que conformamos esa gran mayoría, hemos permitido que el debate público sea dominado por las personas que están tratando de venderte algo, sea de un extremo o de otro. Y la gran mayoría de veces lo que están intentando vender no tiene nada que ver ni con la ciencia ni con la religión.
En su caso como científico, podríamos afirmar que el ser católico -y por tanto, creer en un Dios que ha creado el universo y que ese mismo Dios es el Camino, la Verdad y la Vida- lo ayuda a ser un “mejor científico”?
A veces olvidamos que, a un nivel fundamental, para ser científico hay que tener ciertas creencias religiosas. Y he dicho “ciertas” creencias religiosas porque déjame recordarte que no todas las religiones y culturas comparten estas creencias.
En lo primero que un científico debe creer es que el universo físico es real. Y hay algunas religiones que creen que todo es una ilusión. Y si todo es una ilusión, ¿cuál sería la razón de ser científico? Por lo tanto debes creer en el universo físico.
También debes creer que el universo físico funciona según reglas, leyes y con una lógica. Pero si eres un pagano y crees que tal cosa cayó porque un dios la hizo caer, y que un rayo en un tormenta sucede porque el dios del rayo lo causó para protestar, o que el trigo creció porque el dios del trigo lo hizo crecer… Si todo lo que sucede en el universo es el resultado de algun diablillo, o espíritu inteligente, no hay manera de hacer ciencia. Sólo mediante la negación de la creencia en los diablillos inteligentes podemos preguntarnos “¿por qué las cosas suceden?”.
Los antiguos romanos persiguieron a los cristianos porque los consideraban ateos, y estaban casi en lo correcto. Hay tantas y tantas versiones de dios en las que yo no creo, porque yo creo en un solo Dios. Y por el primer mandamiento, debo dejar a todos aquellos dioses a un costado. No los voy a adorar, ni tampoco les daré crédibilidad. En ese sentido, yo sólo creo en un Dios más que Richard Dawkins… (risas). Pero es un Dios sobrenatural, que existe más allá de la naturaleza, y antes que la naturaleza.
Eso quiere decir que yo sí puedo preguntarme válidamente cómo funciona la naturaleza. Además de ello, lo que yo conozco por la Revelación es que Dios creó el universo de un modo lógico… lo que me da un motivo más para tratar de entender el universo lógicamente.
Si efectivamente la fe y la ciencia están tan íntimamente unidas, ¿por qué surge este debate? ¿Quién se beneficia con ello?
Cuando observas con atención la historia de la guerra entre la ciencia y la religión, descubres que realmente viene del siglo XIX, de la época victoriana tardía. A veces la agenda era muy sencilla: Por ejemplo, si un partido político estaba vinculado con la Iglesia, el partido político opuesto comenzaba a difundir que “la ciencia es nuestra fuente de verdad”.
En Norteamérica ocurrió como parte de un movimiento contra la inmigración. La gente que proclamaba que la religión era anticientífica era la misma gente que intentaba impedir que inmigraran personas cuyos apellidos terminaban en vocales, porque no podían fiarse de “esos católicos”.
También tienes a la gente que ha abusado de la ciencia. Por ejemplo la evolución es una descripción válida del mecanismo que explica cómo se llega de una especie a otra. Pero hay gente que toma la idea de evolución y la aplica a la eugenesia, al darwinismo social o la utiliza para justificar cualquier tipo de cosas terribles.
En el mismo sentido hay personas que dicen “mi religión es una fuente de verdad”, pero al mismo tiempo utiliza esa afirmación para oprimir a la gente que temen porque no son de la misma religión. Regresamos nuevamente al problema del temor.
