miércoles, 18 de septiembre de 2013

Educación religiosa no puede usarse como rehén de estrategias políticas

Los delegados diocesanos de enseñanza de Vitoria, Bilbao y San Sebastián (España), aclararon a la exconsejera de Educación del Gobierno Vasco, Isabel Celaá, que la asignatura de religión no puede equiparse con la catequesis y rechazaron que la educación religiosa sea tomada como rehén de estrategias políticas cada vez que un partido político llega al gobierno.

Hace algunas semanas Isabel Celaá escribió una carta titulada “Religión entre pupitres” en donde daba algunos argumentos en los que equiparaba la asignatura de religión a las catequesis. Por eso, María Teresa San Martín, Goyo Ponce de León y Esteban Munilla, delegados de enseñanza de las diócesis de Vitoria, Bilbao y San Sebastián, respectivamente, han respondido a los argumentos que la exconsejera en una misiva titulada 'La asignatura de religión no es catequesis'.

En España la asignatura de Religión es optativa en los años bachillerato, por eso la exconsejera afirmó que tan sólo el tres por ciento de los alumnos de bachillerato han elegido clase de religión; pero los delegados de enseñanza advirtieron que "se silencian los motivos, de los que no está exenta de responsabilidad la Consejería".

Y es que, según explicaron, "desde la nueva normativa del Gobierno Vasco de 2008, la asignatura de Religión quedó fuera del horario escolar ordinario sin ninguna alternativa, contrariando la ley vigente como ha sentenciado el Tribunal Supremo. Además de esta situación ilegal, los incumplimientos, manipulaciones y presiones constantes contra la asignatura de religión durante estos años provocaron la caída de alumnado del 24% al 3%. Es decir, 'hirieron de muerte' la asignatura, y ahora alegan que está 'muerta'".

Los delegados de enseñanza recuerdan que "el Tribunal Supremo se encargó de señalar el error y la mala dirección tomada por la Consejería de Educación, con su sentencia de 20 de julio de 2012 que avalaba plenamente la reclamación de los Obispados del País Vasco".

En ese sentido, los delegados diocesanos aseguraron que "no es verdad que la asignatura de religión sea lo mismo que la catequesis, como afirma la exconsejera". Ypiden a Celaá que explique cómo su misma consejería aprobó y publicó en el Boletín Oficial del País Vasco el curriculum de la asignatura de Religión, "y que paradójicamente ahora afirme que sus contenidos no son académicos, sino mera catequesis".

Ante esta situación los delegados de enseñanza denunciaron que "no se puede utilizar la educación religiosa como rehén al servicio de estrategias políticas; como tampoco es aceptable que cada vez que un partido político llega al gobierno, se cambie el plan educativo según su ideología, sin el necesario consenso social (y de esto son testigos la LOGSE, la LOCE y ahora la LOMCE)".

Recordaron que la asignatura de religión ayuda a los alumnos a reflexionar “sobre el hecho religioso cristiano desde una perspectiva confesional", "pero que pretende profundizar en el conocimiento y los contenidos del hecho religioso, así como su influjo social”.

“No en vano la asignatura de religión católica puede ser elegida por alumnos no creyentes o miembros de otras religiones (y de hecho, se dan no pocos casos)", explican, mientras que "la catequesis tiene como finalidad el encuentro con Dios en la fe de una manera principalmente experiencial".

Asimismo, indicaron que el estado laico incluyente es respetuoso con todas las religiones sin asumir ninguna como propia. "Es precisamente esto lo que defendemos. Que cada uno pueda ser educado según sus propias convicciones y creencias, sin que el Estado se extralimite en su obligado servicio a la sociedad civil y subordinado a ella, haciendo pasar a todos por el prisma ideológico, monocolor y no exento de ideologización, cuando precisamente la sociedad es plural”, indicaron.

Además, advirtieron que los Acuerdos del Estado Español con la Santa Sedeen 1979 en temas de enseñanza “están para cumplirse. Y la sentencia dictada por el Supremo desautoriza el modo en el que ha sido tratada la asignatura de Religión por parte de la Consejería de Educación en los cuatro últimos años en el Bachillerato de la Comunidad Autónoma Vasca".

“La Constitución protege de modo explícito la educación plena de la persona, derechos y libertades, y la educación religiosa y moral, de acuerdo con las propias convicciones (Art. 27.2 y 27.3). Pero la experiencia e historia reciente nos van mostrando que en muchas ocasiones se toma la educación, de modo particular en los aspectos antropológicos, morales y religiosos, como elemento ideológico", expresaron.

