martes, 9 de abril de 2019

Exhortación Christus vivit: El Papa señala los propósitos de la sexualidad


Portada de la Exhortación Christus vivit. Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa


En la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus Vivit (Cristo vive), publicada este martes 2 de abril, el Papa Francisco afirmó que la sexualidad “tiene dos propósitos: amarse y generar vida”.

En el texto de 299 puntos, el Santo Padre dedica una parte a la vocación al matrimonio, a “los jóvenes sienten con fuerza el llamado al amor, y sueñan encontrar la persona adecuada con quien formar una familia y construir una vida juntos”.

En este sentido, afirmó que la sexualidad “es una pasión, es el amor apasionado. El verdadero amor es apasionado. El amor entre un hombre y una mujer, cuando es apasionado, te lleva a dar la vida para siempre. Siempre. Y a darla con cuerpo y alma”.

El Papa recordó que “Dios nos creó sexuados. Él mismo creó la sexualidad, que es un regalo maravilloso para sus creaturas. Dentro de la vocación al matrimonio hay que reconocer y agradecer que «la sexualidad, el sexo, son un don de Dios. Nada de tabúes. Son un don de Dios, un don que el Señor nos da”.

“Me gusta pensar que dos cristianos que se casan han reconocido en su historia de amor la llamada del Señor, la vocación a formar de dos, hombre y mujer, una sola carne, una sola vida. Y el Sacramento del matrimonio envuelve este amor con la gracia de Dios, lo enraíza en Dios mismo. Con este don, con la certeza de esta llamada, se puede partir seguros, no se tiene miedo de nada, se puede afrontar todo, ¡juntos!”.

El Papa no ocultó los problemas a los que se enfrentan las familias, problemas que “llevan a muchos jóvenes a preguntarse si vale la pena formar una nueva familia, ser fieles, ser generosos”.

A esos jóvenes el Papa les dice “que sí, que vale la pena apostar por la familia y que en ella encontrarán los mejores estímulos para madurar y las más bellas alegrías para compartir. No dejen que les roben el amor en serio. No dejen que los engañen esos que les proponen una vida de desenfreno individualista que finalmente lleva al aislamiento y a la peor soledad”.

Por otra parte, también hizo un llamado a la formación para el matrimonio, sobre todo en una época en la que “reina una cultura de los provisorio, que es una ilusión”. La mentira de “creer que nada puede ser definitivo”.

Frente a esa cultura “es necesario prepararse para el matrimonio, y esto requiere educarse a sí mismo, desarrollar las mejores virtudes, sobre todo el amor, la paciencia, la capacidad de diálogo y de servicio. También implica educar la propia sexualidad, para que sea cada vez menos un instrumento para usar a los demás y cada vez más una capacidad de entregarse plenamente a una persona, de manera exclusiva y generosa”.

El Papa Francisco firmó la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus vivit el pasado 25 de marzo de 2019 en el Santuario Mariano de la Santa Casa de Loreto. Según reconoce en la misma Exhortación, para su elaboración se inspiró en los temas, debates y conclusiones del Sínodo de los Obispos que se reunió en Roma del 3 al 28 de octubre sobre el tema los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

La exhortación apostólica Christus vivit completa se puede leer AQUÍ.