Un filósofo que es ignorante acerca de la ciencia filosofará mal. Eso no significa que deba olvidar la ciencia. Por el contrario, ¡debe estudiar ciencia! ¡Y buena ciencia! Y si es posible, dedicar tiempo a ese estudio para aprender o, mejor aún, para colaborar.
Una de las grandes cosas acerca de la ciencia es que nadie se dedica a la ciencia solo. Cada científico tiene uno o dos colaboradores, tiene un equipo. Nadie sabe lo suficiente para hacer el trabajo solo. ¿No sería grandioso que los científicos y los filósofos pudiesen publicar como equipo y aprender unos de otros? Tendríamos a un filósofo que sabe algo de ciencia y a un científico que sabe algo de filosofía trabajando juntos en un mismo proyecto.
En los Estados Unidos el debate ha estado marcado por la “teoría de la evolución” versus la “teoría del diseño inteligente”. Acaba de mencionar que el evolucionismo puede explicar cómo una especie proviene de otra, pero que en el pasado no siempre ha sido aplicado correctamente y ha sobrepasado sus limites. ¿Tiene alguna opinión sobre la teoría del diseño inteligente?
Este es un excelente ejemplo de una hermosa idea que fue utilizada por personas que han distorsionado su sentido. Yo creo en Dios y veo la presencia de Dios en la hermosa lógica del universo. Por lo tanto puedo usarla para “Diseñador” en ese sentido, y ése es el sentido tradicional.
Pero las personas que creen que pueden utilizar la ciencia para probar la existencia de Dios, terminan haciendo de la ciencia algo más poderoso que el mismo Dios. Por eso al final el dios que ellos tratan de probar no es el Dios real.
La gente que dice “yo no entiendo cómo ocurre esto en la naturaleza y por lo tanto debe ocurrir porque Dios existe” reduce a Dios de ser un Dios sobrenatural –fundamento de todo lo existente– a un dios-natural que lanza bolas de fuego. Así terminamos regresando al dios pagano de la naturaleza. Ese es el peligro.
La ciencia es un camino de muchos tropiezos hacia una verdad que nunca obtendremos totalmente. Y la ciencia es un suelo muy, muy frágil, como para sustentar tu religión, porque la ciencia del año 2200 será muy diferente de la ciencia del 2013.
Acerca de esto que acaba de describir resulta un tanto sorprendente saber que desde 1774 la Iglesia católica tiene un observatorio astronómico, que sigue activo hasta la actualidad. Tiene su sede principal en el territorio vaticano de Castel Gandolfo, junto a la casa de descanso del mismo Papa. Y también cuenta con un observatorio con tecnología de última generación en convenio con la Universidad de Arizona, en la montaña Graham. ¿Cuál es el sentido de que la Iglesia tenga un observatorio propio?
Hay una razón sencilla y una más profunda. La sencilla es para mostrarle al mundo que la Iglesia promueve la ciencia. Literalmente con su dinero, literalmente con sus edificios, sobre los que ha instalado telescopios. La casa papal de verano en Castel Gandolfo tiene telescopios en el techo. La iglesia de San Ignacio en Roma tuvo telescopios sobre ella. La Iglesia promueve la ciencia, y la sostiene.
En ese sentido, la Iglesia no sólo no tiene miedo de la ciencia sino que la alienta, siempre y cuando esté dirigida a la verdad y no abuse de ella para justificar cosas que en el fondo sabemos equivocadas.
La segunda razón, la razón más profunda, es que el universo físico es una vía a través de la cual Dios se comunica con nosotros. “Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras” (Rom 1,20). Es una cita de la Carta de San Pablo a los Romanos. Podríamos decir que Dios se revela a sí mismo a través de las cosas que ha creado.
Por lo tanto nosotros estamos llamados a estudiar las cosas que ha creado para poder conocer mejor a Dios. Yo, personalmente, cuando constato el universo físico y la manera como funciona, experimento un gran gozo, similar al gozo que experimento en la oración. Es la presencia de Dios.