La clase de religión, señalaron, “ofrece verdades y valores que dignifican a la persona y educan ciudadanos capaces de convivir y comprometerse con la sociedad de su tiempo”. "Precisamente esta asignatura que se pretende expulsar del sistema educativo, contribuye de modo eficaz a que la educación sea eso, educación; a que ayude a las personas a crecer, a comprender la realidad, a integrarse en la sociedad como servidoras del bien común", finalizaron.>>>

lunes, 16 de septiembre de 2013

El Papa: «Un buen católico se inmiscuye en la política»


«No se puede gobernar sin amor al pueblo y sin humildad». Bergoglio afrontó el tema del compromiso político a favor de la comunidad en la reflexión de la misa matutina en Santa Marta

La humildad y el amor son características indispensables para los que gobiernan, mientras los ciudadanos, sobre todo si son católicos, no pueden no interesarse en la política; es lo que dijo el Papa esta mañana durante la misa en la Capilla de la Casa Santa Marta, en la que también invitó a rezar por las autoridades.
El Evangelio del centurión que pide con humildad y confianza la cura del siervo en la Carta de San Pablo a Timoteo y su invitación a rezar por los gobernantes fueron el punto de partida de la reflexión sobre «el servicio de las autoridades» de Francisco. Los que gobiernan, afirmó el Papa en la homilía que fue dada a conocer por la Radio Vaticana, «debe amar a su pueblo», porque «un gobernante que no ama no puede gobernar; como mucho podrá disciplinar, poner un poco de orden, pero no gobernar». El Papa recordó a David, recordó cómo «amaba a su pueblo», pues pidió incluso que el Señor no castigara al pueblo por el pecado del censo, sino que lo castigara a él.
 Así, «las dos virtudes de un gobernante» son el amor por el pueblo y la humildad: «¡No se puede gobernar sin amor al pueblo y sin humildad! Y cada hombre, cada mujer que se debe ocupar de un servicio de gobierno debe plantearse estas dos preguntas: “¿Yo amo a mi pueblo para servirlo mejor?”; “¿soy humilde y escucho a todos los demás, las diferentes opiniones, para elegir el mejor camino?”. Si no se plantea estas preguntas, su gobierno no será bueno. El gobernante, hombre o mujer, que ama a su pueblo es un hombre o una mujer humilde».
Por otra parte, San Pablo exhortó a los gobernantes a elevar oraciones «por todos los que están en el poder, para que puedan llevar una vida tranquila». Los ciudadanos no pueden no interesarse en la política: «Nadie puede decir: “Si yo no tengo nada que ver, los que gobiernan son ellos...”. No, no, yo soy responsable de su gobierno y debo hacer lo mejor para que gobiernen bien y debo hacer lo mejor participando en la política como pueda. La política (dice la Doctrina social de la Iglesia) es una de las formas más altas de la caridad, porque sirve al bien común. Yo no puedo lavarme las manos, ¿eh? ¡Todos debemos hacer algo!».
El Papa observó que existe la costumbre de hablar mal de los gobernantes y de hablar sobre las «cosas que no van bien», en la tele, en los periódicos... «¡siempre en contra!». Tal vez, prosiguió, «el gobernante, sí, es un pecador, como era David, pero yo debo colaborar con mi opinión, con mi palabra, incluso con mi corrección» porque «todos debemos participar en el bien común». Y si «muchas veces hemos escuchado que un buen católico no se inmiscuye en la política -subrayó-, esto no es cierto, ese no es un buen camino». «Un buen católico –explicó- se inmiscuye en la política, ofreciendo lo mejor de sí, para que el gobernante pueda gobernar. Pero, ¿qué es lo mejor que podemos ofrecer a los gobernantes?».
«¡La oración!», exclamó Bergoglio. «Es lo que Pablo dice: “Reza por todos los hombres y por el rey y por todos los que están en el poder”. “Pero, padre, esa es una mala persona, tiene que ir al infierno...”. Reza por él, por ella, para que pueda gobernar bien, para que ame a su pueblo, para que sirva a su pueblo, ¡para que sea humilde! ¡Un cristiano que no reza por los gobernantes no es un buen cristiano! “Pero, padre, ¿cómo voy a rezar por este? Este es una persona que no va...”. ¡Reza por su conversión! Pero rezar... Y no lo digo yo, lo dice San Pablo, la Palabra de Dios».
Entonces, concluyó Francisco, «demos lo mejor de nosotros, ideas, sugerencias, lo mejor, pero, sobre todo, lo mejor es la oración. Recemos por los gobernantes, que gobiernen bien, que saquen a nuestra patria, a nuestra nación, adelante y también al mundo, que haya paz y bien común».>>>

sábado, 14 de septiembre de 2013

'El caso de la Escuela 175'