domingo, 7 de abril de 2019

La exhortación Christus vivit, en 10 frases

1- «Dios te ama»
Ante todo quiero decirle a cada uno la primera verdad: «Dios te ama». (…) Quizás la experiencia de paternidad que has tenido no sea la mejor, tu padre de la tierra quizás fue lejano y ausente o, por el contrario, dominante y absorbente. O sencillamente no fue el padre que necesitabas. No lo sé. Pero lo que puedo decirte con seguridad es que puedes arrojarte seguro en los brazos de tu Padre divino.
2- Mostremos a Jesús
«Para muchos jóvenes Dios, la religión y la Iglesia son palabras vacías, en cambio son sensibles a la gura de Jesús, cuando viene presentada de modo atractivo y eficaz». (Declaración Final del Sínodo, en adelante DFS) Por eso es necesario que la Iglesia no esté demasiado pendiente de sí misma sino que refleje sobre todo a Jesucristo. Esto implica que reconozca con humildad que algunas cosas concretas deben cambiar, y para ello necesita también recoger la visión y aun las críticas de los jóvenes.
3- Más escucha, menos condena
Si bien hay jóvenes que disfrutan cuando ven una Iglesia que se manifiesta humildemente segura de sus dones y también capaz de ejercer una crítica leal y fraterna, otros jóvenes reclaman una Iglesia que escuche más, que no se la pase condenando al mundo. No quieren ver a una Iglesia callada y tímida, pero tampoco que esté siempre en guerra por dos o tres temas que la obsesionan.
4- Una Iglesia de puerta abiertas
En el Sínodo se exhortó a construir una pastoral juvenil capaz de crear espacios inclusivos, donde haya lugar para todo tipo de jóvenes y donde se manifieste realmente que somos una Iglesia de puertas abiertas. Ni siquiera hace falta que alguien asuma completamente todas las enseñanzas de la Iglesia para que pueda participar de algunos de nuestros espacios para jóvenes.
5- No seamos bichos raros
Los miembros de la Iglesia no tenemos que ser «bichos raros». Todos tienen que sentirnos hermanos y cercanos, como los Apóstoles, que «gozaban de la simpatía de todo el pueblo» (Hch 2,47; cf. 4,21.33; 5,13). Pero al mismo tiempo tenemos que atrevernos a ser distintos, a mostrar otros sueños que este mundo no ofrece, a testimoniar la belleza de la generosidad, del servicio, de la pureza, de la fortaleza, del perdón, de la fidelidad a la propia vocación, de la oración, de la lucha por la justicia y el bien común, del amor a los pobres, de la amistad social.
6- Alentar el compromiso social
El Sínodo reconoció que «aunque de forma diferente respecto a las generaciones pasadas, el compromiso social es un rasgo específico de los jóvenes de hoy. Al lado de algunos indiferentes, hay muchos otros dispuestos a comprometerse en iniciativas de voluntariado, ciudadanía activa y solidaridad social, que hay que acompañar y alentar para que emerjan los talentos, las competencias y la creatividad de los jóvenes y para incentivar que asuman responsabilidades. El compromiso social y el contacto directo con los pobres siguen siendo una ocasión fundamental para descubrir o profundizar la fe y discernir la propia vocación.
7- A favor de la igualdad de la mujer
Una Iglesia viva puede reaccionar prestando atención a las legítimas reivindicaciones de las mujeres que piden más justicia e igualdad. Puede recordar la historia y reconocer una larga trama de autoritarismo por parte de los varones, de sometimiento, de diversas formas de esclavitud, de abuso y de violencia machista. Con esta mirada será capaz de hacer suyos estos reclamos de derechos, y dará su aporte con convicción para una mayor reciprocidad entre varones y mujeres, aunque no esté de acuerdo con todo lo que propongan algunos grupos feministas. (…) Esa es la reacción de una Iglesia que se mantiene joven y que se deja cuestionar e impulsar por la sensibilidad de los jóvenes.
8- La imagen del joven
La cultura actual presenta un modelo de persona muy asociado a la imagen de lo joven. Se siente bello quien aparenta juventud, quien realiza tratamientos para hacer desaparecer las huellas del tiempo. Los cuerpos jóvenes son constantemente usados en la publicidad, para vender. El modelo de belleza es un modelo juvenil, pero estemos atentos, porque esto no es un elogio para los jóvenes. Sólo significa que los adultos quieren robar la juventud para ellos, no que respeten, amen y cuiden a los jóvenes.
9- La moral sexual, causa de alejamiento
Los jóvenes reconocen que el cuerpo y la sexualidad tienen una importancia esencial para su vida y en el camino de crecimiento de su identidad. Sin embargo, en un mundo que enfatiza excesivamente la sexualidad, es difícil mantener una buena relación con el propio cuerpo y vivir serenamente las relaciones afectivas. Por esta y por otras razones, la moral sexual suele ser muchas veces « causa de incomprensión y de alejamiento de la Iglesia, ya que se percibe como un espacio de juicio y de condena» (DFS). Al mismo tiempo, los jóvenes expresan «un explícito deseo de confrontarse sobre las cuestiones relativas a la diferencia entre identidad masculina y femenina, a la reciprocidad entre hombres y mujeres, y a la homosexualidad» (DFS).
10- Autocrítica en la escuela católica
La escuela necesita una urgente autocrítica si vemos los resultados que deja la pastoral de muchas de ellas, una pastoral concentrada en la instrucción religiosa que a menudo es incapaz de provocar experiencias de fe perdurables. Además, hay algunos colegios católicos que parecen estar organizados sólo para la preservación. La fobia al cambio hace que no puedan tolerar la incertidumbre y se replieguen ante los peligros, reales o imaginarios, que todo cambio trae consigo. La escuela convertida en un «búnker» que protege de los errores «de afuera», es la expresión caricaturizada de esta tendencia.