sábado, 12 de septiembre de 2015

La ciencia y el cristiano: amigos y aliados por vocación



Para el hombre del siglo XXI, la tecnología lo envuelve todo; nada sucede en su rutina diaria que no tenga relación con ella. Esta, a su vez, es hermana gemela de la ciencia, que no es tan nueva, pero que sólo desde hace poco tiempo ha empezado a afectar de hecho a la vida del ciudadano común.
A pesar de tanta importancia, una parte considerable de personas aún no comprende lo que realmente significan la ciencia y la tecnología. Algunos, motivados por declaraciones falsas de los medios de comunicación o de científicos que van más allá de sus competencias y las presentan como base para el ateísmo, se ponen contra estas dos herramientas maravillosas de nuestra era, creyendo que así defienden su fe. Esta postura, sin embargo, es la peor posible. Podemos enumerar al menos tres grandes motivos para que el cristiano se dedique a conocer más sobre ciencia – y de ellos derivan muchos otros.

El primer motivo es la supervivencia
Si estamos en un mundo tecnológico, sólo quien es capaz de lidiar con él puede tener un empleo y una vida digna en términos de remuneración: todos necesitamos, hoy, conocer en mayor o menor grado la ciencia y la tecnología para desempeñar sus trabajos. Nadie tiene derecho a alienarse y, a pesar de ello, tener una condición social mínimamente aceptable.
Si alguien, no importa por que razón, se coloca a priori contra la ciencia, ¿como puede estudiarla satisfactoriamente para desarrollarse profesionalmente? Esta persona, o está condenada a la hipocresía de quien está contra algo, pero lo acepta por intereses propios, o al completo fracaso profesional y, en consecuencia, social. Ciertamente, ¡no es lo que Dios espera de un hijo suyo!

El segundo motivo para que un cristiano conozca la tecnología y, especialmente, la ciencia, es la apología cristiana, o sea, la defensa de la fe.
Si en el mundo abundan afirmaciones de cuño ideológico que intentan atacar la fe usando la ciencia, nos toca protestar contra ese uso indebido de la ciencia. El papa León XIII refundó el Observatorio del Vaticano en 1891. Ya en el primer párrafo del motu proprio de refundación, dejaba bien claras sus motivaciones, hablando de los que atacan a la Iglesia:
“… Los hijos de las tinieblas tienen la costumbre de denigrarla [a la Iglesia] en público, con insensata calumnia, y, alterando la noción de las cosas y de las palabras, de llamarla amiga del obscurantismo, sustentáculo de la ignorancia, enemiga de la luz, de la ciencia y del progreso”.
Por construcción y estructura, la ciencia es neutra en relación a Dios. Es preciso que los cristianos se dediquen a comprender esto para no considerar su fe atacada sin base alguna por ateos que se dicen grandes defensores de la “verdad científica”. En el mismo documento, el papa deja claro que este es el papel esperado de los sacerdotes del Observatorio Vaticano:
“Que todos puedan ver claramente que la Iglesia y sus pastores no se oponen a la ciencia sólida y verdadera, sea humana o divina, sino que la alientan y promueven con la máxima dedicación posible”.
Creo que este también es papel de los laicos.

El último de los tres motivos es, en cierta forma, el más noble. Trata de intercambiar conocimientos entre la teología y la ciencia y la tecnología por el bien de las tras.
El amado papa San Juan Pablo II nos habló mucho sobre eso:
“La ciencia puede liberar a la religión de error y superstición; la religión puede purificar la ciencia de idolatría y falsos absolutos. Cada una puede atraer a la otra hacia un mundo más amplio, un mundo en el que ambas pueden florecer.” (Carta al director del Observatorio del Vaticano, 1988).
La fe puede ser enriquecida, pues “el espíritu crítico más agudizado la purifica de un concepto mágico del mundo y de residuos supersticiosos y exige cada vez más una adhesión verdaderamente personal y operante a la fe, lo cual hace que muchos alcancen un sentido más vivo de lo divino” (Gaudium et Spes, 7).
La ciencia y, principalmente, la tecnología son neutras moralmente y necesitan la ética para no volverse contra el hombre. Ejemplos concretos no faltan: tecnologías militares usadas para la destrucción masiva y la propia crisis ecológica son realidades terribles vividas actualmente por todos.
Tras citar estas tres principales razones para que un cristiano conozca la ciencia, acabo citando a San Agustín, para quien “…muchas veces un infiel conoce por la razón y la experiencia algunas cosas de la tierra, del cielo, de los demás elementos de este mundo…” y, por eso, es vergonzoso “que un cristiano hable de estas cosas como fundamentado en las divinas Escrituras, pues al oírle el infiel delirar de tal modo que, como se dice vulgarmente, yerre de medio a medio, apenas podrá contener la risa” (Comentario al Génesis).
No es razonable, por tanto, que un cristiano se coloque contra teorías científicas (como las del Big Bang y la Evolución, por ejemplo) por motivos puramente religiosos. Si quiere hacerlo, que lo haga en términos científicos, no teológicos – por respeto propio y de todos los demás cristianos.