La Escuela 175 era el orgullo del sistema educativo soviético. El colegio, situado en el propio Kremlin, contaba con los más talentosos profesores y los más selectos alumnos: los hijos de los más altos líderes de la Unión Soviética, incluido el sobrino de Stalin. Pero ni siquiera los niños más privilegiados del país podían librarse de la paranoia de su líder.
En el verano de 1943, 26 estudiantes de la escuela fueron encerrados en la prisión de Lubyanka, acusados de planear matar a Stalin. La historia había pasado desapercibida entre los historiadores hasta que Simon Sebag Montefiore, uno de los más conocidos biógrafos del dictador, se topó con ella mientras investigaba sobre las intrigas políticas del Kremlin durante la II Guerra Mundial. La trama, conocida por la policía secreta como “El caso de los niños”, permanece oculta en los archivos de la KGB, pero Sebag se las ha ingeniado para recrear la historia con la ayuda de algunos de los supervivientes de la particular purga, que siguen viviendo hoy en día.
La historia, que ha hecho pública el escritor en el dominical británico The Sunday Times, ha inspirado a Sebag para la redacción de su nueva novela de ficción One Night in Winter.>>>

lunes, 9 de septiembre de 2013

"No se debería pagar lo mismo a todos los profesores" en España

"HAY MUCHOS" DOCENTES

El director de PISA: "No se debería pagar lo mismo a todos los profesores" en España

Andreas Schleicher ha opinado que se debe de "reconocer y recompensar" el talento.

El director del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Andreas Schleicher, opina que en España hay "muchos" profesores en relación al número de alumnos y considera que no se debe pagar a todos lo mismo, sino "atraer a los mejores" con incentivos.
Durante su participación en un Encuentro de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), ha opinado que se debe "reconocer y recompensar" el talento y que los profesores deben de asumir un papel "más activo" en los centros y "tiene que haber incentivos".
En este sentido, ha señalado que en España hay, a su juicio, un "gran nivel de aislamiento" y el grado de autonomía del docente "es muy reducido", por lo que es un ámbito que "tiene que mejorar".
En su exposición, ha subrayado que en otros países con mejores resultados en PISA, como Corea, se aboga por tener menos profesores, mejor pagados y mejor preparados, priorizando su calidad sobre el número.
"No puede haber mejor sistema educativo que sus docentes", ha afirmado Schleicher en el Encuentro de la UIMP 'Educar en el siglo XXI: buenas prácticas en el sistema educativo español', durante el que ha definido a los profesores como "el corazón" del mismo.
Así, y a partir de los datos que obtienen los distintos países en el informe PISA, ha abogado por seguir también el ejemplo de Finlandia, Canadá o Singapur, donde los profesores se sienten "parte del sistema", se dedican a "desarrollarlo" y tienen un "papel" en el "diseño" de lo que enseñan y no sólo imparten "conocimientos prefabricados", algo que, a su juicio, contribuye a aprovechar su talento.
Además, ha opinado que, a diferencia de algunos de estos países, en España hay "mucho aislamiento entre centros", que desconocen cómo se enseña en otros de su entorno, lo mismo que ocurre con los profesores, citando países que, como Canadá, han dedicado "esfuerzos" a que los profesores trabajen juntos, destinando una serie de horas a reciclarse y a conocer qué hacen otros docentes.
Además, ha citado otros ejemplos como China, un país en el que hay cuatro niveles en la carrera profesional y si quieren avanzar en ella tienen que demostrar "que pueden cambiar las cosas" y "dar la vuelta" a centros que rinden mal o que pueden desenvolverse en entornos educativos difíciles.
"De lo que se trata es que el sistema educativo evolucione", ha afirmado el director de PISA, quien, por otra parte, ha asegurado que el "éxito" de los mismos "no sólo" depende de los recursos económicos que se destinen sino también del "tipo de políticas" que se apliquen y en qué se elige gastar el dinero.
En este sentido, ha asegurado que España gasta "bastante" en educación en relación con su Producto Interior Bruto (PIB), si bien ha apuntado que uno de sus factores de coste es lo que dirige a pagar a sus profesores.
También ha señalado que, a la hora de gastar sus recursos, España lo encamina a reducir el número de alumnos por aula mientras que otros países con mejores resultados en PISA, como Corea, con 40 o 50 alumnos en cada aula, "priorizan la calidad de la enseñanza" sobre el número de estudiantes por clase.
En su conferencia, seguida, entre otros, por la secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, Schleicher ha opinado que en España los centros tienen "muy poca capacidad de maniobra" y "no configuran su propio entorno de aprendizaje".
En este sentido, ha señalado que, según PISA, "el rendimiento más alto" se consigue en aquellos sistemas donde se combina esta autonomía de los centros con una cultura de la transparencia en la rendición de resultados.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Pide ayuda para la educación de sus hijos

