jueves, 13 de julio de 2017

FORMACIÓN LABORAL TÉCNICA A JÓVENES EN HAITÍ TRAS EL PASO DEL HURACÁN ‘MATTHEW’

El programa de formación tendrá una duración de seis meses e incluye cinco disciplinas: metalurgia, carpintería, construcción, peluquería y hostelería. Este programa de capacitación se incluye dentro de las actividades de reconstrucción que los Salesianos llevan a cabo en las zonas más afectadas por el paso del huracán Matthew por Haití.

El inspector de los Salesianos en Haití, el padre Jean Paul Mésidor, aseguró en la inauguración de los cursos que “la capacitación no sólo pretende ser técnica, sino que habrá un conjunto de acompañamiento sociocultural para que los participantes puedan evolucionar en un entorno de desarrollo humano”.
El huracán causó enormes daños en las provincias del sur del país, devastando viviendas, terrenos, escuelas y dejando a su paso casi 900 muertos en el país más pobre de América.

El objetivo del programa salesiano de formación no es sólo preparar a profesionales para que encuentren un empleo gracias a su capacitación, sino también que sean capaces de crear su propia empresa.

El programa formativo ha recibido ayuda y financiación de seis donantes, todos ellos instituciones y organizaciones salesianas: MISIONES SALESIANAS, Jóvenes y Desarrollo, Don Bosco Mission, Salesian Missions, Jugendhilfe Weltweit y el VIS (Voluntariado Internacional para la Solidaridad).

AYUDA EN CUATRO ÁREAS:



SOLUCIONES SOSTENIBLES

Después del paso del huracán ‘Matthew’, la Fundación Rinaldi ha desarrollado un programa de intervención que abarca cuatro grandes áreas:

Emergencia:
Reparto de alimentos a más de 3.000 beneficiarios y un proyecto de comedores escolares en seis escuelas.

Reconstrucción:
Distribución de materiales de construcción a 200 víctimas que perdieron sus viviendas por el huracán.

Producción agrícola:
Distribución de semillas, plantas y herramientas agrícolas a 500 agricultores en la zona sur del país.

Formación:
Es la principal área de trabajo de los Salesianos. Este proyecto tiene dos componentes:

1) Concesión de becas a 143 estudiantes del Centro Diocesano de Artes y Oficios para regular para que pudieran terminar el año académico.

2) Formación profesional intensiva para 300 jóvenes en los sectores de la construcción, metalurgia, carpintería, peluquería y hostelería.

martes, 11 de julio de 2017

Los ateos son menos tolerantes que las personas religiosas, afirma un estudio.

Las personas religiosas son más tolerantes con los puntos de vista ajenos que los ateos, afirma un estudio de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica. Para llegar a esta conclusión, la universidad ha entrevistado a 788 personas de diversas creencias en Reino Unido, Francia y España.

Sin embargo, son los ateos quienes se consideran más abiertos a pesar de ser menos propensos a aceptar los puntos de vista ajenos.

Las personas religiosas “parecen percibir e integrar mejor las perspectivas divergentes”, aseguran los investigadores de psicología de la Universidad Católica de Lovaina.

Filip Uzarevic, uno de los autores del estudio, dijo que las personas con mentalidad cerrada no se encuentran solo entre los religiosos, y que con este estudio se demostraba “que la relación entre ambos aspectos dependía únicamente 'de la mentalidad de la persona'”.

“Sorprendentemente, cuando se midió la receptividad para para integrar puntos de vista que eran divergentes y contrarias a los propios, fueron los religiosos quienes mostraron más apertura”, reconoce Uzarevic.

Para el doctor Uzarevic, su estudio “¿Son ateos no dogmáticos?” afirma que el ateísmo se ha convertido “en una norma” en algunos países occidentales.

Examinó tres aspectos de la rigidez mental en 445 ateos y agnósticos, 255 cristianos y un grupo de 37 budistas, musulmanes y judíos.

El estudio afirma que los no creyentes alcanzaron menores niveles que las personas religiosas en el apartado “dogmatismo autodeclarado”, pero eran más altos en la “intolerancia”.

Uzarevic reconoce que la idea de este estudio surgió porque a pesar de que muchas veces el discurso público de grupos conservadores / liberales era abierto la opinión les percibía como personas de mente cerrada. Y al revés, cuando más secular, más tolerante y abierto.

Sin embargo el hallazgo ha sido el contrario. Es más, según esta investigación, cuánto más se aferra uno al ateísmo, más cerrado es de mente.

La Memoria de Manos Unidas 2016 en 1 minuto

miércoles, 5 de julio de 2017

Carta viral de un profesor despedido por no hablar valenciano

El consejero de Educación valenciano, próximo a ERC, ha puesto en la calle a 1.300 docentes, víctimas de la política lingüística de la Generalitat. Y lo llaman “progreso”.