Atapuerca reorganiza el modelo de la evolución humana

Un equipo dirigido por Juan Luis Arsuaga identifica cuatro grandes fases de progreso anatómico del hombre moderno

Los yacimientos de Atapuerca son los mejores del mundo. Y entre todos los de la sierra burgalesa, quizá el de la Sima de los Huesos sea el más emblemático. De hecho, allí se han recuperado hasta ahora tantos fósiles humanos, con antigüedades de hasta 430.000 años, que un equipo de investigadores, dirigido por Juan Luis Arsuaga, ha decidido elaborar un modelo de evolución del cuerpo humano. Es decir, una especie de «manual» que describa cómo la evolución ha ido formando, característica a característica, la anatomía y las funcionalidades de los seres humanos. El estudio, que aporta luz sobre cómo los neandertales adquirieron sus rasgos distintivos, acaba de publicarse en la revista «Proceedings» de la Academia Nacional de Ciencias norteamericana (PNAS).
Nuestro conocimiento sobre el modo en que ha evolucionado nuestro esqueleto postcraneal (del cuello para abajo) se ha visto hasta el momento obstaculizado por la dispersión geográfica (y cronológica) de las especies de humanos que existieron antes que la nuestra. Pero la enorme abundancia de restos fósiles en la Sima de los Huesos de Atapuerca hace posible elaborar un auténtico «mapa» de las características principales que el género Homo, al que pertenecemos, fue adquiriendo a lo largo del tiempo.

Evolución en cuatro fases


El equipo dirigido por Arsuaga ha elaborado su modelo de evolución dividiéndolo en cuatro grandes fases, o diseños anatómicos funcionales. No en vano, se trata de la mayor colección de fósiles humanos jamás hallada en todo el mundo y, por sí sola, representa una buena parte de todo los que sabemos sobre los rasgos óseos de las especies humanas que precedieron tanto a los neandertales como a los humanos modernos.
Las diferentes estrategias adaptativas adoptadas por los homínidos se reflejan en sus esqueletos. Y, según se explica en el artículo de PNAS, el análisis de los restos de la Sima de los Huesos ha permitido establecer cuatro grandes patrones sucesivos en la evolución del cuerpo humano: el de los ardipitecos, aún arborícolas aunque ocasionalmente bípedos; el de los australopitecos, bípedos por obligación (ya que vivían en extensas sabanas) pero que conservaban aún notables capacidades para vivir en los árboles; el de los humanos «arcaicos», al que pertenecen tanto especies como Homo erectus y los humanos de la Sima de los Huesos (con cuerpos robustos, anchos, más altos que sus antepasados y exclusivamente bípedos); y el de los humanos modernos, de tipo alto, estrecho y esqueleto grácil y esbelto.
Clasificando el tamaño corporal y la forma de los fósiles, los investigadores han encontrado evidencias de que los neandertalespertenecían a la tercera de esas categorías, aunque sus características no surgieron todas al mismo tiempo, sino siguiendo una especie de patrón evolutivo en mosaico, en el que los cambios evolutivos de algunas partes del cuerpo precedieron a los de otras.
El equipo de Arsuaga encontró también que los humanos de la Sima fueron relativamente altos, con cuerpos anchos y muy musculosos, aunque con una capacidad craneal inferior a la de los neandertales. Sin embargo, estos humanos compartían ya una serie de rasgos anatómicos con los neandertales. Rasgos que, por cierto, no están presentes en los humanos modernos, la especie a la que todos nosotros pertenecemos.
Es decir, que a pesar de que los neandertales desarrollaron toda una serie de características propias, algunos de esos rasgos ya estaban presentes en la población de la Sima de los Huesos. 
Toda esta información resultará de gran utilidad en el futuro a la hora de situar una especie de homínido en alguna de las categorías propuestas por Arsuaga y sus colegas. Y aportará nueva luz sobre por qué los rasgos humanos son como son, y no de otra manera distinta.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Irregularidades y arbitrariedades en la Adjudicación de puestos de trabajo

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Unión Sindical Independiente de Trabajadores - Empleados Públicos
C/ Bravo Murillo 39 (E), Escalera 50
Local sindical  - 28015 Madrid
  Teléfono 91 594 55 60 - Fax 91 593 80 77



                                             Madrid, a 11 de septiembre de 2015

          
Estimadas/os compañeras/os:


          Ante las irregularidades y arbitrariedades que se han dado en la Adjudicación de puestos de trabajo en julio y septiembre, nos hemos dirigido a la Dirección General de Recursos Humanos haciendo constar nuestra protesta por las mismas, instando a que se cambie la Resolución en futuras convocatorias. Podéis ver el escrito en el anterior enlace.