Tras vencer un cáncer y perder su negocio, Marcela se ve obligada a enviar a sus hijos a Burgos a estudiar por no saber euskera.


La presidenta de la plataforma Galicia Bilingüe, Gloria Lago, pide este sábado, a través de su blog, ayuda para una vecina de Vitoria. Marcela Patricia Bermúdez, natural de Colombia, pero nacionalizada Española y casada con un ciudadano español de origen gallego, vive en Vitoria. Su esposo es Guardia Civil y está allí destinado.

Marcela lleva meses luchando contra la burocracia para que sus tres hijos puedan seguir estudiando en el País Vasco sin cursar euskera sin conseguir resultados. En la administración central le dicen que no tiene competencias para intervenir. Por eso se ve abocada a matricular a dos de ellos en la colindante Miranda de Ebro, en Burgos. Pero la economía familiar no se lo permite.
El caso es más complejo de lo que parece. Durante los últimos cuatro cursos, sus hijos, Jairo Andrés (19 años), Iván René (17 años) y Natalia Andrea (16 años) han estado exentos de examinarse de lengua vasca por proceder de un sistema educativo distinto. El problema es que durante ese tiempo, según la legislación vasca, deberían haberlo aprendido en el colegio, tal y como recogía El Mundo en su edición del País Vasco.
Mientras el resto de sus compañeros estudiaba euskera, ellos iban "a la biblioteca o a hacer deporte". "Sé que desconocer la ley no me exime de cumplirla", asume, "pero alguna solución tiene que haber para que mis hijos no se queden sin educación".
Marcela llegó a España procedente de Colombia en 2005 y eligió Vitoria para instalarse porque allí vivía una pariente. Durante un año y medio residió en un piso municipal reservado a personas inmigrantes; cuidó a ancianos, sirvió copas y trabajó de encargada de una cadena de restauración; conoció a su nueva pareja, se casó, logró los papeles, abrió un bar y se trajo a sus hijos en 2008. Los apuntó al modelo A –en español, salvo la asignatura de euskera–. Los tres se vieron libres de examinarse de euskera durante dos cursos. En 2010 el Gobierno vasco, en manos socialistas, les otorgó una prórroga de otros dos años. Pero en diciembre, les informó de que el período de gracia se había terminado.
Las soluciones que tienen ahora a su alcance son inasumibles para ellos. "El colegio me ha aconsejado que los envíe a estudiar a Miranda", se lamentaba y es que a Marcela le resulta imposible pagar los desplazamientos después de haber perdido su negocio y haber pasado dos años luchando contra un cáncer que no sólo ha consumido recursos de la familia, sino que le ha terminado haciendo perder una pierna. Tal y como recoge Gloria Lago en su Blog:
"Se necesitan 4000 euros. No sé si es una cantidad fácil de reunir, pero vale la pena intentarlo. Sé que a veces algo nos conmueve pero pasado el primer impacto nos dejamos llevar, también sé que estamos todos bastante pelados, pero nuestra aportación por pequeña que sea se sumará a otras. No puedo transmitiros la intensidad con la que Marcela sueña que sus hijos puedan seguir estudiando, pero sé que podéis imaginar la satisfacción que muchos sentiréis si lo logramos, levantarnos cualquier mañana de este invierno y saber que una madre viaja de Vitoria a Burgos para darles a sus hijos una oportunidad y que hemos ayudado a hacerlo realidad.
Las aportaciones que se reciban a través del pay pal de GB durante los próximos 10 días se destinaran a esta casusa. PAY PAL
También las donaciones PARA MARCELA en la cuenta del Banco Popular 0075 8902 14 0600846479"