"Tengo 61 años y soy un funcionario interino con más de 31 años de trabajo como profesor de Educación Secundaria. En mi larga experiencia profesional, con una trayectoria intachable, he recorrido más de quince centros educativos distintos de la Comunitat Valenciana"...
Así comienza la indignada carta de un docente valenciano, Vicente Jover Robles, víctima de la depuración lingüística de la Generalitat valenciana del PSOE y Compromís, que tiene como ideólogo al polémico consejero de Educación del llamado gobierno de progresoVicent Marzá.
"En Valencia -continúa este profesor- cuando se nos contrató, hace años, no se nos exigía el requisito lingüístico. Pero ahora las leyes han cambiado y los gobiernos progresistas plantean otros requisitos, como el Certificat de capacitació, para seguir realizando nuestra labor educativa".
"Somos más de 1.300 profesores de los que dependen muchas familias. Hemos sido válidos y necesarios para el trabajo educacional durante muchos años y lo hemos hecho con entrega y con pasión, sin tener en cuenta las condiciones adversas en que muchas veces nos hemos encontrado y que han influido en la conciliación familiar, personal y profesional", prosigue Jover.
"La mayoría de todos nosotros tenemos más de 50 años, un futuro incierto y, en este momento, una inestabilidad económica y emocional que nos afecta a nosotros y a nuestras familias, ya que será muy difícil encontrar otro trabajo", explica este docente en la misiva que fue publicada hace unos días por el diario Levante y que se ha hecho viral entre los trabajadores del sector educativo de la Comunidad Valenciana.
"Creo que, como dice el Estatuto de Autonomía de 1982, hay particularidades lingüísticas de las zonas castellano-parlantes que se deben tener en cuenta, porque son especificidades personales, sociales y profesionales, que ayudan a estudiar las situación de los trabajadores y a engrandecer a los pueblos. En mi caso personal, la labor educativa la realizo en zonas castellano-parlantes y mi residencia está en Requena".

martes, 4 de julio de 2017

Los tiempos del verano

Después de un intenso curso, para los que contamos los años acudiendo al calendario escolar, el tiempo de verano nos brinda una oportunidad para profundizar en aspectos de nuestra vida que la actividad diaria, a veces un poco desenfrenada, no nos permite. Las vacaciones pueden ser un momento para acordarnos del relato del Génesis. Dios Padre, después de finalizar su obra y ver que era muy buena, al séptimo día, descansó. Podemos convertir nuestro tiempo estival en ese séptimo día que nos ayuda a contemplar lo realizado durante el año y ver que “ha sido muy bueno”.
Quizá, por miedo a caer en la vanagloria, no nos paramos a contemplar lo que hacemos, pero hemos de dar gracias a Dios, no sólo por lo que hacen los demás sino también por lo que nosotros mismos hacemos, porque así contribuimos al plan de Dios. Todos hacemos cosas buenas. El verano puede ser un tiempo para volver la vista atrás y hacer balance del año, comenzando siempre por dar gracias.
Este tiempo que ahora comenzamos nos lleva de la mano a un ritmo distinto. El comienzo puede ser para parar y descansar, recuperar horas de sueño y, sobre todo recuperar una mirada que vaya más allá de lo inmediato. Esa mirada que nos ayuda a fijarnos en lo bueno de nuestra vida, en tanto bien recibido este año y a lo largo de nuestra vida.
El verano es también tiempo de profundidad. En ese bucear en lo profundo puede ayudarnos la contemplación de la naturaleza. La playa con sus atardeceres, el monte con tanta variedad de vida, el campo que prepara sus frutos para la cosecha… nos hablan de la presencia misteriosa de Dios en su creación.
El verano, si lo vivimos con generosidad, puede ser también tiempo para los reencuentros. Podemos recuperar relaciones con amigos o familiares que las prisas del año han ido erosionando. Una buena conversación por la mañana con un buen café o por la noche mientras compartimos la mesa, son regalos que nos traen este tiempo.
Y el verano, además, puede ser tiempo para reencontrarnos con Dios. Hemos de partir de la máxima ignaciana “buscar y hallar a Dios en todas las cosas” y saber que todo lo anterior podemos vivirlo como búsqueda y relación con el Señor. Sin embargo, podemos encontrar en las vacaciones tiempos privilegiados para la celebración tranquila de la Eucaristía y para la oración personal. Oración que podemos hacer paseando, o contemplando el paisaje, leyendo la Palabra de Dios o en el silencio de nuestra habitación…
El verano es tiempo de reencuentro. Reencuentro con uno mismo, con los amigos y familiares y con el Señor que nos da, un año más, el regalo de parar y cambiar de ritmo. Escuchemos su voz que nos dice también a nosotros: «Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco» (Mc.6, 31).