También hemos preparado un sencillo escrito, que adjuntamos, que deberéis completar quitando los puntos y, si fuera el caso, modificar, para que sea registrado por cada una/o de vosotras/os dirigido a la misma Dirección General: La unión hace la fuerza.

          Una vez registrado el escrito, por favor, mandadnos una copia por fax o escaneada por e-mail.

          Un saludo,
                                                                               USIT-EP

Clase de Religión e Inteligencias Múltiples

Curso para Profesores de Religión (Septiembre de 2015)


Lugar:
En la sede del Colegio Profesional de la Educación y en la Facultad de Geografía e Historia de la UCM
Fechas:
21, 22 y 23; 28 y 29 de septiembre de 2015.
De 16 a 20 horas
Certificados:
2 Créditos ECTS
(50 horas: 20 presenciales y 30 no presenciales)
Se requiere hacer memoria escrita del curso
Reconocidos por el CDL y la CM
Inscripciones:
En el Colegio de Doctores y Licenciados
Calle Fuencarral, 101, 3ºTeléfono. 91 447 14 00Matrícula: 40 euros

jueves, 10 de septiembre de 2015

Profesorado de Religión en las instrucciones de principio de curso, extracto




Unión Sindical Independiente de Trabajadores
Empleados Públicos

C/ Bravo Murillo 39, Escalera 50 (E)
Local sindical - 28015 Madrid
Teléfono 91 594 55 60 - Fax 91 593 80 77

Profesorado de Religión en las instrucciones de principio de curso, extracto.


Madrid, julio de 2015

INSTRUCCIONES DE LAS VICECONSEJERÍAS DE EDUCACIÓN, JUVENTUD Y DEPORTES, Y ORGANIZACIÓN EDUCATIVA, DE 11 DE JUNIO DE 2015, SOBRE COMIENZO DEL CURSO ESCOLAR 2015/2016, A LOS CENTROS PÚBLICOS NO UNIVERSITARIOS DE LA COMUNIDAD DE MADRID.

El desplazamiento de docentes de religión viene regulado en la RESOLUCIÓN de 10 de junio de 2015, de la Dirección General de Recursos Humanos, de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte, de la Comunidad de Madrid, por la que se convoca procedimiento de adjudicación de vacantes para profesores de religión para el curso 2015-2016 (BOCM 15-06-2015)

3 NORMAS COMUNES AL PERSONAL DOCENTE

3.1. Permiso por lactancia de un hijo menor de doce meses.

Los funcionarios que tengan un hijo menor de doce meses y deseen acumular el tiempo de lactancia, en aplicación del artículo 48 1 f) de la Ley 7/2007, de 12 de abril, del Estatuto Básico del Empleado Público, lo solicitarán, con anterioridad a la finalización del permiso de parto, a la Dirección de Área Territorial correspondiente, que autorizará la prórroga del permiso por parto por un mes o parte proporcional que corresponda según el periodo de nombramiento cuanto este sea inferior a un año.
En los casos de parto múltiple, cuando se opte por la acumulación de la lactancia, el permiso de lactancia será de 1 mes y 15 días.
La normativa y procedimiento a seguir para la solicitud de este y otros permisos se puede consultar el "Manual de Permisos y Licencias Personal funcionario docente centros públicos no universitarios de la Comunidad de Madrid", disponible en la página web de la Dirección General de Recursos Humanos, portal "personal + educación.