Frans van der Lugt sj, 5 años después de su muerte - su último mensaje

miércoles, 3 de abril de 2019

Papa Francisco en la Exhortación Christus vivit pide a jóvenes luchar contra los abusos

En la exhortación apostólica postsinodal Christus vivit (Cristo vive) el Papa Francisco exhortó a los jóvenes a ayudar a la Iglesia en la lucha en contra de los abusos y a recordar a los sacerdotes su misión ministerial.
“Cuando vean un sacerdote en riesgo, porque ha perdido el gozo de su ministerio, porque busca compensaciones afectivas o está equivocando el rumbo, atrévanse a recordarle su compromiso con Dios y con su pueblo, anúncienle ustedes el Evangelio y aliéntenlo a mantenerse en la buena senda”, pidió el Papa.
De este modo, los jóvenes “prestarán una invalorable ayuda en algo fundamental: la prevención que permita evitar que se repitan estas atrocidades”, aseguró el Pontífice en la exhortación apostólica postsinodal Christus Vivit (Cristo vive).
Refiriéndose a la crisis de los abusos en la Iglesia, el Santo Padre dijo que “esta nube negra se convierte también en un desafío para los jóvenes que aman a Jesucristo y a su Iglesia, porque pueden aportar mucho en esta herida si ponen en juego su capacidad de renovar, de reclamar, de exigir coherencia y testimonio, de volver a soñar y de reinventar”, afirmó.
Además, el Papa reconoció en particular “el empeño sincero de innumerables laicos, sacerdotes, consagrados y obispos que cada día se entregan con honestidad y dedicación al servicio de los jóvenes” y añadió que “su obra es un gran bosque que crece sin hacer ruido”.
Por ello, el Pontífice animó a los jóvenes a apoyarse en quienes viven su vocación con fidelidad y generosidad porque son la mayoría en la Iglesia “gracias a Dios los sacerdotes que cayeron en estos horribles crímenes no son la mayoría, que sostiene un ministerio fiel y generoso. A los jóvenes les pido que se dejen estimular por esta mayoría”, alentó el Papa.
 “El Sínodo renueva su firme compromiso en la adopción de medidas rigurosas de prevención que impidan que se repitan, a partir de la selección y de la formación de aquellos a quienes se encomendarán tareas de responsabilidad y educativas”, señaló el Papa mientras que recordó al mismo tiempo que “no hay que abandonar la decisión de aplicar las acciones y sanciones tan necesarias. Y todo esto con la gracia de Cristo. No hay vuelta atrás”, exclamó.
Una vez más, el Santo Padre explicó que “existen diversos tipos de abuso: de poder, económico, de conciencia y sexual” y destacó que es necesario “desarraigar las formas de ejercicio de la autoridad en las que se injertan y de contrarrestar la falta de responsabilidad y transparencia con la que se gestionan muchos de los casos”.
En esta línea, el Pontífice condenó una vez más el clericalismo que es “una permanente tentación de los sacerdotes, que interpretan el ministerio recibido como un poder que hay que ejercer más que como un servicio gratuito y generoso que ofrecer” porque, explicó, que “un espíritu clericalista expone a las personas consagradas a perder el respeto por el valor sagrado e inalienable de cada persona y de su libertad”.
Por último, el Papa expresó junto con los Padres sinodales su gratitud “a quienes han tenido la valentía de denunciar el mal sufrido”, porque “ayudan a la Iglesia a tomar conciencia de lo sucedido y de la necesidad de reaccionar con decisión”.
Sobre el drama de los abusos, el Santo Padre reconoció que “justamente nos duele en el alma” pero recordó que “Jesús Nuestro Señor, que nunca abandona a su Iglesia, le da la fuerza y los instrumentos para un nuevo camino” por lo que la “valiosa ayuda de los jóvenes, puede ser realmente una oportunidad para una reforma de carácter histórico”.
Por su parte, el Subsecretario del Sínodo de los Obispos, Mons. Fabio Fabene, destacó durante la presentación de la exhortación Christus vivit que el Papa Francisco confió a los jóvenes con fuerza y valentía “casi una misión” para estar cerca de los pastores.
La exhortación apostólica Christus vivit se puede leer AQUÍ.

martes, 2 de abril de 2019

El Vaticano publica Christus Vivit, la Exhortación Apostólica sobre los jóvenes y la vocación


El Papa firma la Exhortación Apostólica en Loreto. Foto: Vatican Media

El Vaticano publicó este martes 2 de abril la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus vivit (Cristo vive) firmada por el Papa Francisco en Loreto, en el Santuario Mariano de la Santa Casa, el 25 de marzo de 2019.

Se trata de un documento especialmente dirigido a los jóvenes de la Iglesia, pero, también, a todo el Pueblo de Dios.

Esta Exhortación Apostólica es el resultado del Sínodo sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional que se celebró del 3 al 28 de octubre. De hecho, el Pontífice afirma que, a la hora de redactarla, se ha inspirado en sus debates y en las conclusiones de su Documento Final.

En los puntos introductorios el Papa se dirige “a todos los jóvenes cristianos” a quienes “les escribo con cariño esta Exhortación apostólica, es decir, una carta que recuerda algunas convicciones de nuestra fe y que al mismo tiempo alienta a crecer en la santidad y en el compromiso con la propia vocación”.

Sin embargo, aunque la carta está especialmente dirigida a los jóvenes, el Santo Padre habla “a todo el Pueblo de Dios” dentro del camino sinodal de la Iglesia, “porque la reflexión sobre los jóvenes y para los jóvenes nos convoca y nos estimula a todos”.

Francisco reconoce que, aunque esta Exhortación Apostólica está inspirada en “la riqueza de las reflexiones y diálogos del Sínodo del año pasado”, “no podré recoger aquí todos los aportes que ustedes podrán leer en el Documento final, pero he tratado de asumir en la redacción de esta carta las propuestas que me parecieron más significativas”.

La Exhortación Apostólica Christus vivit es un documento extenso de 299 puntos en la que se detiene en diferentes temas, la mayoría resultado de los debates de Sínodo de octubre de 2018 y de las conclusiones de su Documento Final.

Entre los temas de los que habla el Papa encontramos los siguientes: una Iglesia joven que se renueva, la heterogeneidad de la juventud, María como referente para los jóvenes, la juventud en un mundo en crisis, los migrantes, los problemas de los jóvenes, los abusos sexuales a los menores, la juventud como momento para el discernimiento de la vocación, la relación entre los jóvenes y los ancianos, la pastoral juvenil, la vocación al matrimonio y la vocación a la vida consagrada.

El Papa finaliza el texto de la Exhortación Apostólica animando a “correr más rápido que los lentos y temerosos”, y les recuerda que “la Iglesia necesita su entusiasmo, sus intuiciones, su fe. ¡Nos hace falta!”.

La Exhortación Apostólica Christus vivit se puede leer AQUÍ.