3.2. Profesores de religión

Dentro del marco de la legislación vigente, todos los centros escolares que impartan Educación Infantil, Primaria, Especial, Secundaria Obligatoria y Bachillerato, deberán ofrecer enseñanzas de Religión para que los padres y tutores puedan elegirlas, si lo estiman oportuno. En los ciclos formativos de grado medio de Formación Profesional, sin detrimento del horario general y siempre que las circunstancias del centro lo permitan y el número de solicitantes sea al menos de 10 alumnos, podrá ofrecerse un Seminario de Religión de un periodo lectivo semanal.
La jornada de los profesores de Religión en los centros públicos estará distribuida en las horas, lectivas y complementarias, que proporcionalmente correspondan, de acuerdo con lo previsto para los funcionarios docentes de la misma etapa educativa.
El horario de los profesores de Religión de Educación Primaria cuyo contrato no sea de jornada completa, o tengan que completar horario en más de un centro, deberá agruparse sin que se sobrepase el máximo de cinco periodos lectivos diarios en aquellos días en los que deban acudir a más de un centro. A tal efecto, los jefes de estudios respectivos deberán conocer el horario que ocupa este profesor en cada uno de los centros en que desempeñe su labor, con el fin de completar adecuadamente dicho horario.
Los centros deberán organizar los grupos de alumnos de enseñanzas de Religión de modo que la asignación horaria realizada por la Dirección General de Recursos Humanos sea utilizada para la impartición de esta enseñanza. Se llevarán a cabo agrupaciones de alumnos del mismo curso cuando el número de horas asignadas no sea suficiente para impartir la docencia a todos los grupos siempre y cuando estas agrupaciones no superen la ratio prevista.
Excepcionalmente, previa comunicación de la Dirección General de Recursos Humanos, se podrán hacer agrupaciones de alumnos de diferentes curso, respetándola ratio prevista para la etapa.

3.5. Profesores con dedicación a tiempo parcial

Los profesores que presten servicio en régimen de dedicación a tiempo parcial tendrán la obligación de acudir a las reuniones de Claustro y sesiones de evaluación con independencia de los horarios semanales que tengan adjudicados.

4.2. Educación Primaria
4.2.1. Currículo, organización de las enseñanzas y evaluación

(…)
De las áreas específicas, también son obligatorias Educación Física y Religión o Valores Sociales y Cívicos, a elección de los padres o tutores legales, y una más de las siguientes: Educación Artística, Segunda Lengua Extranjera y Religión / Valores Sociales y Cívicos, sólo la que los padres o tutores legales no hayan escogido ya anteriormente.

4.3.2. Enseñanza de ReligiónPrimer y tercer curso de ESO

En el curso escolar 2015/2016, la enseñanza de la Religión en los cursos primero y tercero de la Educación Secundaria Obligatoria se regirá por lo establecido en el Decreto 48/2015, de 14 de mayo, del Consejo de Gobierno, por el que se establece para la Comunidad de Madrid el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria. El currículo de las enseñanzas de Religión Católica para estos cursos es el establecido en el Anexo II de la Resolución de 11 de febrero de 2015, de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial, por la que se publica el currículo de la enseñanza de Religión Católica de la Educación Primaria y de la Educación Secundaria Obligatoria (BOE 24 febrero)

Segundo y cuarto curso de ESO

En el curso 2015/2016, la enseñanza de la Religión en los cursos de segundo y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria se regirá por lo establecido en la Orden 3320-01/2007, de 20 de junio. El currículo de las enseñanzas de Religión Católica es el establecido en el Anexo III de la Orden ECI/1957/2007, de 6 de junio, por la que se establecen los currículos de las enseñanzas de Religión Católica correspondientes a la Educación Infantil, a la Educación Primaria y a la Educación Secundaria Obligatoria (BOE de 3 de julio).
El currículo de Historia y Cultura de las religiones es el establecido en el Anexo del Decreto 23/2007, de 10 de mayo. La enseñanza de Historia y Cultura de las religiones será impartida por profesores de las especialidades de Filosofía y de Geografía e Historia. Esta materia será encomendada a uno de los dos departamentos de coordinación didáctica, Filosofía o Geografía e Historia, que se encargará de su organización y desarrollo, todo ello sin perjuicio de lo establecido en el artículo 3.3 del Real Decreto 1834/2008, de 8 de noviembre (BOE del 28).
Para los alumnos que no hubieran optado por seguir enseñanzas de Religión, los centros organizarán actividades de carácter educativo que permitan garantizarles una adecuada atención, de acuerdo con lo previsto en la Orden 3320-01/2007, de 20 de junio, antes mencionada. Los términos específicos en que haya de plantearse dicha atención educativa deberán figurar en el Proyecto Educativo del centro y hacerse públicos para que los padres puedan conocerlo con la suficiente antelación antes de realizar su opción al respecto. Las citadas actividades no tendrán en ningún caso contenidos curriculares ni de ampliación, repaso, apoyo, o refuerzo de ninguna materia de las correspondientes al currículo.

Desempeño de tutoría por profesores de religión

El artículo 2 de la Orden 3011/2011, de 28 de julio, de la Consejería de Educación y Empleo, regula determinados aspectos de la tutoría de las enseñanzas de educación secundaria en los centros docentes de la Comunidad de Madrid y señala el requisito de que el tutor será designado entre los profesores que impartan docencia al grupo -y no a una parte del grupo-, preferentemente entre aquellos que impartan más horas de docencia en el mismo. En consecuencia, el profesorado de religión podrá ser designado tutor en las condiciones y con los requisitos señalados en la precitada Orden.

4.3.6. Profesores con horario compartido

Los profesores que compartan su horario lectivo en más de un centro repartirán sus horas complementarias de permanencia en el centro en la misma proporción en que estén distribuidas sus horas lectivas. En todo caso, estos profesores deberán tener asignado el horario correspondiente para las reuniones de los departamentos didácticos a los que pertenezcan y, en su caso, el horario correspondiente a tutoría, en el instituto en que la tengan asignada. Las Jefaturas de Estudios de los centros respectivos coordinarán sus actuaciones para la elaboración del horario de estos profesores.
En la medida de lo posible, se procurará que los horarios recojan jornadas completas en cada centro. De no resultar posible, el tiempo necesario para el traslado entre los centros será computado dentro del horario complementario.

4.3.7. Profesores con dedicación a tiempo parcial

Los profesores con régimen de dedicación parcial deberán realizar un número de horas lectivas y complementarias proporcional a la jornada que tengan reconocida en su nombramiento. La Jefatura de Estudios del centro tendrá en cuenta estas circunstancias al elaborar el horario de estos profesores.
Cuando sea posible el horario se agrupará en jornadas completas.

4.5.3 Materias de bachillerato

No se autorizarán grupos de materias específicas ni de materias optativas en Bachillerato con menos de 15 alumnos.
En la materia de religión, para la formación de grupo se estará a lo establecido en su normativa específica.

USIT-EP

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Los otros protagonistas de la “vuelta al cole”

Para la omnipresente publicidad, los grandes protagonistas de la “vuelta al cole” son los niños; mejor dicho, sus uniformes, sus zapatos, sus mochilas, su ropa, su material escolar… La “vuelta al cole” no es sino una campaña más de las muchas que conforman los dientes puntiagudos de la rueda del consumo, la cual mueve la gran cadena de la economía.
Por supuesto, las campañas de la “vuelta al cole” apelan a los padres, que son los que pagan los uniformes, la ropa y el material escolar de sus hijos; sin embargo, se olvidan por completo de los otros protagonistas: los maestros. Lógicamente, los maestros no tienen ningún interés desde el punto de vista económico y, por consecuencia, publicitario; así que quedan excluidos de esa “vuelta al cole” tan mediática y tan fantasiosa.
No obstante, los maestros y profesores tienen un protagonismo que no se puede contabilizar en volumen de ventas. Ellos son los otros protagonistas de la “vuelta al cole”, de los cuales no podemos prescindir, porque de ellos depende lo más valioso que tiene una sociedad: la educación.
George Steiner, en la obra que dedica a los maestros (Lecciones de los maestros), escribía que “una sociedad como la del beneficio desenfrenado, que no honra a sus maestros, es una sociedad fallida”. Y tenía razón. Podemos entender que la publicidad ignore a los maestros; pero no podemos permitirnos el lujo, como sociedad, de olvidarlos. Sería un lujo demasiado caro que nos haría dramáticamente pobres.
Para una sociedad, honrar a sus maestros debería ser un mandamiento sagrado, pues son ellos los que, en cuanto forman a los ciudadanos, la hacen posible. Los padres son los primeros educadores y, por lo tanto, los responsables últimos de la educación de sus hijos, pero ellos no pueden tomarse esta labor primordial como un trabajo, pues no están preparados para ello. Como bien dice José Félix Pérez-Orive, “la dificultad de ser padres es una tarea de dirección para la que no estamos preparados y en la que tocamos de oído. Esa labor en ningún momento es un trabajo. Educar a los hijos no es una profesión, educar a los hijos de los demás, sí” (La lección imprescindible). Esta noble profesión es la de los maestros, esos otros protagonistas de la “vuelta al cole”.
El mítico entrenador de baloncesto, John Robert Wooden, decía que “la profesión del educador contribuye más al futuro de la sociedad que cualquier otra profesión”. ¡Feliz vuelta al colé!